La enfermedad de Parkinson sucede cuando hay un problema con determinadas células nerviosas del cerebro que controlan el movimiento. Los síntomas clásicos son sacudidas (temblor), rigidez de los músculos y lentitud de los movimientos (bradicinesia). También podría provocar problemas de equilibrio o para caminar, así como confusión y pérdida de memoria.

La enfermedad de Parkinson empeora con el tiempo. Pero esto suele suceder lentamente, a lo largo de muchos años.