Cómo detectar las pieles dañadas por el sol: signos, síntomas y consejos para la prevención

by Kaiser Permanente |
Persona sonriente mirando por una ventana luminosa

Cepillarse los dientes, tomar una ducha, preparar café, desayunar. Quizás, así o de manera similar es su rutina de la mañana, pero le falta algo muy importante: ponerse protector solar. Sí, todos los días. 

Porque es posible que el sol esté dañando silenciosamente su piel. Probablemente usted sabe que debe usar protector solar antes de pasar mucho tiempo al aire libre. Pero los periodos breves al sol sin protección también pueden acumularse con el tiempo –y no siempre se trata de los lugares evidentes. Con el paso del tiempo, esto puede provocar daños visibles en la piel y un mayor riesgo de cáncer de piel.

¿Qué es el daño ocasionado por el sol?

El daño ocasionado por el sol, también conocido como “fotoenvejecimiento”, se produce cuando los rayos ultravioletas (UV) del sol envejecen la piel. Existen 2 tipos de rayos UV: UVA y UVB.

·       Los rayos UVA dañan la piel en todos los niveles, desde la superficie hasta la capa más profunda.

·       Los rayos UVB dañan la capa externa de la piel y el ADN, lo que puede provocar cáncer.

La manera más simple de recordar esta diferencia es que los rayos UVA envejecen la piel y los UVB la queman. La piel más oscura es menos propensa a quemarse, pero aun así, los rayos UVA pueden dañarla. En cualquier caso, demasiada exposición a los rayos UV puede provocar daños en la piel y aumentar el riesgo de cáncer de piel.

Signos y síntomas de daños en la piel ocasionados por el sol

Por lo general, los signos del daño ocasionado por el sol se observan en las partes más visibles del cuerpo, como el rostro, el cuello, el pecho, el dorso de las manos y los brazos. La quemadura solar es el síntoma más común del daño que produce el sol en la piel, pero ocurre rápido y desaparece al cabo de unos días. Otros signos de daño solar pueden tardar años en aparecer.

Cómo darse cuenta de que tiene daño solar de largo plazo

  • capilares rotos, por lo general, alrededor de la nariz;
  • pérdida de elasticidad en la piel;
  • cambios en la pigmentación, como manchas del sol y áreas amarronadas;
  • manchas rojas;
  • textura irregular de la piel;
  • arrugas.

Si nota estos tipos de cambios en la piel, asegúrese de buscar también indicadores de algo más grave. En cuanto a los cambios de pigmentación, la regla ABCDE (asimetría, bordes, color, diámetro y evolución) puede ayudarle a saber si se trata de manchas en la piel provocadas por el sol o cáncer de piel.  

¿Cuánto tarda en aparecer el daño provocado por el sol?

Los síntomas de daño solar de corto plazo, como una quemadura, pueden aparecer luego de algunas horas de mucha exposición a los rayos UV. Los síntomas de daño solar de largo plazo, como arrugas y cambios en la textura, pueden acumularse durante años o décadas.

Puede notar signos de daño provocado por el sol a los 20 o 30 años de edad. O pueden aparecer más tarde, según el tipo de piel y la cantidad de tiempo que haya permanecido al sol. Por ejemplo, si tiene piel clara, es más probable que comience a notar signos de daño solar antes.

Maneras en las que el sol puede estar dañando su piel

Las fuentes de daño solar no siempre son evidentes. Puede exponerse al sol de 2 maneras:

  • La exposición directa al sol ocurre cada vez que usted está al aire libre sin protección.
  • La exposición indirecta al sol tiene lugar cuando algo, como una ventana, le brinda una protección parcial de los rayos del sol.

Si no usa la protección solar adecuada, estas exposiciones se acumulan y causan daños permanentes.

“Las personas hacen mandados —5 minutos aquí, 10 minutos allá— o pasean al perro, y no tienen en cuenta que esos breves momentos de exposición se van acumulando”, dice Sarah Adams, MD, dermatóloga de Kaiser Permanente en el Sur de California. “De pronto se dan cuenta de que han estado al aire libre durante una hora y media, y no han usado ningún tipo de protección solar”.

Estos son algunos ejemplos de exposición indirecta al sol:

  • recorrer trayectos cortos al aire libre, como caminar desde un estacionamiento hasta un edificio;
  • estar a la sombra, por ejemplo, debajo de una sombrilla;
  • andar al aire libre en un día nublado;
  • sentarse junto a una ventana, por ejemplo, en su casa o en algún medio de transporte (automóvil, autobús, avión).

Y sí, leyó bien el último punto. Debe usar protección solar incluso cuando esté en casa todo el día si permanece junto a una ventana. Las ventanas bloquean los rayos UVB, pero no los UVA. El tiempo que anda en automóvil también suma.

“Cuando atiendo pacientes en la clínica, encuentro que el fotoenvejecimiento es mayor (más manchas oscuras, más pigmentación) en el lado izquierdo del rostro”, dice la Dra. Adams. “Puedo darme cuenta de que alguien fue conductor, no pasajero, por la magnitud del daño que causó el sol en un lado de su rostro, en comparación con el otro”.

La piel puede volverse más sensible al sol si toma determinados medicamentos o se aplica ciertos productos. Así que lea las etiquetas o consulte a su médico si usa alguno de estos productos:

  • medicamentos para el acné;
  • antibióticos, particularmente la tetraciclina;
  • píldoras anticonceptivas;
  • medicamentos para el corazón, para tratar la arritmia;
  • productos de uso tópico para la piel, como retinol, ácido glicólico y otros ácidos alfa hidroxiácidos.

¿Puede revertir el daño causado por el sol?

Los efectos más profundos en la salud causados por el daño solar no pueden revertirse, como el riesgo de cáncer. En este sentido, no hay tratamiento para el daño en la piel causado por el sol. Pero quizás pueda minimizar algunos síntomas evidentes, como la decoloración y las arrugas, con productos para la piel de venta libre.

¿Cómo proteger la piel del daño?

La prevención es la principal manera de evitar las quemaduras causadas por el sol, el envejecimiento prematuro y el cáncer de piel.

Aplíquese protector solar todos los días

Use protector solar y bálsamo labial con FPS 30 o más alto todos los días para evitar el daño que ocasiona el sol. Busque una fórmula de amplio espectro, que brinde protección contra los rayos UVA y UVB. Esto funciona para adultos y niños.

Aplíquese el protector solar todas las mañanas y vuelva a aplicarlo durante el día. Si está al aire libre, trate de repetirlo cada 2 horas. Además del rostro, recuerde aplicarlo en zonas como las orejas, los costados y la parte posterior del cuello, el pecho y el dorso de las manos.

Póngase ropa que proteja el cuerpo

Para una mayor protección, use mangas largas y pantalones largos, un sombrero de ala ancha y anteojos de sol. También considere comprar ropa con factor de protección ultravioleta (FPU).

Evite la exposición al sol en horas pico

Limite el tiempo que usted y su familia pasan al aire libre entre las 10 a. m. y las 2 p. m., cuando los rayos solares están más fuertes. De todos modos, recuerde que hay que cuidarse de los rayos UV a cualquier hora del día. Si tiene un dispositivo móvil, puede usar una aplicación del clima para consultar el índice UV actual. Si el índice es mayor que 3, debe protegerse la piel.

Al tomar estas medidas saludables, puede ayudar a prevenir los daños en la piel causados por el sol y reducir el riesgo de tener cáncer de piel.

 

 

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