• English

Enfermedad crónica de los riñones

Generalidades del tema

Imagen del aparato urinario

¿Es para usted este tema?

Este tema brinda información sobre la enfermedad crónica de los riñones. Si está buscando información sobre la insuficiencia renal repentina, vea el tema Insuficiencia renal aguda.

¿Qué es la enfermedad crónica de los riñones?

Tener enfermedad crónica de los riñones significa que, por algún tiempo, los riñones no han estado funcionando del modo en que deberían hacerlo. Los riñones tienen la importante tarea de filtrar la sangre. Extraen los productos de desecho y el líquido adicional y los eliminan del cuerpo en forma de orina. Cuando los riñones no funcionan correctamente, los desechos se acumulan en la sangre y le hacen sentir mal.

Podría parecer que la enfermedad crónica de los riñones se desarrolló en forma repentina. Pero ha estado sucediendo poco a poco por muchos años, como resultado del daño en los riñones.

Cada uno de los riñones tiene alrededor de un millón de filtros diminutos, que se llaman nefrones. Si los nefrones están dañados, dejan de funcionar. Por un tiempo, los nefrones sanos pueden asumir el trabajo adicional. Pero si el daño continúa, cada vez más nefrones dejan de funcionar. Después de un punto determinado, los nefrones que quedan no pueden filtrar la sangre lo suficientemente bien como para mantenerle saludable.

Una forma de medir cuán bien están funcionando los riñones es determinar la tasa de filtración glomerular (GFR, por sus siglas en inglés). La GFR suele calcularse utilizando los resultados de su análisis de creatinina en sangre. Luego, la etapa de la enfermedad de los riñones se determina mediante la GFR. Existen cinco etapas de enfermedad de los riñones, desde daño en los riñones con GFR normal hasta insuficiencia renal.

Existen medidas que usted puede tomar para retrasar o detener el daño en los riñones. Tomar medicamentos y realizar algunos cambios en el estilo de vida pueden ayudarle a manejar la enfermedad y a sentirse mejor.

La enfermedad crónica de los riñones también se llama insuficiencia renal crónica o insuficiencia crónica de los riñones.

¿Cuál es la causa de la enfermedad crónica de los riñones?

La causa de la enfermedad crónica de los riñones es el daño en los riñones. Las causas más comunes de este daño son:

  • Presión arterial alta.
  • Nivel alto de azúcar en la sangre (diabetes).

Otros factores que pueden provocar la enfermedad crónica de los riñones incluyen:

  • Enfermedades e infecciones de los riñones, como enfermedad del riñón poliquístico, pielonefritis y glomerulonefritis, o un problema en los riñones con el cual usted nació.
  • Una arteria renal estrechada u obstruida. La arteria renal transporta sangre a los riñones.
  • Uso de medicamentos a largo plazo que pueden provocar un daño en los riñones. Entre los ejemplos se incluyen medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno (Advil) y celecoxib (Celebrex).

¿Cuáles son los síntomas?

Es posible que usted comience a tener síntomas únicamente algunos meses después de que empiece la insuficiencia en los riñones. Pero la mayoría de las personas no tienen síntomas en forma temprana. De hecho, mucha gente no tiene síntomas por hasta 30 años o más. Esto se llama etapa "silenciosa" de la enfermedad.

Se denomina función renal a cuán bien funcionan los riñones. A medida que empeora la función renal, es posible que usted:

  • Orine menos de lo normal.
  • Tenga hinchazón debido a la acumulación de líquido en los tejidos. Esto se llama edema.
  • Se sienta muy cansado o somnoliento.
  • No sienta hambre o es posible que baje de peso sin intentar hacerlo.
  • A menudo sienta revoltura estomacal (náuseas) o tenga vómito.
  • Tenga problemas para dormir.
  • Tenga dolores de cabeza o problemas para pensar con claridad.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad crónica de los riñones?

Su médico le hará análisis de sangre y de orina para ayudar a determinar cuán bien están funcionando sus riñones. Estos análisis pueden mostrar señales de enfermedad de los riñones y de anemia. (Usted puede desarrollar anemia por tener riñones dañados). Es posible que se le hagan otras pruebas para ayudar a descartar otros problemas que podrían ser la causa de sus síntomas.

