Parto vaginal después de una cesárea (VBAC)

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Generalidades del tema

¿Qué es un parto vaginal después de una cesárea (VBAC)?

Si usted ya ha tenido un parto por cesárea, es posible que pueda dar a luz a su próximo bebé por vía vaginal. Esto se llama parto vaginal después de cesárea o VBAC, por sus siglas en inglés.

La mayoría de las mujeres, ya sea que den a luz en forma vaginal o por cesárea, no tienen serios problemas a causa del parto.

Si usted y su médico están de acuerdo en intentar un VBAC, usted tendrá lo que se llama "intento de parto tras cesárea", o TOLAC por sus siglas en inglés. Esto significa que usted planifica entrar en trabajo de parto con el objetivo de dar a luz en forma vaginal. Pero como con cualquier trabajo de parto, es difícil saber si un VBAC va a funcionar. Es posible que todavía necesite una cesárea. Alrededor de 25 de cada 100 mujeres que tienen un intento de parto necesitan tener una cesárea. Esto significa que aproximadamente 75 de cada 100 mujeres que tienen un TOLAC dan a luz por vía vaginal.nota 1

¿Es seguro el intento de parto?

Tener un parto vaginal después de haber tenido una cesárea puede ser una opción segura para la mayoría de las mujeres. Si es adecuado o no para usted depende de varios factores, incluido el motivo por el cual tuvo antes una cesárea y la cantidad de cesáreas que le han realizado. Usted y su médico pueden hablar acerca de su riesgo de tener problemas durante un intento de parto tras cesárea.

Una mujer que elige un VBAC es vigilada atentamente. Al igual que con cualquier trabajo de parto, si la madre o el bebé presentan señales de sufrimiento, se realiza un parto por cesárea de emergencia.

¿Cuáles son los beneficios de un TOLAC?

Los beneficios de un VBAC en comparación con una cesárea incluyen:

  • Evitar otra cicatriz en el útero. Esto es importante si usted planea tener un embarazo en el futuro. Cuantas más cicatrices tenga en el útero, mayores serán las probabilidades de que tenga problemas en un embarazo posterior.
  • Menos dolor después del parto.
  • Menos días en el hospital y una recuperación en el hogar más corta.
  • Menor riesgo de infección.
  • Un papel más activo para usted y para la persona que la acompañe durante el parto de su hijo.

¿Cuáles son los riesgos de un TOLAC?

El riesgo más grave de un intento de parto tras cesárea es la posibilidad de que la cicatriz de una cesárea se abra durante el trabajo de parto. Esto es muy poco frecuente. Sin embargo, cuando esto sucede, puede ser muy grave tanto para la madre como para el bebé. El riesgo de que se abra una cicatriz durante un VBAC es muy bajo cuando usted solo tiene una cicatriz de una cesárea en una zona baja y cuando el trabajo de parto no se inicia con medicamentos. Este riesgo es el motivo por el cual a menudo el VBAC solo se ofrece en hospitales que pueden hacer una cesárea rápida de emergencia.

Si usted tiene un intento de parto y necesita que le realicen una cesárea, el riesgo de infección es ligeramente más alto que si solo le hubieran hecho una cesárea.

Herramientas de salud

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.

Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud.

¿Es el VBAC adecuado para usted?

Tener un parto vaginal después de haber tenido una cesárea puede ser una opción segura para la mayoría de las mujeres. Sin embargo, puede implicar riesgos para la madre y el bebé. Si el VBAC es adecuado o no para usted depende de los factores de riesgo (cosas que aumentan su riesgo) que usted tenga que podrían hacerlo peligroso. Usted y su médico pueden decidir si el VBAC es adecuado para usted.

Al igual que con el primer parto, incluso si usted es una buena candidata para tener un VBAC con éxito, no existen garantías de que usted dé a luz por vía vaginal sin complicaciones.

Qué afecta el éxito de un VBAC

El embarazo, el trabajo de parto y el parto son diferentes para cada mujer y difíciles de anticipar. Incluso si su primer embarazo requirió una cesárea, es posible que el próximo no la requiera. La probabilidad de tener éxito con un parto vaginal después de una cesárea (VBAC) depende de muchas cosas. Por lo general, una combinación de cosas afecta lo bien o mal que marcha un intento de parto vaginal.

