Trastorno del espectro autista

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Generalidades del tema

¿Qué es el trastorno del espectro autista?

El trastorno del espectro autista (ASD, por sus siglas en inglés) es un trastorno del desarrollo. Afecta el comportamiento de una persona y dificulta la comunicación y las interacciones sociales.

El ASD puede variar de leve a grave. El tipo de síntomas que tiene una persona y su gravedad varían. Es posible que algunos niños no puedan desempeñarse sin recibir mucha ayuda de los padres y otros cuidadores. Otros niños pueden desarrollar habilidades sociales y verbales y llevar una vida independiente como adultos.

La mayoría de las personas con ASD siempre tendrá algo de dificultad para comunicarse o interactuar con los demás. Pero el diagnóstico y tratamiento tempranos han ayudado a más y más personas con ASD a llevar una vida plena y a hacer cosas como ir a la universidad y tener un trabajo.

El trastorno del espectro autista ahora incluye afecciones que solían diagnosticarse por separado. Estas incluyen el autismo, el síndrome de Asperger, el trastorno generalizado del desarrollo y el trastorno desintegrativo de la infancia. Usted o su médico podrían seguir usando cualquiera de estos términos para describir su afección.

¿Qué causa el trastorno del espectro autista?

Se desconoce la causa exacta del ASD.

Declaraciones falsas en las noticias han hecho que algunos padres tengan inquietudes acerca de que haya una conexión entre el ASD y las vacunas. Pero los estudios no han encontrado ningún vínculo entre las vacunas y el ASD. Es importante asegurarse de que su hijo reciba todas las vacunas infantiles. Estas ayudan a evitar que su hijo contraiga enfermedades graves que pueden causarle daño o incluso la muerte.nota 1

¿Qué aumenta el riesgo del trastorno del espectro autista?

El ASD tiende a darse en las familias, por lo que los expertos opinan que puede ser algo que se hereda. Los científicos están tratando de averiguar exactamente qué genes pueden ser responsables de transmitir el ASD en las familias. El ASD tiende a ocurrir con más frecuencia en personas que tienen ciertas afecciones genéticas. Estas pueden incluir el síndrome del cromosoma X frágil y la esclerosis tuberosa.

Algunas cosas aumentan las probabilidades de que usted tenga un bebé con ASD. Estas cosas se llaman factores de riesgo.

El riesgo de tener un bebé con ASD es mayor si uno de los padres biológicos:

  • Tiene una edad más avanzada.
  • Tiene otro hijo con ASD.
  • Tiene antecedentes familiares de problemas de aprendizaje.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas suelen notarse para cuando el niño tiene 2 años. Pero si los síntomas son graves, el padre o la madre puede notarlos tan pronto como cuando el niño tiene 12 meses de edad.

En la mayoría de los casos, los padres primero notan que su hijo pequeño aún no ha comenzado a hablar y que no actúa como otros niños de la misma edad. A veces, un niño con ASD puede comenzar a hablar al mismo tiempo que otros niños de la misma edad. Pero luego quizás deje de adquirir nuevas habilidades o pierda sus habilidades sociales y lingüísticas.

Los síntomas del ASD incluyen:

  • Un retraso a la hora de aprender a hablar o no hablar en absoluto. O un niño podría no usar gestos o no señalar, o no responder a los gestos o a la acción de señalar. Un niño puede parecer sordo, aunque las pruebas de audición sean normales.
  • Comportamientos, intereses y juegos que el niño repite o utiliza en exceso. Los ejemplos incluyen el balanceo repetitivo del tronco, un apego inusual a ciertos objetos y disgustarse mucho cuando cambian las rutinas.

El comportamiento y los síntomas pueden variar de leves a graves. Los padres a menudo dicen que su hijo con ASD prefiere jugar solo y no mira a los ojos a otras personas.

Las personas con ASD también pueden tener otros problemas, como problemas del habla y el lenguaje, problemas para dormir y convulsiones. También pueden tener trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD, por sus siglas en inglés), depresión o ansiedad.

¿Cómo se diagnostica el trastorno del espectro autista?

No hay una prueba única para diagnosticar el ASD. El diagnóstico del ASD implica una combinación de preguntas de detección, valoraciones y una evaluación de cómo el niño se comporta e interactúa con los demás.

Como padre, usted es quien mejor conoce a su hijo y es su mejor defensor. Si está preocupado, comparta sus observaciones con el médico. Su opinión podría ayudar a su hijo a obtener la ayuda que necesita.

