¿Alguna vez perdió los anteojos y luego se dio cuenta de que los tenía puestos en la cabeza? ¿U olvidó dónde dejó el automóvil en un estacionamiento lleno? Todos tenemos momentos en los que no podemos recordar un nombre o un lugar. Pero si esto ocurre a menudo, podría ser signo de algo más grave.
Aunque la pérdida de memoria puede ser una característica normal del envejecimiento, también puede ser un síntoma de demencia, que afecta a aproximadamente 57 millones de personas en todo el mundo.1
¿Qué es la demencia?
La demencia es un término general que se usa para describir la pérdida de habilidades cognitivas, como pensar, recordar y razonar, de una manera que afecta la vida diaria. A menudo, los síntomas específicos son causados por una o más enfermedades.
Los síntomas suelen empeorar con el tiempo, pero la rapidez con que esto sucede es diferente en cada persona. Algunas personas permanecen igual por muchos años, mientras que otras pierden habilidades rápidamente.
¿Cuándo aparece la demencia?
La mayoría de las personas con demencia comienzan a presentar síntomas después de los 65 años, pero es posible que estos aparezcan antes. La demencia de inicio temprano puede afectar a personas de entre 40 y 50 años y, en casos poco frecuentes, incluso más jóvenes.
Primeros signos de demencia
Algunas personas con demencia, sobre todo en las primeras etapas, se ven y actúan como siempre. Pero a medida que los síntomas avanzan, puede resultar más evidente que la persona está teniendo dificultades.
Signos y síntomas comunes de la demencia
La pérdida de memoria es el signo más conocido de la demencia, pero no es suficiente para diagnosticar la enfermedad. De acuerdo con Yuri Bronstein, MD, neurólogo de Kaiser Permanente, “La memoria puede ser afectada por diversas enfermedades y condiciones, tanto mentales como físicas”. Por eso es importante prestar atención a otros signos.
Signos mentales de demencia
- Pérdida de la memoria
- Deterioro del juicio y de la capacidad de resolver problemas
- Cambios en la personalidad, como mayor agitación o intranquilidad
- Confusión sobre dónde se encuentra, qué hora es o con quién está hablando
- Pérdida de habilidades sociales y conciencia
- Incapacidad para hacer tareas cotidianas
Signos físicos de demencia
- Problemas de coordinación o equilibrio que, a menudo, ocasionan caídas
- Capacidad de ver o escuchar cosas que no están ahí
- Dificultad para hablar o recordar palabras
- Situaciones en las que extravía objetos o no puede volver sobre sus pasos
Tipos de demencia más comunes
Existen diferentes tipos de demencia, y cada uno tiene sus propios síntomas y causas. Muchas personas tienen más de un tipo de demencia, por lo que puede ser difícil diagnosticarla y clasificarla. La demencia también puede aparecer como consecuencia de otras condiciones.
Los 4 tipos de demencia más comunes
- Enfermedad de Alzheimer
- Demencia vascular
- Degeneración lobular frontotemporal
- Demencia con cuerpos de Lewy
Enfermedad de Alzheimer
La causa más común de la demencia es la enfermedad de Alzheimer. Constituye entre el 60 % y el 80 % de todos los casos.2 Esta enfermedad empieza con pequeños problemas de memoria y empeora con el tiempo, por lo que resulta difícil recordar personas y tener una conversación. Actualmente la enfermedad de Alzheimer no tiene cura. No obstante, hay medicamentos que pueden ayudar a controlar los síntomas y hacer que sea más fácil vivir con la enfermedad.
Demencia vascular
La segunda causa más común se llama demencia vascular y representa aproximadamente entre el 5 % y el 10 % de los casos.3 Es el resultado de problemas en los vasos sanguíneos que van al cerebro, generalmente, a causa de uno o más ataques cerebrales. Algunos de los síntomas pueden ser problemas de memoria, del habla y para tomar decisiones. Si la persona tiene más ataques cerebrales o mini ataques cerebrales, los síntomas pueden empeorar.
Degeneración lobular frontotemporal
La degeneración lobular frontotemporal (frontotemporal lobar degeneration, FTLD) es otra causa común de la demencia y puede representar entre el 10 % y el 20 % de los casos.4 Se produce como resultado de daños en las neuronas de los lóbulos frontal y temporal del cerebro. Una forma común de FTLD es la afasia progresiva primaria. Este tipo de demencia afecta las habilidades del lenguaje, el habla, la escritura y la comprensión.
