Surfeando las olas: El ejercicio le ayuda a sobrellevar el cáncer de mama
Danielle Cass trabajó con su equipo de Kaiser Permanente para mantenerse activa durante el tratamiento contra el cáncer. El surfear le dio fuerza, calma y una sensación de control.
Durante 3 meses de quimioterapia, Danielle Cass nunca dejó de surfear.
Tres días después de su primer tratamiento de quimioterapia, Danielle Cass de Berkeley, California, tomó su tabla de surf, manejó a la playa y remó hacia el océano para atrapar algunas olas.
“Tener cáncer de seno te hace sentir tan impotente. No importa si has hecho todo bien en tu vida. Aun así puedes terminar con cáncer”, dijo. “Pero cuando empecé a remar, fue como: ‘Voy a superar esto’”.
Cass empezó a surfear más tarde que la mayoría de las personas, a los 52 años. Varios años después, sigue surfeando como para recuperar el tiempo perdido.
Ese compromiso le ayudó a sobrellevar 3 cirugías y 12 sesiones de quimioterapia.
“El surfear realmente ayuda. Yo solo sigo en movimiento”, dijo.
Detección temprana, cirugía y quimioterapia
Los profesionales clínicos de salud de Kaiser Permanente descubrieron el tumor de Cass durante una mamografía de rutina cuando tenía 56 años. Las pruebas mostraron que era HER2 positivo, lo que significa que el cáncer crecía rápido pero era tratable.
Su equipo de atención recomendó una mastectomía doble seguida de quimioterapia.
Una de las primeras cosas que Cass preguntó fue: “¿Cómo puedo volver al agua lo antes posible?”
“Al día siguiente de mi mastectomía doble, empecé a trabajar con mi cirujana especialista de senos, la Dra. Veronica Shim, en un plan para mantenerme activa mientras sanaba”, dijo. “La Dra. Shim me indicó cuántas caminatas podía hacer cada día y por cuántos minutos y me llamó varias veces esa primera semana para ver cómo estaba”.
Para acelerar su recuperación, Cass decidió no ponerse implantes de seno. En su lugar, la cirujana plástica, la Dra. Rose Fu, realizó lo que se conoce como un cierre estético plano.
“Este tipo de reconstrucción de seno me permite mejorar la apariencia del pecho después de una mastectomía reorganizando el tejido blando”, explicó la Dra. Fu. “Trabajé con la cirujana de senos de Danielle para planificar con cuidado la incisión y preservar la mayor cantidad posible de tejido sano”.
Siete semanas después de su mastectomía, Cass recibió autorización para surfear. Manejó directo a la playa y remó mar adentro.
El ejercicio y sobrevivir al cáncer
Cass se ríe con la enfermera Keri Johnson durante una sesión de quimioterapia en el Centro Médico de Oakland de Kaiser Permanente, California.
Cass siguió surfeando durante 3 meses de quimioterapia en ese invierno, a pesar de las bajas temperaturas del océano y las olas fuertes. Le ayudó a combatir la fatiga y a mantenerse positiva.
Tuvo el apoyo total de su equipo médico.
“Siempre he sido una gran defensora del ejercicio durante la quimioterapia, especialmente si la paciente se siente fatigada”, dijo la Dra. Eva Thomas, oncóloga de Cass. “Suena contrario a la intuición, pero las mujeres me dicen que cuando se esfuerzan por hacer ejercicio, se sienten mejor. El estado de ánimo mejora, el sueño mejora, la energía aumenta y los dolores del cuerpo se reducen”.
La investigación respalda el enfoque de la Dra. Thomas. La actividad física puede ayudar a mejorar la supervivencia de las personas con cáncer de seno, colorrectal o de próstata, según encontraron científicos de Kaiser Permanente.
También puede ayudar a las personas con otros tipos de cáncer. El ejercicio regular también puede ayudar a reducir la ansiedad, la depresión y la fatiga.
El ejercicio moderado durante la quimioterapia
Hable con su médico antes de empezar o continuar haciendo ejercicio después de un diagnóstico de cáncer.
“Una vez que reciba el visto bueno, trate de hacer tanta actividad normal como pueda”, dijo la Dra. Thomas. “Si corre, siga corriendo, pero quizás 20 minutos en lugar de 40 si su resistencia es menor”.
Si normalmente no hace ejercicio, igual puede empezar durante la quimioterapia, pero empiece poco a poco.
“Dé pasos pequeños si no está en forma”, dijo la Dra. Thomas.
Ahora que la quimioterapia quedó atrás, Cass sigue surfeando mientras se recupera y continúa el tratamiento.
Recibe infusiones de Herceptin cada 3 semanas. El medicamento está diseñado para retardar el crecimiento de las células del cáncer de seno.
Y toma un bloqueador de estrógeno, que también retarda el crecimiento celular en algunos tipos de cáncer de seno.
Está agradecida con sus médicos por animarla a seguir surfeando durante el diagnóstico y su tratamiento.
“Me tranquiliza mucho: me permite hacer cosas que pudieran dar miedo”, dijo Cass. “Me hizo sentir poderosa y me dio autonomía mientras ocurría esta situación tan grande, aterradora y desestabilizadora”.