La fructosa y el sorbitol son dos azúcares que a menudo se añaden a los alimentos procesados y a los medicamentos para darles un sabor dulce. La fructosa se encuentra en las frutas, el jugo de frutas, la miel y el jarabe de maíz con alto contenido en fructosa. También puede encontrarse en los refrescos y en las bebidas de frutas. El sorbitol se encuentra en productos dietéticos, chicles, caramelos, helados y algunos medicamentos (como los jarabes para la fiebre y los resfriados). En ocasiones, el sorbitol y la fructosa se añaden al mismo producto.
Los gases, la hinchazón y el dolor abdominal, así como la diarrea, son síntomas comunes de la intolerancia a la fructosa o al sorbitol.
Créditos
Revisado: 27 febrero, 2026