Las preguntas de detección generalmente se hacen en las consultas preventivas del niño a los 18 y a los 24 meses. Pero es posible que se hagan antes si a usted le preocupa que su hijo presente signos de ASD. Las preguntas cubren la manera en la que su hijo habla, se mueve e interactúa con los demás. Las respuestas ayudan al médico a saber cómo se está desarrollando su hijo y si hay señales de un problema que pudiera estar relacionado con el ASD.

Si su médico cree que su hijo puede tener ASD, es posible que lo envíe a un especialista, como un pediatra del desarrollo, un psiquiatra o psicólogo infantil o un neuropsicólogo.

El especialista le preguntará sobre los antecedentes médicos de su hijo y le hará un examen físico. El especialista también hará lo siguiente:

  • Le preguntará sobre la conducta de su hijo y cómo interactúa con los demás.
  • Observará cómo su hijo interactúa con los demás y cómo se comporta mientras juega o mientras hace tareas específicas.

Esto puede ayudarle a saber si su hijo tiene ASD o si tiene un problema diferente, como un retraso en el lenguaje o ASD y otra afección. Las pruebas también ayudan a conocer la gravedad de los síntomas y a identificar los puntos fuertes y débiles de su hijo. Todo esto puede ayudar al médico a decidir la mejor manera de tratar a su hijo.

¿Cómo se trata?

Las metas del tratamiento para el ASD son las siguientes:

  • Reducir los síntomas del ASD.
  • Apoyar el aprendizaje y el desarrollo en el hogar y la escuela.

El tratamiento temprano del ASD le brinda las herramientas y el apoyo para ayudar a su hijo a llevar la mejor vida posible.

El tipo de tratamiento que su hijo necesite depende de los síntomas. Estos son diferentes para cada niño. Y el tratamiento puede cambiar con el tiempo. Debido a que las personas que tienen ASD son tan diferentes, algo que ayuda a una persona podría no ayudar a otra. Colabore con todas las personas que están involucradas en la educación y el cuidado de su hijo para encontrar la mejor manera de ayudar a controlar los síntomas y ayudar a que su hijo se desarrolle de la mejor manera posible.

El tratamiento puede incluir:

  • Instrucción y corrección conductual. Este enfoque premia el comportamiento apropiado (refuerzo positivo) para enseñar a los niños habilidades sociales y para enseñarles maneras de comunicarse y ayudarse a sí mismos a medida que se desarrollan. Y este enfoque le enseña a trabajar con su hijo en casa y ayudarle a practicar nuevas habilidades.
  • Terapias especializadas, según las necesidades de su hijo. Estas pueden incluir la terapia del habla y la terapia ocupacional.
  • Medicamentos. Estos pueden usarse para tratar los síntomas del ASD, como irritabilidad e hiperactividad. A veces, también se utilizan medicamentos para tratar otros problemas como la ansiedad, la depresión o los comportamientos obsesivo-compulsivos.

¿Cómo puede afrontar su familia el hecho de tener un hijo con trastorno del espectro autista?

Una parte importante del plan de tratamiento de su hijo es asegurarse de que otros miembros de la familia reciban capacitación sobre el ASD y cómo ayudar a controlar los síntomas. La capacitación puede reducir el estrés familiar y ayudar a su hijo a desempeñarse mejor. Algunas familias necesitan más ayuda que otras.

Aproveche todo tipo de ayuda que pueda encontrar. Hable con su médico sobre la ayuda disponible en el lugar donde vive. La familia, los amigos, las agencias públicas y las organizaciones para el trastorno del espectro autista se encuentran entre los posibles recursos.

Recuerde estos consejos:

  • Infórmese sobre el ASD. Aprender todo lo que pueda sobre el ASD puede ayudarle a saber cómo ayudar a su hijo a desarrollar su independencia.
  • Planifique descansos. Las demandas diarias de cuidar a un niño con ASD pueden pasar factura. Los descansos planificados le ayudarán a conectarse con otros miembros de su familia o tener tiempo para sí mismo.
  • Tómese tiempo para hacer una actividad que disfrute, aunque solo pueda hacerla durante unos minutos al día.
  • Obtenga ayuda adicional cuando su hijo se haga mayor. Los años de la adolescencia pueden ser muy difíciles para los niños con ASD. Los servicios comunitarios y los programas públicos pueden ayudar.
  • Póngase en contacto con otras familias que tienen niños con ASD. Puede hablar sobre sus problemas y compartir consejos con personas que lo comprenden.
  • Haga planes para el futuro de su hijo. A medida que su hijo crezca, piense en dónde vivirá su hijo adulto y qué recursos de capacitación y empleo puede necesitar. Además, tome medidas para garantizar que su hijo adulto cuente con la atención y los recursos adecuados durante toda su vida. Averigüe si su hijo cumple con los requisitos para recibir asistencia.
  • Concéntrese en las fortalezas de su hijo. Como cualquier otro niño, su hijo tiene puntos fuertes y débiles. Ayude a desarrollar esas fortalezas alentando a su hijo a explorar sus intereses en casa y en la escuela.

