¿Qué es la fatiga de decisión? 4 consejos para lidiar con ella.

by Kaiser Permanente |
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Cada día tomamos millones de decisiones. Algunas son simples, como qué ponerse o qué hacer en el tiempo libre. Otras son más importantes, como las decisiones relacionadas con la salud, la familia, el dinero o el trabajo. Cuando ya sentimos que la vida nos abruma, todas esas decisiones pueden empezar a acumularse. Si alguna vez siente que le agota solo el hecho de pensar en tomar una decisión más, es posible que tenga fatiga de decisión.

La fatiga de decisión es una señal de que su energía mental se está terminando y de que necesita prestar atención a su cuidado personal. Pero ¿cómo sabemos si nos está afectando? ¿Y cómo podemos controlarla? El primer paso es informarse sobre la fatiga de decisión, conocer por qué se produce y saber cuáles son los signos más comunes a los que debe prestar atención. En función de esto, puede explorar recomendaciones y recursos avalados por expertos para proteger su energía mental y controlar el estrés. 

¿Qué es la fatiga de decisión?

La fatiga de decisión ocurre cuando su capacidad para tomar decisiones disminuye tras haber tomado muchas en un corto periodo. Y la ciencia respalda esta teoría.1 La trabajadora social especializada en psiquiatría Leigh Miller, LCSW, de Kaiser Permanente lo explica así: “A medida que se consume la energía mental, podemos sentir agobio, lo que incrementa la probabilidad de tomar decisiones impulsivas o de evitación”.

Cuando la fatiga de decisión se prolonga en el tiempo, puede notar que incluso las decisiones más simples le demandan un mayor esfuerzo, lo que afecta la confianza, la concentración o la estabilidad a lo largo del día.

¿Por qué se genera la fatiga de decisión?

La fatiga de decisión es muy común. Puede acumularse día tras día y resultar especialmente intensa durante periodos de mucha actividad, cambios importantes en la vida o cuando se tiene muchos asuntos que resolver. Como explica Miller, nuestro cerebro solo puede procesar un número limitado de decisiones a la vez; cuando estas se acumulan, la concentración puede disminuir y el estrés aumentar. Cualquier persona puede experimentar fatiga de decisión, aunque ciertos factores pueden incrementar su probabilidad.

Carga mental

Cada decisión requiere cierto esfuerzo mental. El cerebro debe procesar la información y comparar las distintas opciones. Cuando se toman muchas decisiones de manera consecutiva, la energía mental puede disminuir, lo que dificulta concentrarse o pensar con claridad.

Estrés y presiones de la vida

Las grandes responsabilidades pueden empeorar la fatiga de decisión. Cuidar de la familia, cumplir con las obligaciones laborales, administrar las finanzas o afrontar problemas de salud pueden ocupar un espacio importante en la mente. Durante estos periodos, puede ser difícil tomar incluso las decisiones más simples.

Sobrecarga de la vida moderna

Hoy en día, tomamos más decisiones que nunca, desde la interminable oferta de programas que podemos ver, las cosas que podemos comprar y los mensajes que debemos responder. Las interrupciones digitales, los mensajes de texto y las constantes notificaciones pueden dispersar la atención en múltiples direcciones. Todo esto aumenta la carga mental y facilita la sensación de agotamiento.

Perfeccionismo

Intentar tomar la decisión “perfecta” puede consumir mucha energía. Es posible que dedique mucho tiempo a evaluar las opciones porque no quiere equivocarse. Esto puede convertir decisiones pequeñas en grandes desafíos. Con el tiempo, este patrón se vuelve agotador.

Abandono del cuidado personal

El cerebro funciona mejor cuando el cuerpo está descansado. No dormir lo suficiente, saltarse comidas o no tomarse los descansos necesarios puede dificultar la toma de decisiones. Cuando no se satisfacen las necesidades básicas, resulta complicado pensar con claridad y mantener la concentración.

Signos y síntomas de la fatiga de decisión

La fatiga de decisión se manifiesta de manera diferente en cada persona. Es posible que note cambios en su forma de pensar, sentir o actuar. Algunos de los signos más comunes son los siguientes:

  • Sentir agobio al tener que tomar decisiones, incluso las más pequeñas.
  • Posponer decisiones o caer en la procrastinación.
  • Sentirse bloqueado al evaluar los pros y los contras.
  • Tomar decisiones rápidas o impulsivas.
  • Tener dificultades para concentrarse o sentir falta de claridad mental.
  • Sentir más cansancio, irritabilidad o emotividad.

A continuación mencionamos algunos ejemplos de cómo la fatiga de decisión puede manifestarse en su vida diaria:

  • Pedir comida a domicilio porque decidir qué cocinar resulta demasiado agotador.
  • Desplazarse por la lista de programas o plataformas sin elegir nada.
  • Evitar facturas, correos electrónicos o mensajes.
  • Dejar artículos en el carrito en línea sin completar la compra.

¿Los trastornos mentales pueden afectar la toma de decisiones?

En ocasiones, la fatiga de decisión puede sentirse más intensa cuando uno ya lidia con estrés, ansiedad u otros problemas de salud mental. Estas experiencias no provocan por sí mismas la fatiga de decisión, pero pueden hacer que las decisiones cotidianas resulten más pesadas. Por ejemplo:

  • La ansiedad puede hacer que se preocupe por tomar la decisión “incorrecta”.
  • El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) puede afectar la concentración y la planificación, lo que hace que periodos prolongados de toma de decisiones resulten especialmente agotadores.
  • Los traumas pasados pueden hacer que algunas decisiones se sientan más estresantes o menos seguras.
  • Los cambios en el estado de ánimo o la energía, como aquellos relacionados con el trastorno bipolar o el uso de sustancias, también pueden influir en la forma en que se toman decisiones.

