¿Tiene dolor menstrual? Qué decir y a quién pedir ayuda.

by Kaiser Permanente |
Persona hablando con su médico

Si el dolor menstrual continúa dificultando sus actividades diarias, eso es importante. Si bien el dolor menstrual es habitual, eso no significa que deba convivir con él. Tan solo 1 de cada 10 personas con dolor menstrual intenso pide ayuda, mientras que muchas otras lo soportan año tras año porque les dijeron que es normal.1

La verdad es que “Los periodos menstruales intensamente dolorosos no son normales”, afirma Jaime Ocampo, M.D., obstetra y ginecólogo especializado en dolor pélvico y cirugía mínimamente invasiva de los consultorios médicos de Daly City de Kaiser Permanente.

Los periodos menstruales dolorosos, también llamados dismenorrea, que le impiden ir al trabajo o a la escuela, le despiertan durante la noche o le obligan a cancelar planes, deben consultarse con un médico. Lo que ayuda a una persona podría no servirle a otra, y no conseguir un alivio inmediato no significa que su dolor no se pueda tratar.

El Dr. Ocampo quiere que quienes han vivido con periodos menstruales dolorosos sepan qué es normal, qué podría indicar algo más grave, qué casos se deben controlar y quiénes pueden ayudar.

¿Es normal? Cuando los cólicos son más que un simple dolor

Tener algunos cólicos durante el periodo menstrual es normal, pero deja de serlo cuando afecta la vida diaria. Por lo general, los cólicos leves se sienten como un dolor sordo en la parte baja del abdomen, comienzan justo antes del ciclo menstrual o cuando empieza el sangrado, pueden propagarse a la parte baja de la espalda o los muslos y desaparecen en pocos días.

La dismenorrea es diferente. El Dr. Ocampo explica que “Si debe reorganizar su vida en función del periodo menstrual, eso no es normal”.

En el caso de algunas personas, los periodos menstruales dolorosos no son simples cólicos mensuales, sino una señal de algo más grave. Es posible que el dolor esté conectado con otras partes del cuerpo, como los músculos pélvicos, la vejiga, los intestinos o el sistema nervioso. Consulte a un médico sobre los siguientes síntomas:

  • Dolor que le impide ir al trabajo o a la escuela, o hacer planes que quiere mantener.
  • Dolor que dura más de unos 3 días o no desaparece después de que finaliza el sangrado.
  • Dolor entre periodos menstruales.
  • Dolor que empeoró en los últimos meses o años.
  • El sangrado es más abundante que lo normal o dura más de 7 días.
  • Dolor durante las relaciones sexuales o las deposiciones intestinales, o al momento de orinar.
  • Dolor pélvico agudo o que se propaga.
  • Los medicamentos de venta libre no calman lo suficiente.

El tema no es cuánto dolor puede aguantar, sino si este es cíclico, cambia o interfiere en su vida.

¿Qué podría causar años de periodos menstruales dolorosos?

El dolor de largo plazo a menudo tiene causas reales y tratables. Es posible que un dolor que duró muchos años tenga más de una causa, no solo un único problema evidente:

  1. Una condición subyacente, como la endometriosis, puede originar el dolor.
  2. La tensión muscular en el suelo pélvico puede aumentar junto con el dolor existente.
  3. Con el tiempo, el sistema nervioso puede hacerse más sensible al dolor.

A continuación se incluyen condiciones que pueden provocar periodos menstruales dolorosos:

  • Dismenorrea primaria: cólicos agudos que aparecen con cada periodo menstrual. Los provoca el periodo menstrual, no otra condición de salud. Es común, especialmente durante los primeros años del periodo menstrual. A menudo mejora con tratamientos como cuidados en casa o métodos anticonceptivos.
  • Endometriosis: tejido similar al endometrio crece fuera del útero. Afecta a 1 de 10 mujeres de entre 15 y 44 años.2 Los síntomas incluyen dolor menstrual agudo, dolor durante las relaciones sexuales o las deposiciones intestinales, o al momento de orinar. También puede hacer que sea más difícil lograr un embarazo. El nivel de dolor no siempre refleja la cantidad de tejido asociado a la endometriosis.
  • Adenomiosis: tejido endometrial crece en el músculo del útero. Los síntomas principales son dolor menstrual agudo y sangrado abundante. Su detección en personas jóvenes es compleja porque los cambios iniciales son difíciles de identificar con imágenes diagnósticas. Con anterioridad, los médicos pensaban que únicamente afectaba a las mujeres de 40 años, pero puede manifestarse tan pronto como se empieza a menstruar. Empeora poco a poco con el tiempo, aunque se usen métodos anticonceptivos, informa el Dr. Ocampo. Por ese motivo, es importante la atención y el seguimiento tempranos. Según algunos estudios, la adenomiosis se detectó en casi la mitad de las personas adultas jóvenes de entre 12 y 25 años con dolor agudo y sangrado abundante.3
  • Fibromas uterinos: generalmente crecen dentro o alrededor del útero. Los síntomas pueden incluir periodos menstruales abundantes o largos, presión o sensación de pesadez en la pelvis, y dolor. Si los fibromas provocan sangrado o malestar, consulte con un médico.
  • Disfunción del suelo pélvico: resistir periodos menstruales dolorosos todos los meses puede provocar que los músculos del suelo pélvico se contraigan o se formen puntos dolorosos. Esto puede generar dolor que se activa durante el periodo menstrual, pero es independiente de los cólicos uterinos. Los síntomas incluyen espasmos musculares que se sienten como un dolor menstrual, aunque no esté sangrando. Otros síntomas son dolor durante las relaciones sexuales o las deposiciones intestinales, sangre en las heces durante el periodo menstrual o necesidad de orinar con mayor frecuencia. Como indica el Dr. Ocampo, “La mayoría de las pacientes con antecedentes de dolor menstrual de larga data presentan dolor en el suelo pélvico con el tiempo”. A menudo los médicos lo omiten o no lo tratan de forma eficiente, pero mejora con cuidados tales como fisioterapia del suelo pélvico y estiramiento.
  • Sensibilidad del sistema nervioso: la atención temprana es más importante en relación con el dolor del sistema nervioso porque suele aumentar con el tiempo. Cuando las señales de dolor continúan activándose, el sistema nervioso permanece “encendido”, lo que provoca que el dolor se sienta más generalizado o difícil de aliviar. Es posible que sienta hinchazón abdominal, inflamación o sensibilidad persistentes incluso después de haber tratado otras fuentes de dolor. La buena noticia es que los medicamentos para aliviar el dolor de origen nervioso, acompañados de otros tratamientos, pueden ayudar a disminuir esa sensibilidad.
  • Otras causas: la enfermedad inflamatoria pélvica puede provocar dolor pélvico. Otros síntomas incluyen flujo inusual, sangrado entre periodos menstruales, fiebre o dolor durante las relaciones sexuales. Los quistes ováricos a menudo son inofensivos, pero algunos pueden provocar dolor, hinchazón abdominal o presión. En casos poco frecuentes, un quiste puede doblarse o reventarse y generar un dolor intenso repentino.

Por qué el diagnóstico de endometriosis demora tanto y qué está cambiando

La endometriosis es una causa frecuente del dolor menstrual, pero conseguir un diagnóstico claro a menudo ha sido sinónimo de una larga espera, un promedio de 6 a 7 años.4 Parte de la demora se debía a que los médicos solían recurrir a la cirugía para confirmar el diagnóstico. Además, como las personas a menudo le restaban importancia al dolor menstrual agudo por considerarlo normal, las respuestas se alejaban aún más.

Sin embargo, esta situación está cambiando. En febrero de 2026, el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists, ACOG) actualizó la guía para la endometriosis. En la nueva guía, se respalda el diagnóstico y tratamiento de la condición conforme a los síntomas e imágenes diagnósticas.5 En la práctica, esto significa que muchas personas pueden aliviar su dolor antes, sin que la cirugía sea el primer paso. Hable con el médico sobre sus opciones. Pueden analizar los síntomas y las imágenes diagnósticas de forma conjunta para decidir el tratamiento más adecuado para usted.

Si usted y su médico deciden que necesita una cirugía, el Dr. Ocampo recomienda consultar a un cirujano que tenga experiencia en el tratamiento de la endometriosis. Como es una enfermedad compleja, la capacitación adicional es importante. Usar el tratamiento correcto desde el principio marca una diferencia.