Síntomas

Síntomas principales

La gravedad de los síntomas varía mucho. Pero todas las personas con trastorno del espectro autista (ASD, por sus siglas en inglés) tienen algunos síntomas principales en las siguientes áreas:

  • Comunicación e interacción social. Los síntomas pueden incluir:
    • Problemas en el desarrollo de habilidades de comunicación no verbal, como mirar a los ojos, expresiones faciales y postura corporal.
    • Problemas para entablar amistad con niños de la misma edad.
    • Falta de interés en compartir el gozo, los intereses o los logros con otras personas.
    • Falta de empatía. Las personas con ASD pueden tener dificultades para comprender los sentimientos de otra persona, como el dolor o la tristeza.
    • Retraso en aprender a hablar. Algunas personas con ASD nunca hablan. Pero con el diagnóstico y tratamiento tempranos, muchas personas con ASD aprenden a hablar.
    • Problemas para iniciar una conversación. Las personas con ASD tienen dificultades para mantener una conversación después de que esta comienza.
    • Problemas para entender el punto de vista del oyente. Por ejemplo, una persona con ASD puede no entender que alguien está usando el humor. Es posible que interprete literalmente lo que alguien está diciendo y no entender el significado implícito.
  • Comportamientos repetitivos e intereses limitados en actividades o juegos. Los síntomas pueden incluir:
    • Una concentración inusual en las partes. Los niños más pequeños que tienen ASD a menudo se concentran en las partes de los juguetes, como, por ejemplo, en las ruedas de un auto, en lugar de jugar con el juguete entero.
    • Preocupación por ciertos temas. Por ejemplo, los niños mayores y los adultos pueden estar fascinados por los videojuegos, las tarjetas coleccionables o las placas de autos.
    • Necesidad de uniformidad y rutinas. Por ejemplo, es posible que un niño con ASD siempre tenga que comer el pan antes de la ensalada. O un niño puede insistir en ir a la escuela por la misma ruta todos los días.
    • Balancear el cuerpo y agitar las manos.
    • Uso repetitivo del lenguaje. Las personas con ASD a menudo repiten una y otra vez una frase que han escuchado. (Esto se llama ecolalia).
    • Reaccionar en exceso o de forma insuficiente a uno o más sentidos. Estos incluyen el tacto, el movimiento, el olfato, el gusto, la vista o la audición. Por ejemplo, un niño puede sentirse fácilmente abrumado por las luces brillantes, las multitudes o los ruidos fuertes. O él o ella puede describir un toque ligero como doloroso y una presión profunda como algo que le proporciona una sensación de calma. Otros podrían no sentir dolor en absoluto.

Síntomas durante la niñez

Las personas nacen con el trastorno del espectro autista. En la mayoría de los casos, los síntomas se perciben cuando el niño tiene 2 años. Pero si los síntomas son graves, uno de los padres puede notarlos tan pronto como cuando el niño tiene 12 meses.

Los padres a menudo se preocupan cuando su hijo pequeño:

  • No disfruta de que lo abracen.
  • No parece interesado en jugar ciertos juegos, como "te veo" ("peekaboo").
  • No empieza a hablar. O a veces, un niño con ASD puede empezar a hablar al mismo tiempo que otros de la misma edad, pero luego deja de adquirir nuevas habilidades o pierde sus habilidades sociales y lingüísticas.

Durante el segundo año de vida, los padres pueden notar que su hijo repite ciertas frases, rituales o rutinas. Por ejemplo, un niño puede balancear el cuerpo o agitar las manos una y otra vez. O un niño puede enojarse mucho si un juguete está fuera de lugar.

Los padres también pueden estar confundidos sobre las capacidades auditivas de su hijo. A menudo, parece que un niño con ASD no oye. Pero en otras ocasiones, puede parecer que oye un ruido de fondo distante, como el silbato de un tren.

