Invaginación intestinal

Saltar la barra de navegación

Generalidades del tema

¿Qué es la invaginación intestinal?

Invaginación intestinal significa que una parte del intestino se ha plegado como un telescopio. Esto puede pasar en cualquier parte del tracto intestinal. Suele suceder entre la parte inferior del intestino delgado y el comienzo del intestino grueso.

La parte del intestino que se pliega hacia adentro puede perder su suministro de sangre en forma parcial o total. Esta sección del intestino se hincha y duele. La invaginación intestinal debe tratarse de inmediato. Si no se trata, puede causar problemas potencialmente mortales, como una infección (peritonitis) o un agujero u orificio (perforación) en el intestino.

El problema suele producirse en niños pequeños.

¿Cuál es la causa de la invaginación intestinal?

La causa de la invaginación intestinal en niños no se conoce en la mayoría de los casos. A veces ocurre después de que un niño tiene un resfriado o tiene una inflamación en el estómago y los intestinos.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas generalmente comienzan repentinamente. Su hijo podría:

  • Estar fastidioso.
  • Vomitar a menudo.
  • Tener dolor abdominal y cólicos intensos que duran de 1 a 5 minutos. Después de eso, su hijo puede verse normal, pero puede comenzar a tener otro período de dolor entre 5 y 30 minutos más tarde.
  • Tener diarrea o heces con sangre o mucosidad.
  • Tener el abdomen hinchado y dolorido. Su hijo puede tener un bulto en la parte superior derecha del abdomen.

Su hijo puede estar empeorando si tiene problemas para respirar o fiebre o está deshidratado.

Si su hijo tiene síntomas de invaginación intestinal, llame a su médico de inmediato.

¿Cómo se diagnostica la invaginación intestinal?

El médico le preguntará acerca de los antecedentes de salud y los síntomas de su hijo y lo examinará. La invaginación intestinal puede ser difícil de diagnosticar, porque los síntomas aparecen y desaparecen.

Es posible que su hijo necesite una radiografía, una ecografía, un enema u otras pruebas para confirmar si tiene invaginación intestinal.

¿Cómo se trata?

La invaginación intestinal debe tratarse en el hospital. El tratamiento funciona mejor si comienza dentro de las 24 horas después del comienzo de los síntomas. La mayor parte del tiempo, la invaginación intestinal se trata con un enema. En algunos casos, puede necesitarse cirugía.

  • Enema. Durante un enema, se le irriga al niño aire, solución salina o bario (un líquido blanco lechoso) por el recto en los intestinos. El enema aumenta la presión en el intestino del niño. Esto puede hacer que la zona afectada regrese a su posición normal. Ayuda a aproximadamente 75 de cada 100 niños con invaginación intestinal.nota 1
  • Cirugía. Esto puede ser necesario si los enemas no han solucionado el problema después de dos o tres intentos o si se ha dañado el intestino. Se hace un corte (incisión) a través de la piel en el abdomen, y se estira el intestino y se lo hace volver a su posición normal. Se extrae cualquier parte dañada del intestino.

Si se extrae durante la cirugía una parte grande del intestino, es posible que su hijo necesite una ileostomía por un tiempo breve. Esta es una abertura por la cual salen los desechos del intestino y se recolectan en un saco de plástico que no deja escapar olores y que se lleva ajustado a la piel.

Hable con su médico acerca de cómo cuidar a su hijo en el hogar. Si le hicieron un enema a su hijo para tratar la invaginación intestinal, preste atención a señales de que el problema ha reaparecido. Los síntomas probablemente sean los mismos que los de la primera vez.

Después de la cirugía, preste atención a problemas como malestar estomacal, diarrea y fiebre. Cuide la incisión de su hijo. Es posible que haya que limpiarla o revisarla para ver si hay infección.

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Kaiser AD, et al. (2007). Current success in the treatment of intussusception in children. Surgery, 42(4): 469–477.

Créditos

Revisado: 21 agosto, 2019

Autor: El personal de Healthwise
Evaluación médica:
John Pope MD - Pediatría
Kathleen Romito MD - Medicina familiar
Brad W. Warner MD - Cirugía pediátrica