Las probabilidades de que tenga un parto vaginal exitoso después de una cesárea son mejores cuando:nota 2

  • Su cesárea anterior no se realizó por estancamiento del trabajo de parto.
  • Usted no tiene la misma afección que condujo a una cesárea anterior (como un feto en posición de nalgas o con los pies hacia abajo).
  • Usted tuvo antes un parto vaginal o un VBAC con éxito.
  • El trabajo de parto comienza por sí solo y el cuello uterino se dilata bien.
  • Tiene menos de 35 años.

Las probabilidades de que tenga un parto vaginal exitoso después de una cesárea son más bajas cuando:nota 2

  • Su cesárea anterior se debió a un trabajo de parto difícil, que se llama distocia. Esto es especialmente cierto si usted estaba totalmente dilatada cuando se le realizó la operación cesárea por distocia.
  • Usted es obesa.
  • Usted es mayor de 35 años.
  • Se estima que su feto es muy grande [pesa más de 4000 g (9 libras)].
  • El embarazo se prolongó más allá de las 40 semanas.
  • Su embarazo más reciente fue hace menos de 19 meses.
  • Usted tiene preeclampsia.

El VBAC se puede considerar para embarazos de gemelos.

Riesgos del VBAC y de los partos por cesárea

Independientemente de que dé a luz por vía vaginal o de que tenga un parto por cesárea, es poco probable que tenga complicaciones graves. En términos generales, un parto vaginal de rutina es menos riesgoso que una cesárea de rutina, que es una cirugía mayor. Sin embargo, una mujer embarazada que tiene una cicatriz de una cesárea en el útero tiene un riesgo leve de que se abra la cicatriz durante el trabajo de parto. Esto se llama ruptura uterina.

Aunque es poco frecuente, la ruptura uterina puede poner en peligro tanto la vida de la madre como la del bebé. Por este motivo, las mujeres con factores de riesgo de ruptura uterina no deberían intentar tener un parto vaginal después de una cesárea (VBAC).

Riesgos del VBAC

Los riesgos del VBAC incluyen:

  • Problemas durante el trabajo de parto que resultan en un parto por cesárea. Esto ocurre en 25 de cada 100 mujeres que intentan tener un VBAC. Pero esto no sucede con 75 de cada 100 mujeres que intentan tener un VBAC.nota 3
  • Ruptura de la cicatriz en el útero, lo cual es raro, pero puede ser mortal para la madre y el bebé. Aproximadamente 5 de cada 1000 mujeres tienen una ruptura uterina durante un intento de parto.nota 3 Una incisión vertical usada en una cesárea anterior, el uso de determinados medicamentos para iniciar (inducir) el trabajo de parto y muchas cicatrices en el útero de cesáreas anteriores u otras cirugías son algunas de las cosas que pueden aumentar la probabilidad de una ruptura.
  • La probabilidad de infección. Las mujeres que tienen un intento de parto y terminan teniendo una cesárea tienen un riesgo más alto de infección. Esto significa que el riesgo de infección es menor después de partos vaginales y después de las cesáreas planificadas.nota 4

Riesgos de cualquier cesárea

Los riesgos de un parto por cesárea incluyen:

  • Infecciones.
  • Dolor.
  • Pérdida de sangre que requiere una transfusión de sangre.
  • Problemas genitales o urinarios.
  • Coágulos de sangre.
  • Riesgos de la anestesia.
  • Un tiempo de recuperación más largo.
  • Lesión al bebé durante el parto. Por lo general, la lesión no es grave.
  • Problemas respiratorios (síndrome de dificultad respiratoria) para el bebé después del nacimiento si se calculó mal la fecha de parto y se realiza una cesárea antes de que los pulmones del bebé estén completamente desarrollados.

Riesgos futuros. Si está planificando quedar embarazada nuevamente, es importante que considere la cicatrización. Después de tener dos cicatrices de cesárea, cada cicatriz que se añade al útero eleva el riesgo de problemas de placenta en un embarazo posterior. Estos problemas incluyen placenta previa y placenta acreta, las cuales elevan el riesgo de problemas para el bebé y su riesgo de necesitar una histerectomía para detener el sangrado.

Para obtener más información acerca de los riesgos de la cesárea, vea el tema Parto por cesárea.