Con un tratamiento temprano e intensivo, la mayoría de los niños mejoran su capacidad para relacionarse y comunicarse con los demás y ayudarse a sí mismos a medida que crecen.

Síntomas durante la adolescencia

Durante la adolescencia, los patrones de comportamiento a menudo cambian. Muchos adolescentes adquieren habilidades, pero aun así se rezagan en su capacidad de relacionarse y entender a los demás. Por ejemplo, podrían no captar las señales sociales. Es posible que sean incapaces de entender el lenguaje corporal de los demás, iniciar una conversación o mantenerla y turnarse para hablar. Quizás no entiendan las bromas o se tomen los comentarios sarcásticos literalmente.

La pubertad y la aparición de la sexualidad pueden ser más difíciles para los adolescentes con ASD que para otros a esta edad.

Síntomas en la edad adulta

Cada vez más adultos con ASD son capaces de trabajar y vivir solos.

Pero algunos adultos necesitan ayuda. Esto es especialmente cierto para aquellos con un nivel de inteligencia inferior al promedio que no pueden hablar. Es posible que necesiten supervisión parcial o completa brindada por un centro de apoyo residencial o un hogar grupal. Las personas que tienen un nivel de inteligencia promedio o superior a la media a menudo tienen éxito en su trabajo y pueden vivir por su cuenta. Son capaces de hacer esto a pesar de que siguen teniendo problemas para interactuar con otras personas.

Otros síntomas

Las personas con ASD pueden:

  • Tener trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD, por sus siglas en inglés) o tener síntomas similares a los del ADHD. Pero estos síntomas, especialmente los problemas con las relaciones sociales, son más graves para las personas con ASD.
  • Tener falta de coordinación o ser algo torpes. Pueden tener expresiones faciales, posturas corporales y gestos inusuales. Y es posible que tengan mala letra o problemas con otras habilidades motoras, como andar en bicicleta.
  • Tener problemas para dormir.
  • Tener problemas gastrointestinales, como diarrea, estreñimiento o dolor abdominal.
  • Tener fuertes preferencias y aversiones a los alimentos.
  • Comer cosas que no son alimentos. Estas pueden incluir tiza, tierra, cabello, pintura o papel. Esta es una afección llamada pica.
  • Escaparse de un cuidador o fugarse. Para muchos cuidadores, las fugas son una de las conductas más estresantes que tienen que aprender a afrontar.
  • Tener depresión, ansiedad o epilepsia.
  • Tener alguna forma de habilidades prodigiosas ("savant skills"). Por ejemplo, pueden tener algún tipo de dones especiales limitados, como memorizar listas, calcular fechas de calendario, dibujar o tener habilidades musicales.

Exámenes y pruebas

No hay una prueba única para diagnosticar el trastorno del espectro autista (ASD). El diagnóstico se basa en una evaluación que incluye preguntas de detección, valoraciones y la evaluación de cómo su hijo se comporta e interactúa con los demás.

Como padre, usted es quien mejor conoce a su hijo y es su mejor defensor. Si está preocupado, comparta sus observaciones con el médico. Su opinión podría ayudar a su hijo a obtener la ayuda que necesita.

Las preguntas de detección generalmente se hacen en las consultas preventivas del niño a los 18 y a los 24 meses. Pero es posible que se hagan antes si a usted le preocupa que su hijo presente signos de ASD. Las preguntas cubren la manera en la que su hijo habla, se mueve e interactúa con los demás. Las respuestas ayudan al médico a saber cómo se está desarrollando su hijo y si su hijo muestra signos de un problema del desarrollo relacionado con el ASD.

Todos los médicos que hacen consultas preventivas deben estar atentos a las primeras señales de trastornos del desarrollo. Se debe evaluar a cualquier niño que tenga estos signos de retraso en el desarrollo:

  • No balbucear, señalar ni hacer otros gestos para los 12 meses de edad.
  • No decir palabras individuales para los 16 meses.
  • No decir frases espontáneas de dos palabras para los 24 meses, excepto frases repetidas (ecolalia).
  • Cualquier pérdida de cualquier habilidad lingüística o social a cualquier edad.

Pero si no hay signos claros de problemas en las pruebas de detección, la mayoría de los niños no necesitan más evaluaciones hasta la siguiente consulta preventiva.

Si su hijo tiene un riesgo más alto de ASD, como tener un hermano o hermana con ASD o tener una afección genética como el síndrome del cromosoma X frágil, es posible que necesite más pruebas de detección y que se le hagan pruebas de detección con más frecuencia.

