Pruebas genéticas ayudan a detectar el cáncer de seno triple negativo
Antecedentes familiares de cáncer y una prueba importante conducen a la detección temprana y el tratamiento con éxito.
Tasha Champion y los miembros de su familia siempre fueron unidos.
Con frecuencia, disfrutaban de noches de juegos y de reuniones entretenidas en días festivos.
Se hicieron más unidos aún después de que Champion y su hermana, Tish Smith, fueron diagnosticadas con cáncer de seno con solo dos semanas de diferencia.
Una herencia familiar de cáncer
Champion sabía que el cáncer de seno estaba en su familia.
Después de sobrevivir al cáncer de seno unos años antes, su mamá, Priscilla Roberts, se hizo una prueba del gen BRCA. (Se pronuncia “BRA-CA” y es una abreviatura de “BReast CAncer” [cáncer de seno])
La prueba demostró que había nacido con una mutación o un cambio en uno de los genes BRCA. Una mutación del gen BRCA puede aumentar el riesgo de ciertos cánceres, incluidos el de seno y el de ovarios.
“Las pruebas genéticas nos ayudan a identificar a las personas con más probabilidades de tener cáncer”, comentó Monica Alvarado, genetista y administradora de servicios genéticos regionales de Kaiser Permanente en el Sur de California. “Los cambios genéticos que pasan de una generación a la siguiente provocan del 10 % al 15 % de los cánceres”.
Tanto Champion como Smith decidieron hacerse la misma prueba que su mamá. El resultado también fue positivo. Esto significó que tenían más probabilidades de contraer cáncer de seno y de ovarios.
“La prueba del BRCA no permite detectar el cáncer por sí sola”, explicó Alvarado. “Identifica las predisposiciones genéticas que pueden provocar cáncer”.
Saber esto puede salvar vidas. Las personas pueden hacerse las pruebas a una edad más temprana y con mayor frecuencia. También pueden optar por hacerse cirugías preventivas que eliminan la mayor parte del riesgo.
La mastectomía doble permite un diagnóstico temprano
Al saber que corría un riesgo mayor de contraer cáncer, Champion tomó acción para proteger su salud.
Después de consultar con su genetista, decidió hacerse una mastectomía doble, es decir, una cirugía de extracción de ambos senos. Tomó esta decisión para reducir las probabilidades de contraer cáncer de seno.
Sin embargo, durante la cirugía, los médicos descubrieron que el cáncer ya estaba creciendo en los senos.
Solo dos semanas antes, Smith, la hermana de Champion, tuvo exactamente la misma experiencia.
“Nos diagnosticaron a las dos de la misma manera”, dijo Champion.
Cómo tratar el cáncer de seno triple negativo
A las dos hermanas le diagnosticaron cáncer de seno triple negativo, una forma de cáncer agresiva que tiende a crecer y propagarse más rápidamente que otros tipos.
“‘Triple negativo’ significa que las células del cáncer de seno no tienen tres receptores clave adonde se dirigen comúnmente los tratamientos de cáncer de seno”, explicó la oncóloga de Champion, Reena Vora, MD, que se desempeña como jefa de hematología y oncología de Kaiser Permanente en el condado de San Bernardino.
“Por ese motivo, el cáncer de seno triple negativo es más difícil de tratar que otros tipos”, comentó la Dra. Vora.
Según la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society), el cáncer de seno triple negativo suele ser más común en mujeres menores de 40 años, de raza negra o que tienen una mutación del BRCA1.
La quimioterapia y la inmunoterapia dirigida son las opciones de tratamiento principales. Si el cáncer no se ha diseminado, la cirugía también puede ser una opción.
A Champion la diagnosticaron en una etapa temprana. Sin embargo, dado que el cáncer de seno triple negativo es más agresivo, la Dra. Vora recomendó la quimioterapia.
La prueba genética es clave en la lucha de las hermanas contra el cáncer
Tasha Champion (de rosa) con su hijo, madre y hermana, Tish Smith (derecha).
Champion y Smith están muy bien después de las cirugías de mastectomía doble.
“Con el cáncer de seno triple negativo, la mayor probabilidad de recurrencia está dentro de los primeros cinco años posteriores al diagnóstico”, dijo la Dra. Vora. “Si una persona se libera del cáncer, su riesgo posterior de tener cáncer se reduce significativamente”.
Desde su recuperación, Champion ha encontrado un nuevo propósito como asesora de estilo de vida y oradora. Le apasiona ayudar a otras mujeres a enfrentar los desafíos del cáncer de seno.
“El diagnóstico nos da la oportunidad de hacer una pausa y reconocer cosas a las que normalmente no prestamos atención”, comentó Champion. “Podemos hacer algo todos los días para decirle al cáncer: ‘No me vas a ganar’”.
Hable con su médico si tiene antecedentes familiares de cáncer de seno o de ovarios, especialmente en personas menores de 50 años de edad. Es posible que reúna los requisitos para hacerse una prueba genética.
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