Qué probar primero para aliviar el dolor menstrual

Para aliviar el dolor menstrual, es útil empezar con estrategias sencillas, como usar una almohadilla calefactora, hacer ejercicio y tomar medicamentos antiinflamatorios. A algunas personas les funciona usar métodos anticonceptivos hormonales como ayuda para detener el dolor menstrual. Si estas técnicas no funcionan, infórmeselo a un médico. Cuando el dolor no desaparece después de un tratamiento, puede ser una señal de que existe otro problema.

  • Medicamentos antiinflamatorios de venta libre (ibuprofeno, naproxeno): los antiinflamatorios no esteroideos (nonsteroidal anti-inflammatory drugs, NSAID) disminuyen la producción de los químicos que causan los cólicos uterinos. Suelen funcionar mejor si se toman lo antes posible: cuando comienzan los síntomas o antes de empezar a menstruar. No espere a tener un pico de dolor.
  • Calor: una almohadilla calefactora o un baño caliente pueden ayudar a aliviar los cólicos. El calor relaja los músculos y aumenta el flujo sanguíneo hacia la pelvis.
  • Movimiento: el ejercicio liviano puede disminuir el dolor. Hacer ejercicios de estiramiento, específicamente, puede relajar el suelo pélvico. Como indica el Dr. Ocampo, el ejercicio favorece el estado de ánimo y ayuda a algunas personas a sobrellevar mejor el dolor.
  • Opciones hormonales: los métodos anticonceptivos como las píldoras, los anillos, los implantes y los dispositivos intrauterinos (DIU) pueden reducir el dolor menstrual de algunas personas. Las hormonas ayudan a detener la ovulación, a disminuir el sangrado o a ambos. Para quienes tienen dolor de largo plazo, el Dr. Ocampo recomienda opciones anticonceptivas que puedan reducir o detener los periodos menstruales. En algunos casos, esta técnica ayuda a aliviar el dolor constante. Un médico puede ayudarle a decidir qué opción es más adecuada para usted.

¿Funcionan las almohadillas calefactoras para la dismenorrea?

Sí. El calor alivia los cólicos porque favorece el flujo sanguíneo y relaja los músculos del útero. Es una de las mejores formas de aliviar el dolor menstrual sin medicamentos.6

Consejos para usar el calor de manera segura:

  • Coloque una almohadilla calefactora, un parche de calor o una botella con agua tibia en la parte baja del abdomen.
  • Siga las instrucciones del dispositivo para evitar quemaduras.
  • Use el calor junto con un medicamento, no uno u otro.

Qué síntomas controlar y cómo describirlos

Un registro de síntomas ayuda a que el equipo de atención entienda qué está sucediendo y qué pruebas podría necesitar. Intente registrar 2 o 3 ciclos, pero no espere si los síntomas son agudos.

Registre los siguientes datos:

  • Momento del ciclo menstrual: el primer y último día de sangrado, y si el ciclo es predecible.
  • Momento del dolor: cuándo empieza el dolor en relación con el sangrado y cuánto dura.
  • Efecto en las actividades diarias: por ejemplo, faltar al trabajo o a la escuela, o cancelar planes.
  • Intensidad y tipo de dolor: use palabras como cólicos, dolor punzante, dolor persistente o sensación de ardor.
  • Ubicación: parte baja del abdomen, espalda, caderas, muslos o vejiga y zona rectal.
  • Sangrado: cuántos productos usa, con qué frecuencia los cambia y registros de sangrado menstrual muy abundante o coágulos grandes.
  • Otros síntomas: náuseas, diarrea, hinchazón abdominal, mareos, cansancio o dolor durante las relaciones sexuales o las deposiciones intestinales, o al momento de orinar. Lo anterior puede indicar otras causas, como problemas relacionados con el suelo pélvico.
  • Técnicas usadas: qué medicamentos tomó o qué remedios caseros probó, cuándo y qué resultados obtuvo.

Hablar sobre algunos de estos síntomas puede resultar incómodo, pero hacerlo ayuda a que el médico entienda lo que está sucediendo.

Cuando describa el dolor, enfóquese en cómo afecta su vida. Podría decir algo como “Tuve periodos menstruales dolorosos durante [X] años. El dolor es [intenso] y me impide [actividad específica]. Empieza [X] días antes del sangrado y dura [X] días. Probé [tratamiento], pero me ayuda muy poco. Me gustaría hablar sobre cuál podría ser la causa y qué pruebas puedo hacerme”.