Cualquier persona que tenga problemas con la socialización, el aprendizaje o el comportamiento también debe ser evaluada.

Exámenes y pruebas

Si su médico cree que su hijo puede tener ASD, es posible que lo envíe a un especialista. Esto puede incluir a un pediatra del desarrollo, un psiquiatra o psicólogo infantil o un neuropsicólogo. Su hijo también puede consultar a otros especialistas, como un terapeuta del habla o un terapeuta ocupacional, para que se le haga una evaluación completa.

Los objetivos de las pruebas son:

  • Averiguar si su hijo tiene ASD o si tiene un problema diferente, como un retraso en el lenguaje o ASD y otra afección.
  • Determinar la gravedad de los síntomas.
  • Identificar los puntos fuertes y débiles de su hijo para guiar un plan de tratamiento.

Su médico se basa en una combinación de exámenes, pruebas y otra información para diagnosticar el ASD. Todo esto puede ayudar al médico a decidir la mejor manera de tratar a su hijo. Los exámenes y pruebas incluyen:

  • Evaluaciones conductuales. Su médico utilizará preguntas y pautas generales para determinar el tipo de retraso en el desarrollo que puede tener su hijo. Estas incluyen:
    • Antecedentes de salud personales y familiares. El médico le hará preguntas generales sobre el desarrollo de su hijo. Por ejemplo, él o ella puede preguntarle si su hijo le muestra cosas señalándolas. Los niños pequeños con ASD a menudo señalan las cosas que quieren, pero no señalan solo para mostrar un objeto a sus padres.
    • Observación. El médico puede querer observar la manera en la que su hijo interactúa con los demás y su comportamiento mientras juega o hace tareas específicas. Tal vez le pregunten si ciertas conductas son habituales para su hijo bajo esas circunstancias.
    • Pruebas de desarrollo e inteligencia. Estas pruebas evalúan si los retrasos en el desarrollo de su hijo afectan su capacidad para pensar y tomar decisiones.
  • Evaluaciones físicas y pruebas de laboratorio. Se pueden usar otras pruebas para determinar si un problema físico puede ser la causa de los síntomas. Estas pruebas incluyen:
    • Un examen físico. Esto incluye mediciones de la circunferencia de la cabeza, el peso y la estatura para determinar si su hijo tiene un patrón de crecimiento normal. Su médico también puede prestar atención a ciertas características físicas que pudieran ser signos de un trastorno genético asociado con el ASD.
    • Análisis cromosómico. Este se puede hacer si hay una discapacidad intelectual o si hay antecedentes familiares de discapacidad intelectual. Por ejemplo, el síndrome del cromosoma X frágil, que causa una serie de problemas de inteligencia por debajo del promedio así como conductas similares a las del ASD, se puede detectar con un análisis cromosómico.
    • Pruebas de audición. Estas ayudan a determinar si los problemas de audición pueden ser la causa de los retrasos en el desarrollo, especialmente los relacionados con las habilidades sociales y el uso del lenguaje.
    • Pruebas del habla, el lenguaje y las habilidades motoras. Estas se pueden hacer para ver lo bien que su hijo habla y se mueve. Y se pueden hacer para ver cómo reacciona su hijo a uno o más sentidos, como el tacto, el gusto, la vista y la audición.
    • Examen con lámpara de Wood. Esto se hace para detectar señales de esclerosis tuberosa. Este es un trastorno genético infrecuente que causa tumores no cancerosos en muchas zonas del cuerpo. Los tumores no cancerosos en el cerebro pueden causar retrasos en el desarrollo.
    • Pruebas para detectar intoxicación por plomo. Esto es especialmente importante si un niño tiene una afección llamada pica. Una persona con pica tiene antojos de sustancias que no son alimentos, como tierra o partículas de pintura vieja. Esto puede provocar una intoxicación por plomo, la cual debe identificarse y tratarse tan pronto como sea posible. En la mayoría de los casos, los niños con retrasos en el desarrollo siguen llevándose cosas a la boca después de que esta etapa ha pasado en otros niños.

Pueden hacerse otras pruebas de laboratorio en ciertos casos. Estas pruebas incluyen:

  • Un electroencefalograma (EEG). Este se hace cuando hay síntomas de convulsiones. Estos incluyen antecedentes de episodios de mirada fija o un regreso a un comportamiento menos maduro.
  • Resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés). Esta puede hacerse si hay señales de diferencias en la estructura del cerebro.
  • Pruebas de visión. Estas ayudan a determinar si los problemas de la vista pueden estar causando los síntomas de autismo, como sensibilidad a la luz brillante o problemas para establecer el contacto visual o responder a gestos o señalar.
  • Pruebas metabólicas. Estas pueden hacerse si hay signos de un crecimiento lento, acidosis metabólica (una acumulación de ácido en el cuerpo), ataxia, convulsiones o debilidad muscular.

