Una atleta profesional comparte su lucha contra la depresión en las redes sociales. Un competidor de élite se retira de su deporte ante la mirada del mundo entero. Un campeón afirma que la terapia le salvó la vida.
Varios deportistas de alto perfil han demostrado que nadie es inmune a los problemas de salud mental. Al mismo tiempo, ayudan a reducir el estigma al hablar abiertamente sobre la salud mental en el deporte y muestran a otros atletas que está bien pedir ayuda.
Problemas de salud mental en atletas
Cuando un atleta se fractura un hueso o se lesiona, recibe tratamiento y tiempo para recuperarse. Los problemas de salud mental, como la ansiedad, el agotamiento o la depresión, merecen el mismo cuidado y atención. Si no se atienden, pueden afectar su bienestar, su rendimiento y su vida diaria.
El ejercicio puede mejorar el estado de ánimo, pero eso no significa que proteja a los atletas de los problemas de salud mental. Los atletas enfrentan el mismo riesgo que cualquier otra persona. Además, lidian con presiones propias de los deportes de competencia. Por ejemplo, 1 de cada 4 atletas universitarios dice sentirse mentalmente agotado casi todo el tiempo. Las atletas mujeres tienen más del doble de probabilidades que los hombres de sentirse abrumadas.1
Hablar sobre los problemas de salud mental y pedir apoyo puede ayudar a los atletas a manejar estas presiones, controlar sus emociones y mantener la confianza.
¿Qué afecta la salud mental de los atletas?
Los atletas de todas las edades y orígenes pueden enfrentar problemas de salud mental. Sin embargo, algunas presiones son más comunes en los deportes de competencia. A continuación, compartimos algunas de las más frecuentes.
Ansiedad
Los atletas pueden sentir presión por ganar de varias fuentes: entrenadores, compañeros de equipo, familia, amistades, aficionados e incluso de sí mismos. El estrés de la competencia se acumula, y esto puede causar ansiedad por el rendimiento. Los atletas pueden sentir que no son lo suficientemente buenos durante el entrenamiento o la práctica, incluso cuando rinden bien.
Estrés físico y social
Años de entrenamiento intenso y competencia pueden provocar agotamiento. Las dietas estrictas y las expectativas poco realistas sobre el cuerpo pueden causar trastornos de la alimentación. Si los atletas tienen que dejar de competir por una lesión, algunos pueden deprimirse.2 Los atletas que compiten de forma individual, y que interactúan principalmente con entrenadores y competidores, también pueden sentir soledad.
Exigencias de tiempo
Los atletas pueden dedicar unas 40 horas semanales a su deporte, y esto a veces se suma a los estudios o el trabajo. Viajar para competir puede significar perderse eventos personales o clases. Los atletas que son estudiantes también necesitan tiempo para completar sus tareas y estudiar. Algunos atletas universitarios pueden experimentar problemas económicos si no tienen tiempo para trabajar.
Estas presiones son la razón por la que es tan importante que los atletas presten atención a cómo se sienten y reconozcan las señales de que algo no está bien.
Señales de problemas de salud mental en atletas
Los problemas de salud mental pueden afectar cómo se siente, piensa o se comporta una persona. Algunas de estas señales pueden ser:
- pérdida de interés en su deporte o disminución del rendimiento;
- cambios repentinos en el comportamiento;
- mayor irritabilidad o mal genio;
- cambios frecuentes de humor;
- diálogo negativo con uno mismo;
- dificultad para concentrarse;
- tendencia a evitar las situaciones sociales;
- dormir o comer demasiado o muy poco.
Si conoce a alguien con estas señales, hable con esa persona. Si nota estas señales en usted, recuerde que está bien buscar ayuda. A veces los atletas sienten que deben ser fuertes y resolver los problemas por sí solos. Pero son personas, como todos. Hágale saber que puede contar con usted para ayudarle. Aprenda cómo apoyar a alguien que pueda estar pasando por dificultades o busque maneras de demostrarle que le importa.
Cómo los atletas pueden priorizar su salud mental
Los atletas que cuidan su bienestar mental pueden rendir mejor y disfrutar más de su deporte. Ya sea que usted sea atleta de secundaria, universitario o de élite, aquí tiene 6 maneras de priorizar su salud mental.
Cree una red de apoyo
Mantenga el contacto con amistades y seres queridos fuera del deporte, personas que le valoran por quien es. Hable abiertamente sobre sus preocupaciones de salud mental con sus compañeros y entrenadores. Las personas quieren dar apoyo, pero primero es importante entender lo que está pasando. Compartir sus propias dificultades, y hacerles saber a los demás que usted está ahí para ellos, puede ayudar a reducir el estigma y a construir redes de apoyo más fuertes.
Establezca límites
Es importante encontrar un equilibrio entre el deporte y su vida personal. Tómese un tiempo para descansar y recuperarse, tanto física como mentalmente. Reúnase con amistades y familiares cuando pueda. Si estudia, dedique tiempo para mantenerse al día con las clases, únase a un grupo de estudio o estudie con un tutor.