Exámenes y pruebas

Además de las pruebas prenatales habituales, su médico realizará mediciones para evaluar si es probable que el parto vaginal sea una opción de parto segura o no para usted. (Para obtener más información acerca de las pruebas prenatales estándares, vea el tema Embarazo.) Estas mediciones adicionales pueden ayudarles a usted y a su médico a tomar decisiones bien informadas acerca de su parto.

Las evaluaciones que a veces se realizan durante el embarazo para ayudar a determinar si el ensayo de trabajo de parto es una opción segura o no pueden incluir:

  • Una revisión de los registros de cirugías para verificar el tipo de incisión que se realizó en una cesárea anterior.
  • Una ecografía fetal.
  • Una cardiotocografía, que también se utiliza durante el trabajo de parto y el parto para estar atento al sufrimiento fetal. La cardiotocografía también puede ayudar a detectar una ruptura uterina repentina. Generalmente, una ruptura es seguida por una disminución repentina y después constante de la frecuencia cardíaca fetal. Es posible que la madre advierta sangrado y dolor.

Qué esperar

Información, preparación y trabajo en equipo para un parto vaginal después de una cesárea (VBAC) con éxito.

Preparación para el parto y el VBAC

Para prepararse para el trabajo de parto, considere la posibilidad de tomar una clase de preparación para el parto en su hospital o clínica locales. Usted y la persona que la acompañe durante el parto pueden aprender:

  • Qué esperar durante el trabajo de parto y el parto.
  • Cómo manejar el parto utilizando técnicas de respiración controlada y apoyo emocional y físico.
  • Qué opciones médicas de control del dolor pueden estar disponibles para un parto vaginal.

Trabajo de parto

La única diferencia entre el ensayo de trabajo de parto después de una cesárea, o TOLAC, y el trabajo de parto normal es que el primero requiere un control más cercano. Durante el trabajo de parto inicial, la mujer puede permanecer activa y moverse tanto como desee. No hay restricciones específicas para el TOLAC hasta que comienza el trabajo de parto activo. Durante el período activo de trabajo de parto, se realiza una cardiotocografía continua para ver si hay señales tempranas de sufrimiento fetal o ruptura uterina. (Para obtener más información, vea la sección Exámenes y pruebas).

Si va a intentar un ensayo de trabajo de parto y nunca ha tenido un parto vaginal o su cesárea previa se realizó al comienzo del trabajo de parto, se tratará su trabajo de parto como si fuera el primero.

Para obtener más información acerca del trabajo de parto y parto, vea el tema Trabajo de parto y parto.

Medicamentos para iniciar o fortalecer un ensayo de trabajo de parto

A medida que se acerca el final del embarazo, normalmente, el cuello uterino se ablanda y comienza a abrirse (dilatarse) y a afinarse (borrarse) para prepararse para el trabajo de parto y el parto. Cuando el trabajo de parto no comienza naturalmente por sí solo, es posible iniciarlo de manera artificial (inducirlo).

Algunos médicos evitan el uso de medicamentos para iniciar (inducir) un ensayo de trabajo de parto, porque les preocupa la posibilidad de que suceda una ruptura uterina. A otros médicos les parece bien el uso cuidadoso de oxitocina (Pitocin) para iniciar el trabajo de parto cuando el cuello uterino está blando y se está abriendo (dilatando).

Si su trabajo de parto se hace más lento o si se detiene su progreso, es posible que su médico use oxitocina para acrecentar (aumentar) las contracciones.

Analgésicos (medicamentos para el dolor)

Al igual que con la mayoría de los partos vaginales, la mayoría de las mujeres que eligen un VBAC pueden usar en forma segura analgésicos durante el trabajo de parto.

Por lo general, los analgésicos se administran cuando el cuello uterino se ha abierto (dilatado) de 3 cm (1.2 pulgadas) a 4 cm (1.6 pulgadas). Los tipos de analgésicos que se usan incluyen:

  • Anestesia local, que entumece la zona pequeña donde se inyecta el medicamento.
  • Anestesia epidural, que entumece en forma parcial o total toda la zona inferior del cuerpo. Algunos estudios han demostrado que la anestesia epidural no aumenta la tasa de ruptura uterina durante los ensayos de trabajo de parto de un parto vaginal después de una cesárea (VBAC).nota 5
  • Opioides (narcóticos), que alivian el dolor en forma parcial y la ayudan a relajarse.