Si las decisiones cotidianas se sienten más difíciles de lo habitual, o si estas sensaciones afectan su vida diaria, puede ser útil conversar con su médico. El profesional podrá indagar sobre sus síntomas y ofrecer herramientas que faciliten una toma de decisiones más confiada.

Cuatro consejos para controlar la fatiga de decisión

No es posible eliminar todas las decisiones de su vida, pero sí puede tomar medidas para que resulten más fáciles de abordar. Estas 4 estrategias pueden ayudarle a controlar la fatiga asociada con la toma de decisiones.

Cree rutinas simples

Una de las formas más efectivas de reducir la fatiga de decisión es simplificar las elecciones que se realizan con frecuencia. “Las decisiones requieren energía”, señala Miller. Reducir la cantidad de decisiones simples puede ayudar a que su mente descanse. Esto podría implicar desayunar lo mismo durante toda la semana o elegir la ropa la noche anterior. Incluso podría preparar algunos conjuntos favoritos para cambiar.

Estos pequeños pasos hacen que las mañanas sean más fluidas y ayudan a conservar energía para decisiones de mayor importancia. Como señala Miller: “Al crear rutinas que luego se convierten en hábitos, reducimos la cantidad de decisiones que necesitamos tomar y conservamos nuestra energía para tareas y decisiones más significativas”. Con el tiempo, las rutinas pueden hacer que su día se sienta más estable y menos estresante.

Haga una lista corta de prioridades

Escribir las tareas ayuda a despejar la mente. Al elaborar una lista, no es necesario recordar todo de una vez. Las investigaciones muestran que plasmar los pensamientos por escrito puede reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y ayudarle a afrontar mejor las situaciones.2

Hacer una lista breve con sus tres tareas principales es una manera sencilla de orientar su día. Comience con los asuntos más importantes. A medida que los vaya resolviendo, es posible que sienta que su día está más organizado. También puede establecer pequeñas reglas, como abordar las tareas más complejas al inicio del día o tomarse 10 minutos para decidir sobre elecciones menores que surjan.

Pida consejos

No es necesario tomar todas las decisiones en soledad. Conversar con alguien de confianza, como un amigo o un familiar, puede ayudarle a percibir las opciones con mayor claridad y a reducir la presión que siente. Compartir sus pensamientos también puede ayudarle a identificar qué es lo más importante para usted.

Si la decisión está relacionada con su salud, su médico puede ayudarle a evaluar los pros y los contras y a comprender qué se ajusta mejor a sus objetivos. Una simple conversación puede ayudarle a sentir más respaldo y confianza.

Reserve tiempo para el cuidado personal

Cuidar su cuerpo y su mente puede facilitar la toma de decisiones. Pequeños descansos a lo largo del día hacen que la mente se recupere. Pruebe a dar un paseo corto, estirarse entre tareas o salir a tomar aire fresco.

“Respirar profundamente, hacer estiramientos y dedicar un momento a concentrarse en cómo se siente es una buena manera de bajar el ritmo y darle un descanso al cerebro”, explica Miller. Pequeños cambios en su rutina pueden generar una gran diferencia con el tiempo.

Ideas de cuidado personal

Cuándo buscar ayuda

Todas las personas tienen momentos en los que les resulta difícil tomar decisiones. Sin embargo, si siente agotamiento por las opciones casi todos los días o si evita tomar decisiones que afectan su trabajo, sus relaciones o su salud, podría ser el momento de buscar ayuda.

Señales de que podría beneficiarse de ayuda profesional

  • Tiene dificultad para tomar decisiones rutinarias durante varias semanas
  • Evita tomar decisiones que afectan su vida diaria.
  • Amigos o familiares notan cambios en su estado de ánimo o en su comportamiento.
  • Presenta síntomas físicos, como dolores de cabeza o problemas para dormir.

Comience por hablar con su médico. Si es miembro de Kaiser Permanente, puede enviar un mensaje a través de su cuenta de kp.org/espanol, hacer una cita o llamar para recibir orientación. También puede acceder a más herramientas para controlar el estrés y apoyar la salud mental. Si cree que tiene una condición médica de emergencia, llame al 911 o acuda al hospital más cercano.4

La fatiga de decisión es una señal de que ha estado llevando una gran carga. Con los pequeños pasos mencionados, puede conservar su energía y sentir más confianza. Para obtener más información, visite  kp.org/saludmental, donde encontrará herramientas y recursos para mejorar su bienestar.
 

1Nicola Grignoli y otros, “Clinical Decision Fatigue: A Systematic And Scoping Review With Meta-Synthesis,” Family Medicine and Community Health, marzo de 2025.

2Lauren M. Hoult y otros, “Positive Expressive Writing Interventions, Subjective Health And Wellbeing In Non-Clinical Populations: A Systematic Review,” PLOS One, mayo de 2025.

3Las aplicaciones y los servicios mencionados anteriormente no son beneficios de su plan de salud, no están cubiertos por Medicare ni están sujetos a los términos establecidos en la Evidencia de Cobertura (Evidence of Coverage) u otros documentos del plan. Las aplicaciones y los servicios pueden suspenderse en cualquier momento.

4Si cree que tiene una condición médica de emergencia, llame al 911 o acuda al hospital más cercano. Consulte la definición completa del término “condición médica de emergencia” en su Evidencia de Cobertura u otros documentos relacionados con la cobertura.

Este artículo fue revisado por última vez el 17 de diciembre de 2025 por Leigh Miller, LCSW. 

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