Demencia con cuerpos de Lewy
La demencia con cuerpos de Lewy es menos frecuente y representa aproximadamente entre el 4 % y el 8 % de los casos.5 Las personas con esta condición tienen depósitos anormales de partículas de una proteína en el tejido del cerebro, que se denominan cuerpos de Lewy. Además de los síntomas más comunes como la pérdida de memoria, esta forma de demencia puede causar problemas de movimiento o equilibrio.
Factores de riesgo de la demencia
No todas las personas con factores de riesgo tendrán demencia. Sin embargo, la edad, la genética y determinadas condiciones de salud son algunos factores de riesgo importantes que conviene conocer.
Edad
La demencia no es una característica normal del envejecimiento. Muchas personas mayores gozan de una buena salud del cerebro durante toda su vida. Sin embargo, a medida que envejecemos, aumentan las probabilidades de tener demencia.
Genética
Tener un familiar con demencia aumenta el riesgo, pero no garantiza que usted también la tendrá. Los genes y el estilo de vida también influyen.
Condiciones de salud
Algunas condiciones de salud también aumentan su riesgo. Entre ellas se incluyen la presión arterial alta, la diabetes y los niveles altos de colesterol.
Los cambios en el estilo de vida pueden reducir los riesgos de demencia
Algunos factores de riesgo, como la edad y la genética, no se pueden cambiar. Pero ciertos hábitos saludables pueden ayudarle a reducir su riesgo. De hecho, hasta el 45 % del riesgo de demencia podría prevenirse con ciertos cambios en el estilo de vida.6
Cambios físicos que ayudan a prevenir la demencia
- Controle su colesterol, presión arterial y diabetes.
- Obtenga ayuda para los problemas de audición, así podrá seguir interactuando con su entorno.
- Haga ejercicio con regularidad: dedique tiempo a hacer algo que disfrute, como una caminata diaria o natación.
- Deje de fumar para mejorar la memoria, la concentración y la salud en general.
- Coma alimentos saludables y con muchos nutrientes, como pescado, nueces y verduras de hoja verde.
- Limite el consumo de alcohol y evite las drogas, como la marihuana.
Cambios sociales para ayudar a prevenir la demencia
- Mantenga la actividad social: haga planes con amigos, inscríbase a un club o grupo, o converse con un ser querido.
- Tómese un momento para conversar con amigos y seres queridos, ya sea en persona, por teléfono o por internet.
- Priorice su salud mental: obtenga ayuda para la depresión o la ansiedad.
- Descanse bien: intente dormir entre 6 y 8 horas todas las noches.
Cómo cuidar a una persona con demencia
Cuidar de un ser querido con demencia es una de las maneras más generosas y profundas de brindarle apoyo. Es una tarea sumamente importante, pero también difícil. Como cuidador, lo más importante es que cuide de usted.
Incluso en las mejores situaciones, ser cuidador puede ser estresante. Es normal sentir agobio y estrés, y está bien que pida ayuda. Explore los numerosos recursos de cuidado disponibles para usted, además de consejos para ayudar a evitar el agotamiento del cuidador.
Sea parte de la solución
Aunque aún es necesario seguir investigando, mejorar el tratamiento y encontrar una cura no son metas imposibles de alcanzar. Actualmente muchos investigadores buscan biomarcadores que puedan ayudar a encontrar signos tempranos de demencias rápidamente progresivas, como la encefalitis autoinmune.
Si desea ayudar, puede considerar la posibilidad de participar en un estudio clínico (en inglés) para ayudar a los investigadores a encontrar una cura. Su apoyo podría ayudar a los médicos a detectar tempranamente la demencia y a encontrar mejores maneras de prevenirla y tratarla. Además, al participar en un estudio, es posible que sienta más motivación para hacer actividad y estar al tanto de su estado de salud.
Si tiene dudas, hable con su médico
Con la edad, es normal tener una pérdida de memoria leve, y algunos síntomas pueden deberse simplemente al estrés. Pero si tiene síntomas que le preocupan o que empeoran con el tiempo, lo mejor es que consulte con su médico.