¿Qué es el tubo torácico?
Un tubo torácico es un tubo hueco de plástico. El médico le coloca el tubo en el espacio alrededor de los pulmones para dejar salir líquido, sangre o aire. Una lesión en el pecho u otra afección puede hacer que se acumule líquido, sangre o aire alrededor de los pulmones. Esta acumulación también puede ocurrir después de algunas cirugías.
Tener líquido, sangre o aire en el espacio alrededor de los pulmones puede hacer que el pulmón colapse. También puede causar infecciones o problemas respiratorios.
¿Cómo se introduce el tubo torácico?
La colocación de un tubo de drenaje torácico se considera una cirugía menor y puede hacerse mientras usted está despierto. Podría tener que estar en el hospital o una clínica ambulatoria cuando le coloquen el tubo. Es posible que le den un medicamento que lo relajará o lo adormecerá ligeramente. La zona que se va a tratar estará entumecida. El médico le hará un corte pequeño, llamado incisión, entre dos de las costillas. El médico le pondrá el tubo a través de la incisión y en el espacio alrededor de los pulmones.
Tendrá el tubo en el pecho hasta que se extraiga todo o la mayor parte del líquido, sangre o aire. Esto puede llevar unos días. El médico puede adherir el tubo a una máquina que puede ayudar a que el espacio alrededor de los pulmones drene mejor.
Mientras tenga el tubo en el pecho, no podrá hacer mucha actividad. Es posible que el médico quiera que usted se quede en el hospital para que pueda recibir ayuda con el tubo torácico o tal vez pueda cuidar el tubo en su hogar.
¿Qué puede esperar después de que le retiren el tubo de drenaje torácico?
Cuando le saquen el tubo, el médico o la enfermera le pondrá una venda sobre la incisión. El corte tardará entre 3 y 4 semanas en sanar por completo. Puede quedarle una pequeña cicatriz que se volverá menos visible con el tiempo.
Es posible que tenga algo de dolor en el pecho donde estaba el tubo. En la mayoría de las personas, el dolor desaparece después de unas 2 semanas. Si el médico le recetó analgésicos, tómelos tal como se lo indicó. Si no está tomando un analgésico recetado, pregúntele a su médico si puede tomar uno de venta libre si lo necesita.
Es posible que su médico quiera hacerle una radiografía de seguimiento para asegurarse de que no se ha vuelto a acumular líquido, sangre ni aire en el espacio alrededor de los pulmones.
La atención de seguimiento es una parte clave de su tratamiento y seguridad. Asegúrese de hacer y acudir a todas las citas, y llame a su médico si está teniendo problemas. También es una buena idea saber los resultados de sus exámenes y mantener una lista de los medicamentos que toma.