Su médico le hará análisis que miden la cantidad de urea (BUN, por sus siglas en inglés) y creatinina en la sangre. Estas pruebas pueden ayudar a medir cuán bien están filtrando la sangre sus riñones. A medida que empeora la función renal, aumenta la cantidad de nitrógeno y creatinina en la sangre. El nivel de creatinina en la sangre se utiliza para determinar la tasa de filtración glomerular (GFR). La GFR se usa para determinar la cantidad de función renal que usted aún tiene. La GFR también se usa para determinar la etapa de la enfermedad de los riñones y para orientar las decisiones con respecto al tratamiento.

Su médico le hará preguntas acerca de cualquier problema en los riñones que haya tenido en el pasado. También le preguntará si tiene antecedentes familiares de enfermedad de los riñones o no y qué medicamentos toma, tanto medicamentos recetados como de venta libre.

Es posible que se le realice una prueba que permita que el médico observe una imagen de los riñones, como una ecografía o una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés). Estas pruebas pueden ayudar al médico a medir el tamaño de los riñones, a calcular el flujo de sangre hacia los riñones y a ver si el flujo de orina está obstruido. En algunos casos, es posible que el médico tome una muestra diminuta de tejido de riñón (biopsia) como ayuda para determinar cuál es la causa de la enfermedad de los riñones.

¿Cómo se trata?

Por lo general, la causa de la enfermedad crónica de los riñones es otra afección. Por lo tanto, el primer paso es tratar la enfermedad que está causando el daño en los riñones.

La diabetes y la presión arterial alta causan la mayoría de los casos de enfermedad crónica de los riñones. Si usted mantiene la presión arterial y el nivel de azúcar en la sangre dentro del intervalo ideal, es posible que pueda retrasar el daño en los riñones o detenerlo. Bajar de peso y hacer más ejercicio pueden resultar útiles. Es posible que usted también necesite tomar medicamentos.

La enfermedad de los riñones es un problema complejo. Es probable que usted necesite tomar una serie de medicamentos y realizarse muchas pruebas. Para mantenerse lo más saludable posible, colabore estrechamente con su médico. Acuda a todas sus citas. Y tome sus medicamentos exactamente en la forma en que su médico le indique.

Los cambios en el estilo de vida son una parte importante del tratamiento. Seguir estos pasos puede ayudarle a retrasar la enfermedad de los riñones y reducir los síntomas. Estos pasos también podrían ayudarle con la presión arterial alta, la diabetes y otros problemas que empeoran la enfermedad de los riñones.

  • Siga una dieta que proteja los riñones. Un dietista puede ayudarle a elaborar un plan de alimentación con cantidades adecuadas de sal (sodio) y proteínas. También es posible que usted necesite prestar atención a la cantidad de líquido que bebe cada día.
  • Haga que el ejercicio sea una parte rutinaria de su vida. Colabore con su médico para diseñar un programa de ejercicios adecuado para usted.
  • No fume ni use tabaco.
  • No beba alcohol.

Siempre hable con su médico antes de tomar cualquier medicamento nuevo, incluidos los remedios de venta libre, los medicamentos recetados, las vitaminas o las hierbas. Algunos de estos pueden hacer daño en sus riñones.

¿Qué sucede si la enfermedad de los riñones empeora?

Cuando la función renal disminuye por debajo de un punto determinado, esto se llama insuficiencia renal. La insuficiencia renal afecta a todo el cuerpo. Puede causar problemas graves en el corazón, los huesos y el cerebro, y hacerle sentir muy enfermo. La insuficiencia renal no tratada puede ser mortal.

Si se tiene insuficiencia renal, probablemente se tendrán dos opciones: comenzar a hacerse diálisis o recibir un nuevo riñón (trasplante). Ambos tratamientos tienen riesgos y beneficios. Hable con su médico para decidir cuál sería mejor para usted.

  • La diálisis es un proceso que filtra la sangre cuando los riñones ya no pueden hacerlo. No es una cura, pero puede ayudarle a sentirse mejor y a vivir más tiempo.
  • El trasplante de riñón podría ser la mejor opción si, más allá de esta afección, usted está sano. Con un nuevo riñón, se sentirá mucho mejor y podrá llevar una vida mucho más normal. Pero es posible que tenga que esperar para recibir un riñón que sea compatible con su sangre y con su tipo de tejido. Y usted tendrá que tomar medicamentos por el resto de su vida para evitar que su cuerpo rechace el nuevo riñón.