Generalidades del tratamiento

Las metas del tratamiento para el trastorno del espectro autista (ASD, por sus siglas en inglés) son las siguientes:

  • Reducir los síntomas del ASD.
  • Apoyar el aprendizaje y el desarrollo en casa y en la escuela.

El tratamiento temprano del ASD le brinda las herramientas y el apoyo para ayudar a su hijo a llevar la mejor vida posible.

El tipo de tratamiento que su hijo necesite depende de los síntomas. Estos son diferentes para cada niño. El tratamiento puede cambiar con el tiempo. Debido a que las personas que tienen ASD son tan diferentes, algo que ayuda a una persona podría no ayudar a otra. Colabore con todas las personas que están involucradas en la educación y el cuidado de su hijo para encontrar la mejor manera de ayudar a controlar los síntomas y ayudar a que su hijo se desarrolle de la mejor manera posible.

Por lo general, los niños con ASD responden mejor al tratamiento altamente estructurado y especializado. Un buen programa ayuda a los padres a saber cómo cuidar a su hijo. Ayuda con el comportamiento del niño y mejora su capacidad para comunicarse, aprender, ser sociable y adaptarse a nuevas situaciones.

El tratamiento puede incluir:

  • Instrucción y corrección conductual. Se han desarrollado muchos tipos de tratamientos. La mayoría de ellos se basan en los métodos del Análisis de Comportamiento Aplicado (ABA, por sus siglas en inglés). Este enfoque premia el comportamiento apropiado (refuerzo positivo) para enseñar a los niños habilidades sociales y para enseñarles maneras de comunicarse y ayudarse a sí mismos a medida que se desarrollan. Y este enfoque le enseña a trabajar con su hijo en casa y ayudar a su hijo a practicar nuevas habilidades.
  • Terapias especializadas. Estas terapias son componentes importantes del manejo del ASD. Deberían incluirse en el programa de tratamiento de su hijo.
    • Terapia del habla. Esta puede ayudar a su hijo a mejorar las habilidades lingüísticas para comunicarse de manera más eficaz.
    • Fisioterapia. La fisioterapia y la terapia ocupacional pueden ayudar a mejorar las habilidades motoras y de coordinación.
    • Terapia ocupacional. Esta puede ayudar a su hijo a aprender a procesar mejor la información de los sentidos (vista, gusto, audición, tacto y olfato). Esto se conoce como terapia de integración sensorial.
  • Medicamentos. Estos podrían usarse para tratar los síntomas del ASD, como la irritabilidad y la hiperactividad. A veces, también se utilizan medicamentos para tratar otros problemas como la ansiedad, la depresión o los comportamientos obsesivo-compulsivos.
  • Terapia cognitivo-conductual. Esta podría usarse para ayudar a tratar la ansiedad y la depresión en las personas con ASD.
  • Apoyo comunitario y capacitación para padres. Hable con su médico acerca de recursos de apoyo y capacitación. O contacte a una organización para el ASD.

El tratamiento también puede abordar otros problemas relacionados con el ASD, como las convulsiones o los problemas para dormir. Por ejemplo, se pueden usar medicamentos para tratar las convulsiones. En la mayoría de los casos, los problemas para dormir se tratan manteniendo una rutina. Esto implica tener un horario fijo para ir a dormir y para levantarse.

Si le preocupa el desarrollo de su hijo, no tiene que esperar a recibir un diagnóstico de ASD para comenzar el tratamiento. En todos los estados se ofrecen programas de intervención temprana para niños menores de 3 años que muestran señales de retrasos en el desarrollo. Estos programas pueden ayudar a los niños a desarrollar habilidades y conductas apropiadas para su edad. Y pueden ayudar a los niños a recuperar algunas de las destrezas y habilidades que tal vez hayan perdido para así evitar un mayor retraso. Pregúntele a su médico sobre una derivación a uno de estos programas. O visite www.ectacenter.org/contact/ptccoord.asp para averiguar qué programas están disponibles en su área.

