La prostatectomía simple es la extirpación quirúrgica de la próstata. Esta cirugía extirpa gran parte de la próstata, pero puede o no extraerla por completo. Puede realizarse como cirugía abierta, como cirugía laparoscópica o como cirugía laparoscópica con asistencia robótica.
La prostatectomía simple no se realiza muy a menudo para el agrandamiento benigno de la próstata. Puede recomendarse si:
- Tiene una próstata muy grande.
- Tiene divertículos vesicales (bolsas en la pared de la vejiga) o cálculos en la vejiga.
- La resección transuretral de la próstata no es posible por otro motivo.
Qué esperar
Es probable que permanezca en el hospital uno o más días después de la cirugía. Se le deja una sonda en la vejiga para drenar la orina durante 1 o 2 semanas. La mayoría de las personas pueden volver a su rutina habitual en unas 2 semanas y se recuperan totalmente en 4 semanas.
Por qué se hace
La prostatectomía simple suele utilizarse en personas que desean someterse a cirugía para tratar los síntomas de la hiperplasia prostática benigna (HPB) y que tienen la próstata muy agrandada.
Cuál es su eficacia
La prostatectomía simple casi siempre mejora los síntomas.
Riesgos
Los riesgos de la prostatectomía simple incluyen:
- La posible necesidad de una transfusión sanguínea.
- Eyaculación del semen en la vejiga en lugar de a través del pene (eyaculación retrógrada). No es perjudicial, pero puede afectar a la fertilidad. Hable con el médico para obtener más información.
- Incapacidad para tener relaciones sexuales debido a problemas de erección.
- Una fuerte necesidad de orinar, lo que también puede provocar fugas de orina. Esto suele mejorar en cuestión de semanas o meses.
- Incapacidad total o parcial para retener la orina (incontinencia).
- Infección urinaria. Esto puede ocurrir si no es capaz de vaciar completamente la vejiga. Los microbios pueden acumularse en la orina, lo que puede provocar una infección urinaria.