Recuperación

La recuperación de un parto vaginal después de una cesárea (VBAC) es similar a la recuperación después de cualquier parto vaginal. Después de un parto vaginal, por lo general, la madre y el bebé pueden irse al hogar en el término de 24 a 48 horas. En comparación, la recuperación de un parto por cesárea requiere entre 2 y 4 días en el hospital y un período de actividad limitada mientras se cura la incisión.

El riesgo total de infección es bajo tanto en los partos vaginales como en los partos por cesárea. Sin embargo, es más bajo después de un parto vaginal. Antes de abandonar el hospital, usted recibirá una lista de las señales de infección a las que deberá estar atenta durante las primeras semanas después del parto.

Para obtener más información, vea los temas:

Para pensar

Toda mujer que se encuentra en trabajo de parto, no solo aquella que esté intentando un parto vaginal después de una cesárea (VBAC), podría tener complicaciones durante el parto que requieran un parto por cesárea.

Si no hay motivos médicos para realizar una cesárea, por lo general, el parto vaginal es una opción segura tanto para la madre como para el bebé. Sin embargo, es común tenerle miedo al trabajo de parto después de haber tenido un parto por cesárea. Esto es especialmente cierto en el caso de las mujeres que han intentado tener un parto vaginal pero que, después de un trabajo de parto largo y difícil, terminaron teniendo un parto por cesárea.

La decisión final de intentar tener un parto vaginal la toman usted y su médico. Si usted quiere intentar tener un VBAC, pero su médico no apoya su decisión y no tiene un motivo claro, considere la opción de buscar una segunda opinión.

Si usted está considerando la opción de tener un VBAC, hable con su médico acerca de:

  • Los riesgos del parto vaginal y del parto por cesárea en su caso. A continuación le indicamos algunos puntos para tener en cuenta:
    • Las complicaciones graves, ya sea con un parto vaginal o un parto por cesárea, son poco comunes.
    • Un parto por cesárea es un procedimiento quirúrgico y requiere del uso de anestesia. Toda cirugía conlleva el riesgo de infección, de tener una pérdida excesiva de sangre y de que sucedan problemas causados por la anestesia.
    • Las mujeres que necesitan una cesárea después de realizar un ensayo de trabajo de parto tienen una tasa más alta de infección que aquellas que tienen una cesárea sin un ensayo de trabajo de parto.
  • Si su médico estará disponible en el hospital durante todo su trabajo de parto y si el hospital cuenta con instalaciones en caso de un parto por cesárea de emergencia.
  • La posibilidad de que un ensayo de trabajo de parto pueda terminar en un parto por cesárea.
  • Cómo y en qué momento del trabajo de parto se toma la decisión de repetir una cesárea.
  • Qué tipos de analgésicos o anestesia puede usted usar durante el trabajo de parto y el parto o durante una cesárea.
  • Los factores de riesgo específicos de que usted tenga una ruptura uterina durante un VBAC y las posibles complicaciones de una ruptura, como la extirpación del útero (histerectomía).

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Guise JM, et al. (2010). Vaginal birth after cesarean: New insights. Evidence Report (Publication No. 10-E003). Rockville, MD: Agency for Healthcare Research and Quality.
  2. American College of Obstetricians and Gynecologists (2017). Vaginal birth after cesarean delivery. ACOG Practice Bulletin No. 184. Obstetrics and Gynecology, 130(5): e217–e233. DOI: 10.1097/AOG.0000000000002398. Accessed May 25, 2018.
  3. Guise JM, et al. (2010). Vaginal birth after cesarean: New insights. Evidence Report (Publication No. 10-E003). Rockville, MD: Agency for Healthcare Research and Quality.
  4. American College of Obstetricians and Gynecologists (2017). Vaginal birth after cesarean delivery. ACOG Practice Bulletin No. 184. Obstetrics and Gynecology, 130(5): e217–e233. DOI: 10.1097/AOG.0000000000002398. Accessed May 25, 2018.
  5. Cunningham FG, et al. (2010). Prior cesarean delivery. In Williams Obstetrics, 23rd ed., pp. 565–576. New York: McGraw-Hill.

Créditos

Revisado: 29 mayo, 2019

Autor: El personal de Healthwise
Evaluación médica:
Sarah Marshall MD - Medicina familiar
Adam Husney MD - Medicina familiar
Kathleen Romito MD - Medicina familiar
Kirtly Jones MD - Obstetricia y ginecología