Otros tratamientos

Es posible que oiga hablar sobre otros enfoques para el tratamiento del ASD, como prácticas alternativas o complementarias. Estos pueden incluir dietas especiales, el uso de la secretina y la capacitación de integración auditiva. No hay pruebas que demuestren que estas cosas tengan ningún beneficio. Y algunos de estos tratamientos pueden ser dañinos o tener riesgos asociados.

Cuando esté considerando algún tipo de tratamiento, averigüe el origen de la información y si los tratamientos están respaldados por evidencia científica. Las historias de personas a las que un tratamiento les sirvió de ayuda no son pruebas suficientes para apoyar el uso de un tratamiento. Hable con su médico acerca de cualquier práctica de salud complementaria que le gustaría probar o que ya esté usando.

Tratamiento en el hogar

Criar a un hijo que tiene un trastorno del espectro autista (ASD, por sus siglas en inglés) requiere tener una actitud anticipativa para informarse sobre la enfermedad y su tratamiento. También es necesario que se cuide usted para que pueda hacer frente a los muchos desafíos de tener un hijo con ASD. Estas son algunas cosas que pueden ayudar.

Infórmese sobre el ASD

  • Pregúntele a su médico o póngase en contacto con grupos de ASD para encontrar capacitación sobre el ASD y cómo manejar los síntomas. La capacitación de los padres y la familia puede reducir el estrés familiar y ayudar a su hijo a desempeñarse mejor. Entender la afección y saber qué esperar son partes importantes de ayudar a su hijo a ser más independiente.
  • Infórmese sobre los derechos de su hijo en materia de educación. Las leyes federales exigen servicios para niños y adultos jóvenes con discapacidades, incluidos los que tienen ASD. Por ejemplo, se exige que las escuelas públicas elaboren un Programa Individualizado de Educación (IEP, por sus siglas en inglés). Un IEP detalla la discapacidad de su hijo, los métodos de enseñanza adecuados y las metas para el año escolar. El IEP cambia según lo bien que se desempeñe su hijo. Usted tendrá el derecho de pedir un cambio en el IEP si no está de acuerdo con el mismo. Además, es posible que existan leyes estatales y locales o políticas de ayuda a los niños que tienen ASD. Averigüe qué servicios hay disponibles en su área.
  • Aprenda todo lo que pueda sobre el ASD a fin de ayudar a prepararse para cuando su hijo llegue a la edad adulta. Algunos adultos con ASD pueden vivir solos, trabajar y ser tan independientes como otras personas de su edad. Otros necesitan un apoyo continuo.
    • A medida que su hijo crezca, piense en dónde vivirá su hijo adulto y qué recursos de capacitación y empleo puede necesitar.
    • Tome medidas para garantizar que su hijo adulto cuente con la atención y los recursos adecuados durante toda su vida.
    • Averigüe si su hijo cumple con los requisitos para recibir asistencia.

Trabaje en estrecha colaboración con las personas que cuidan a su hijo

La estrecha comunicación con las personas involucradas en la educación y el cuidado de su hijo ayudará a todos los implicados. El mejor tratamiento para los niños con ASD es trabajar en equipo y tener un programa coherente y estructurado tanto en casa como en la escuela. Todos los que están involucrados tienen que trabajar juntos a fin de establecer metas para lo siguiente:

  • Educación.
  • Identificación y control de los síntomas del ASD y de otras afecciones relacionadas.
  • Comportamiento e interacciones con la familia y los compañeros, adaptación a diferentes entornos y habilidades sociales y de comunicación.

Colabore estrechamente con los profesionales sanitarios que estén involucrados en el cuidado de su hijo.

Fomente el crecimiento y desarrollo saludables

  • Aliente a su hijo a hacer actividad física. Niños tan pequeños como los de edad preescolar se benefician de la actividad física y el ejercicio tanto como los adultos. Lo mismo es cierto para los niños con ASD. La actividad física favorece tener un cuerpo y un peso saludables. También le ofrece a su hijo una manera de fomentar la autoestima y la confianza y de establecer amistades con otros niños. Para los niños con ASD, estos beneficios sociales pueden ser especialmente importantes. Colabore con los médicos de su hijo para informarse sobre la mejor manera de incorporar las actividades físicas en la rutina de su hijo.
  • Fomente la alimentación saludable. Los niños con ASD a menudo son selectivos con la comida o pueden tardar mucho tiempo en adquirir el gusto por nuevos alimentos. Esto puede ser frustrante para los padres. Un motivo de la alimentación caprichosa puede no deberse al sabor de la comida, sino a cómo se siente, es decir, a su textura. Los niños con ASD son muy sensibles a las texturas. Tenga esto en cuenta cuando prepare alimentos saludables. Por ejemplo, su hijo podría preferir una banana en un batido en lugar de comer la banana.
  • Ayude a su hijo a dormir lo suficiente.
    • Muchos niños con ASD tienen problemas para dormir. Puede ser útil tener una rutina, incluido un horario fijo para acostarse y levantarse.
    • Los niños con ASD pueden tener especial interés en los videojuegos, las computadoras u otros medios de pantalla, como la televisión. Si puede, mantenga los televisores, videojuegos y computadoras fuera del dormitorio de su hijo. Es más probable que los niños con ASD duerman menos horas si tienen estos dispositivos en su habitación. Si su hijo no duerme lo suficiente, los síntomas de ASD pueden ser peores.