A quién pedir ayuda y cuándo buscar atención para el dolor menstrual

Instrucciones para encontrar un médico especializado en cólicos menstruales y recibir la atención que necesita:

  • Un obstetra y ginecólogo puede evaluar sus síntomas, hacer un examen pélvico y solicitar imágenes diagnósticas, si es necesario.
  • Si no tiene un obstetra y ginecólogo, un médico de atención primaria o un profesional de enfermería avanzada especializado en salud menstrual puede ayudarle a que le revisen y a planificar los pasos a seguir.
  • Si el dolor no mejora o la causa no queda clara, pida una referencia a un especialista en dolor pélvico, un especialista en dolor menstrual o un especialista en cirugía ginecológica mínimamente invasiva que trate condiciones como la endometriosis y la adenomiosis.
  • La fisioterapia del suelo pélvico puede ayudar, especialmente si tuvo dolor durante mucho tiempo.
  • Si el dolor se propagó o es más difícil de controlar, la atención enfocada en el dolor puede ayudar a evaluar la conexión con el sistema nervioso.
  • Su equipo de atención puede ayudarle a encontrar apoyo para la salud mental que se adapte a lo que usted necesita. Vivir con dolor todos los meses puede resultar agotador, por eso es normal sentir frustración, ansiedad o cansancio.

El dolor constante puede tener más de una causa, por eso el tratamiento puede incluir más de un tipo de atención. Por ese motivo, a menudo un solo medicamento recetado no resuelve todo. El Dr. Ocampo explica que “Desde su perspectiva, el tratamiento parece ineficiente porque usted aún siente mucho dolor, pero eso se debe a que no todos los factores asociados se diagnosticaron o trataron de forma adecuada”.

Si ya hizo una consulta sobre su dolor antes y aún no tiene respuestas, pida una evaluación más detallada o que le refieran a una persona con más experiencia en dolor pélvico. El Dr. Ocampo sugiere decir: “No creo que esto sea normal. ¿Me podría referir a un especialista en dolor pélvico de su departamento o a un profesional que conozca que aborde el dolor pélvico de una forma diferente?”.

Encuentre más orientación sobre cómo defender su salud.

Cuándo buscar atención de urgencia

Algunos síntomas necesitan atención médica sin demora. Busque ayuda inmediatamente en los siguientes casos:

  • Dolor pélvico repentino y agudo, aunque no sea durante el periodo menstrual.
  • Embarazo potencial con dolor pélvico o sangrado inusual, lo que puede ser una señal de un embarazo ectópico.
  • Sangrado que empapa por completo una toallita femenina o un tampón cada 1 a 2 horas.
  • Sangrado abundante acompañado de mareos, debilidad, dolor de pecho o dificultades para respirar.
  • Dolor pélvico agudo acompañado de náuseas y vómito.

No es necesario que continúe aguantando

Cuando el dolor afecta la vida, debe tomarse en serio, independientemente del tiempo que lo haya tenido o lo que le hayan dicho con anterioridad. Lleve un seguimiento de los síntomas y escriba cómo afectan su vida diaria. Si continúa sin obtener respuestas, pida una referencia.

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Notas al pie
1. Jada Wiggleton-Little, “‘Just’ a Painful Period’: A Philosophical Perspective Review of the Dismissal of Menstrual Pain”, Women’s Health, 21 de mayo de 2024.

2. “Endometriosis”, U.S. Department of Health & Human Services, Office of the Assistant Secretary for Health (OASH), Office on Women’s Health, consultado el 18 de agosto de 2026.

3. Katarzyna Wilk y otros, “Prevalence of Adenomyosis in Adolescents: Diagnostic Process and Symptoms”, Polish Gynecology (Ginekologia Polska), 28 de octubre de 2024.

4. Jodie Fryer y otros, “Understanding Diagnostic Delay for Endometriosis: A Scoping Review”, Obstetrics and Gynecology, 9 de enero de 2024.

5. “ACOG Publishes New Endometriosis Clinical Guidance, Aiming to Shorten Time to Diagnosis and Improve Access to Care”, American College of Obstetricians & Gynecologists (ACOG), 20 de febrero de 2026.

6. Elayna Kirsch y otros, “Dysmenorrhea, a Narrative Review of Therapeutic Options”, Journal of Pain Research, 15 de agosto de 2024.

Fecha de la última revisión del contenido: 23 de septiembre de 2026. Responsable: Jaime Ocampo, M.D.

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