Tomar decisiones de tratamiento cuando se encuentra muy enfermo es difícil. Es normal preocuparse y tener miedo. Hable sobre sus inquietudes con sus seres queridos y con su médico. Podría resultarle útil visitar un centro de diálisis o un centro de trasplantes y hablar con otras personas que hayan tomado estas decisiones.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca de la enfermedad crónica de los riñones:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Cómo vivir con la enfermedad crónica de los riñones:

Causa

La causa de la enfermedad crónica de los riñones no siempre se conoce. Pero cualquier afección o enfermedad que dañe los vasos sanguíneos u otras estructuras en los riñones puede provocar enfermedad de los riñones. Las causas más comunes de la enfermedad crónica de los riñones son las siguientes:

  • Diabetes. Esta causa alrededor del 35% de todos los casos de enfermedad crónica de los riñones. Los niveles altos de azúcar en la sangre causados por la diabetes provocan un daño en los vasos sanguíneos que se encuentran en los riñones. Si el nivel de azúcar en la sangre se mantiene alto, este daño gradualmente reduce la función de los riñones.
  • Presión arterial alta (hipertensión). Esta causa otro 30% de todos los casos de enfermedad renal. Dado que la presión arterial a menudo aumenta con la enfermedad crónica de los riñones, la presión arterial alta podría provocar un mayor daño en la función renal, incluso cuando otra afección médica causó la enfermedad inicialmente.

Otras afecciones que pueden provocar un daño en los riñones y causar enfermedad crónica de los riñones incluyen:

La diabetes y la presión arterial alta son las causas más comunes de enfermedad crónica de los riñones que provocan insuficiencia renal. La diabetes o la presión arterial alta también podrían acelerar la progresión de la enfermedad crónica de los riñones en algunas personas que ya tienen la enfermedad.

Síntomas

Muchas personas que desarrollan enfermedad crónica de los riñones no tienen síntomas al principio. Esto se conoce como la etapa "silenciosa" de la enfermedad.

A medida que empeora la función renal, es posible que usted:

  • Orine menos de lo normal.
  • Tenga hinchazón debido a la acumulación de líquido en los tejidos (edema).
  • Se sienta muy cansado.
  • Pierda el apetito o tenga una pérdida de peso inesperada.
  • Sienta náuseas o vómito.
  • Tenga mucho sueño o, por el contrario, insomnio.
  • Tenga dolores de cabeza o problemas para pensar con claridad.

Qué sucede

Al principio, con enfermedad crónica renal, sus riñones aún pueden controlar el equilibrio de líquidos, sales y productos de desecho en su cuerpo. Pero a medida que disminuye la función renal, usted comenzará a tener otros problemas o complicaciones. Entre peor se vuelva su función renal, más complicaciones tendrá y más graves serán.

Cuando la función renal disminuye por debajo de un punto determinado, esto se llama insuficiencia renal. La insuficiencia renal tiene efectos perjudiciales para todo el cuerpo. Puede causar problemas graves en el corazón, los huesos y el cerebro, y hacerle sentir muy enfermo.

Una vez que se tiene insuficiencia renal, es necesario realizarse diálisis o recibir un nuevo riñón. Ambas opciones tienen riesgos y beneficios.

Complicaciones de la enfermedad crónica de los riñones

  • Anemia. Usted puede sentirse débil, tener la piel pálida y sentirse cansado, porque los riñones no pueden producir lo suficiente de la hormona (eritropoyetina) necesaria para producir nuevos glóbulos rojos.
  • Desequilibrio electrolítico. Cuando los riñones no pueden filtrar ciertas sustancias químicas, como potasio, fosfato y ácidos, usted puede tener un latido irregular del corazón, debilidad muscular y otros problemas.
  • Síndrome urémico. Usted puede estar cansado, tener náuseas y vómitos, no tener apetito o no poder dormir cuando se acumulan sustancias en la sangre. Estas sustancias pueden ser venenosas (tóxicas) si alcanzan niveles altos. Este síndrome puede afectar a muchas partes de su cuerpo, incluidos los intestinos, los nervios y el corazón.
  • Enfermedades cardíacas. La enfermedad crónica de los riñones acelera el endurecimiento de las arterias (aterosclerosis) y aumenta el riesgo de ataque cerebral, ataque al corazón e insuficiencia cardíaca. Las enfermedades cardíacas constituyen la causa más común de muerte en personas con insuficiencia renal.
  • Enfermedad de los huesos (osteodistrofias). Niveles anormales de sustancias, tales como calcio, fosfato y vitamina D, pueden conducir a enfermedad de los huesos.
  • Acumulación de líquidos (edema). A medida que la función renal empeora, se acumulan líquidos y sal en el cuerpo. Cuando se acumula líquido en los pulmones (edema pulmonar), esto puede causar insuficiencia cardíaca.