Proporcione apoyo en casa

Usted puede ayudar mejor a su hijo informándose sobre el ASD y brindando un entorno de apoyo y amor en el hogar. La flexibilidad, creatividad y voluntad de seguir aprendiendo le ayudarán a medida que cría a su hijo. Estas son algunas cosas que debe saber sobre esta afección y algunas maneras de poder ayudar a su hijo.

  • Su hijo tiene fortalezas. Como cualquier otro niño, su hijo tiene puntos fuertes y débiles. Ayude a desarrollar esas fortalezas alentando a su hijo a explorar sus intereses en casa y en la escuela.
  • Las rutinas son útiles. Los niños con ASD se benefician de las rutinas diarias para las comidas y los deberes escolares y a la hora de acostarse. También les gustan las reglas específicas. Tener expectativas coherentes implica menos estrés y confusión para ellos.
  • El cambio puede ser estresante. El cambio o las nuevas situaciones pueden ser estresantes para un niño con ASD. Trate de identificar los factores que desencadenan el estrés. Evítelos si puede. Prepare a su hijo de antemano para las situaciones difíciles y enséñele estrategias de afrontamiento.
  • Ciertos estilos de enseñanza pueden funcionar mejor. Muchas personas con ASD se desempeñan mejor con la enseñanza y las tareas verbales (en lugar de las no verbales). Pueden ser útiles los soportes visuales, como los horarios y otros métodos de organización. Las personas con ASD pueden beneficiarse de un enfoque pedagógico de enseñar las partes antes del todo. A menudo tienen problemas para entender el "panorama general". Puede ser útil comenzar con parte de un concepto. Luego, añada más información para demostrar conceptos más amplios.

Cuídese

Aprenda maneras de manejar las diversas emociones, temores e inquietudes normales que acompañan a la crianza de un niño con ASD. Los retos diarios y a largo plazo aumentan el riesgo de que usted y sus otros hijos tengan depresión o enfermedades relacionadas con el estrés. La manera en que usted afronta estos problemas afecta a otros miembros de la familia.

  • Participe en un pasatiempo, reúnase con amigos y aprenda maneras de relajarse.
  • Busque y acepte el apoyo de los demás.
    • Considere utilizar un servicio de relevo. Este es un servicio de apoyo familiar que proporciona un descanso o respiro para padres y hermanos. Los descansos planificados le ayudarán a conectarse con otros miembros de la familia o tener tiempo para sí mismo.
    • Póngase en contacto con otras familias que tienen niños con ASD. Puede hablar sobre sus problemas y compartir consejos con personas que lo comprenden. Averigüe sobre grupos de apoyo para padres y hermanos. Las personas que participan en los grupos de apoyo pueden beneficiarse de las experiencias de los demás. Para obtener más información sobre grupos de apoyo en su área, comuníquese con la Sociedad Americana del Autismo (Autism Society of America) en www.autism-society.org.
    • Obtenga ayuda adicional cuando su hijo se haga mayor. Los años de la adolescencia pueden ser muy difíciles para los niños con ASD. Pero los servicios comunitarios y los programas públicos pueden ayudar.
  • Hable con un médico acerca de si la asesoría psicológica sería útil si usted o uno de sus hijos está teniendo problemas para manejar las tensiones relacionadas con tener un familiar con ASD.

Referencias

Citas bibliográficas

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Créditos

Revisado: 28 mayo, 2019

Autor: El personal de Healthwise
Evaluación médica:
John Pope MD - Pediatría
Kathleen Romito MD - Medicina familiar
Adam Husney MD - Medicina familiar
E. Gregory Thompson MD - Medicina interna
Louis Pellegrino MD - Pediatría del Desarrollo