Si siente que necesita un reinicio, puede tomarse un descanso. Unas vacaciones, un periodo entre temporadas o un descanso más largo pueden ayudarle a reconectar consigo mismo y con sus objetivos.
Elabore un plan de cuidado personal
Para rendir en el deporte se requiere un entrenamiento físico intenso. Cuando hablamos de salud mental, el cuidado personal es como entrenar la mente. Puede ayudarle a reducir el estrés, aliviar los síntomas de la depresión y fortalecer su resiliencia.
Pruebe distintos enfoques y descubra cuál le funciona mejor:
- Lleve un diario para despejar la mente.
- Pase tiempo en la naturaleza.
- Medite o practique ejercicios de respiración.
- Hable con un amigo.
- Haga una actividad artística.
- Juegue con una mascota.
- Haga una lista de aquello por lo que siente gratitud.
Establezca metas
Las metas pequeñas y realistas, tanto en el deporte como en la vida diaria, pueden ayudarle a sentirse más en control. Alcanzar sus metas puede aumentar su motivación y autoestima, y ayudarle a mantenerse enfocado.
Practique el diálogo interno positivo
Ya sea por la mañana o antes de una competencia, pruebe decirse algo que le dé ánimo. Mírese al espejo y háblese como le hablaría a su mejor amigo o a un compañero de equipo. Repítase: “Me estoy esforzando” o “Estoy mejorando cada día”.
Busque ayuda cuando la necesite
Si el estrés, la tristeza o la ansiedad duran varias semanas, busque apoyo. Puede hablar con su médico o con un profesional de la salud mental. También puede hablar con un entrenador, un preparador físico, un consejero escolar u otra persona de confianza.
Los miembros de Kaiser Permanente tienen acceso a una variedad de recursos de salud mental y bienestar, que incluyen programas de cuidado personal, opciones de terapia y asesoramiento de bienestar, para encontrar el apoyo adecuado.
Si siente que podría hacerse daño, llame al 988 o al 911 de inmediato.3
Apoyo a la salud mental de los jóvenes atletas
Los jóvenes atletas enfrentan sus propias presiones: desde entrar en el equipo hasta equilibrar los estudios y afrontar una derrota difícil. Desarrollar fortaleza mental o resiliencia desde una edad temprana puede ayudarles a controlar el estrés, mantenerse enfocados y recuperarse de los contratiempos. Estas son algunas maneras en que los padres y cuidadores pueden ayudar.
Use metas de proceso
Ayude a su hijo a enfocarse en el esfuerzo en lugar de en los resultados. En lugar de decir “Tengo que ganar”, anímelo a usar frases como las siguientes:
- “Daré lo mejor de mí”.
- “Seguiré intentándolo después de un error”.
- “Correré con todas mis fuerzas a primera base cada vez que golpee la pelota”.
Enseñe una rutina de respiración simple
Antes del partido o de la competencia, intenten esto juntos durante un minuto:
- Inhalen por la nariz contando hasta 4.
- Mantengan la posición contando hasta 2.
- Exhalen lentamente contando hasta 6.
Repitan hasta sentirse tranquilos y listos.
Dele un guion de diálogo interno
Las frases cortas pueden ayudar a los niños a mantenerse enfocados bajo presión. Sugiera opciones como:
- “Estoy listo”.
- “Puedo aprender de esto”.
- “Haré lo correcto la próxima vez”.
Reflexionen juntos después del partido
Después del partido, ayude a su hijo a centrarse en el esfuerzo y el aprendizaje, en lugar del resultado. En lugar de “¿Ganaste?”, intente preguntar:
- “¿Qué salió bien hoy?”
- “¿Qué aprendiste?”
- “¿Qué intentarás la próxima vez?”
Comuníquese con frecuencia y temprano
Apoyar la salud mental de su hijo es una parte importante de la crianza. Comuníquese con su hijo regularmente y escuche para comprender, no solo una vez, sino con frecuencia. Ayúdele a identificar sus emociones y a encontrar formas saludables de expresarlas. Elogie el esfuerzo, no solo las victorias, y recuérdele que los errores son parte del aprendizaje. Mantenerse en contacto con los entrenadores también puede ayudarle a detectar problemas a tiempo y a mantener un mensaje coherente.
Si el estado de ánimo o el comportamiento de su hijo le preocupan, comuníquese con su pediatra o con un profesional de la salud mental. También puede obtener más información sobre la salud mental de los jóvenes, consejos sobre la salud mental en la adolescencia y cómo ayudar a los jóvenes a hablar sobre sus sentimientos.
Si algo en el entorno del equipo de su hijo no le parece bien, confíe en su intuición y hable. La seguridad física y mental de los niños debe ser la prioridad de todos.
Si quiere obtener más consejos y recursos para mantenerse saludable, consulte nuestros artículos para un estilo de vida saludable.