Resección de la cabeza de la falange (artroplastia) para las deformidades de las articulaciones de los dedos del pie

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Generalidades de la cirugía

Los cirujanos frecuentemente utilizan la resección de la cabeza falángica para corregir los dedos del pie en martillo, en garra y en maza. En este procedimiento, el cirujano extirpa parte de uno de los huesos del dedo del pie, la cabeza de la falange, de modo que el dedo del pie pueda permanecer plano. Se cortan los tendones afectados y luego se vuelven a conectar para ajustarse a la nueva posición correcta del dedo del pie. Un alambre o una cinta mantiene el dedo del pie enderezado hasta que se haya curado.

Una variante de esta cirugía, la artroplastia protésica, utiliza una prótesis hecha de un material artificial como la silicona para reemplazar el segmento de hueso que se ha extirpado.

La mayoría de las personas se operan de manera ambulatoria, por lo que es probable que usted no tenga que pasar la noche fuera de casa. Pero otros factores, como su salud general, pueden hacer que se requiera una estancia hospitalaria.

Qué esperar después de la cirugía

El alambre o la cinta que se utiliza para mantener el dedo en la posición correcta generalmente se deja colocado por entre 3 y 6 semanas. Los dedos de los pies pueden juntarse con tela adhesiva durante otras 4 semanas mientras se adaptan a su nueva posición. Es posible que pueda caminar con el pie afectado justo después de la cirugía, posiblemente con calzado especial. El tiempo que tarde en poder empezar a usar su propio calzado depende de lo rápido que se recupere. Es posible que necesite una radiografía de seguimiento.

Por qué se hace

Si usted tiene dolor intenso en un dedo que interfiere en sus actividades diarias, y si los tratamientos no quirúrgicos, como calzado más amplio, ejercicios y analgésicos, no han ayudado, usted y su médico pueden optar por probar una resección de la cabeza de la falange.

Eficacia

El éxito de la cirugía para los dedos del pie en martillo, en garra y en mazo no se ha estudiado mucho. Los resultados y riesgos específicos varían dependiendo del tipo de cirugía, la experiencia de su cirujano y la gravedad de su deformidad. Después de la cirugía, la mayoría de las personas pueden extender los dedos del pie, pero estos no tienen una flexibilidad normal.nota 1

Riesgos

Las posibles complicaciones de la cirugía incluyen:

  • Infección, sangrado y dolor, los cuales pueden ocurrir después de cualquier cirugía.
  • Cicatrización lenta.
  • Hinchazón a largo plazo (crónica) del dedo del pie afectado.
  • Entumecimiento en el dedo del pie afectado.
  • Amplitud de movimiento limitada en el dedo del pie afectado.
  • Riesgos de la anestesia, como un cambio en la presión arterial. Sus riesgos específicos dependen del tipo de anestesia que se utilice, de su salud y de su respuesta a los medicamentos utilizados.
  • Problemas con la circulación sanguínea en los dedos de los pies, lo que puede resultar en la pérdida completa o parcial del dedo del pie. La probabilidad de que esto suceda depende de lo deformado y rígido que tenga el dedo del pie.

Para pensar

Usted puede volver a tener dedos del pie en martillo, en garra y en mazo después de la cirugía. Tener ligamentos flojos en el pie, un pie con un arco muy alto o un pie que se dobla hacia adentro en exceso (pronación excesiva) cuando usted camina puede hacer que el problema del dedo del pie vuelva a ocurrir.

El dedo o los dedos del pie afectados podrían permanecer algo doblados después de la cirugía.

Aunque la cirugía puede reducir el dolor, podría no mejorar el aspecto del pie.

Referencias

Citas bibliográficas

  1. American Academy of Orthopaedic Surgeons and American Academy of Pediatrics (2010). Toe deformities. In JF Sarwark, ed., Essentials of Musculoskeletal Care, 4th ed., pp. 876–880. Rosemont, IL: American Academy of Orthopaedic Surgeons.

Créditos

Revisado: 26 junio, 2019

Autor: El personal de Healthwise
Evaluación médica: William H. Blahd, Jr., MD, FACEP - Medicina de emergencia
Adam Husney, MD - Medicina familiar
Kathleen Romito, MD - Medicina familiar
Gavin W. G. Chalmers, DPM, FACFAS - Podólogo y cirugía podológica