Qué aumenta el riesgo

Algunas de las cosas que conducen a enfermedad crónica de los riñones están relacionadas con su edad y su composición genética. Es posible que usted pueda controlar otros factores que aumentan su riesgo, como los hábitos alimenticios y el ejercicio.

Cosas que usted no puede controlar

Los principales factores de riesgo de desarrollar enfermedad crónica de los riñones son:

  • La edad. Los riñones comienzan a achicarse a medida que la gente envejece. A los 80 años, la mayoría de la gente ha perdido alrededor del 30% de su masa renal.
  • La raza. Los afroamericanos y nativos americanos son más propensos a tener enfermedad crónica de los riñones.
  • Ser hombre. Los hombres tienen un riesgo mayor que las mujeres de enfermedad crónica de los riñones.
  • Antecedentes familiares. Los antecedentes familiares son un factor en el desarrollo tanto de la diabetes como de la presión arterial alta, las principales causas de la enfermedad crónica de los riñones. La enfermedad del riñón poliquístico es una de varias enfermedades hereditarias que causan insuficiencia renal.

Cosas que posiblemente pueda controlar

Es posible que pueda enlentecer la progresión de la enfermedad crónica de los riñones y prevenir o demorar la insuficiencia renal controlando los factores que aumentan el riesgo de daño en los riñones, tales como:

  • Presión arterial alta, que gradualmente provoca un daño en los vasos sanguíneos diminutos de los riñones.
  • Diabetes. Un nivel de azúcar en la sangre persistentemente alto puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones. Con el tiempo, el daño en los riñones puede avanzar, y los riñones podrían dejar de funcionar por completo.
  • Consumo de proteínas y grasas. Llevar una dieta baja en proteínas y grasas podría reducir el riesgo de tener enfermedad de los riñones.
  • Ciertos medicamentos. Evite el uso a largo plazo de medicamentos que puedan causar daño a los riñones, como los analgésicos (medicamentos para el dolor) llamados medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y ciertos antibióticos.

Cuándo llamar al médico

Llame al 911 o a otros servicios de emergencia si tiene enfermedad crónica de los riñones y desarrolla:

  • Una frecuencia cardíaca muy lenta (menos de 50 latidos por minuto).
  • Una frecuencia cardíaca muy rápida (más de 120 latidos por minuto).
  • Dolor en el pecho o falta de aire grave.
  • Debilidad muscular grave.

Para revisar su frecuencia cardíaca, vea las instrucciones de cómo tomar el pulso.

Llame a su médico de inmediato si usted:

  • Tiene síntomas de síndrome urémico, como aumento de la fatiga, náuseas y vómito, pérdida del apetito o incapacidad para dormir.
  • Vomita sangre o tiene sangre en las heces.

Llame a su médico si:

  • Se siente más cansado o débil.
  • Tiene hinchazón de los brazos o de los pies.
  • Le salen moretones con frecuencia o fácilmente, o tiene sangrado inusual.
  • Está siendo tratado con diálisis y usted:
    • Tiene dolor abdominal mientras le tratan con diálisis peritoneal.
    • Tiene señales de infección en la sonda o en el lugar de acceso de diálisis, como pus que supura de la zona.
    • Tiene algún otro problema respecto del cual, según su manual de instrucción de diálisis o según las instrucciones de su enfermera, debería llamar la atención.

Si tiene pérdida de peso incontrolada, hable al respecto con su médico durante su próxima visita.

Espera vigilante

Una espera vigilante no es una buena idea si existe la posibilidad de que usted tenga enfermedad crónica de los riñones. Consulte a su médico. Si le han diagnosticado enfermedad renal crónica, siga su plan de tratamiento. Y llame a su médico si nota cualquier síntoma nuevo.

A quién consultar

Los profesionales de la salud que diagnostican y tratan la enfermedad crónica de los riñones incluyen:

Si se le diagnostica con enfermedad renal crónica, probablemente se le remitirá a un nefrólogo para su tratamiento.

También es posible que se le remita a un:

  • Cirujano, si necesita un sitio de acceso de diálisis o si se le está considerando para un trasplante de riñón.
  • Dietista, quien le puede ayudar con la planificación de comidas y con cómo elegir alimentos que sean los mejores para la gente con esta enfermedad.
  • Psicólogo o trabajador social, quien puede ayudarles a usted y a su familia con estrés emocional o cuestiones financieras.

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Las pruebas para la enfermedad renal crónica son vitales para ayudar a averiguar:

  • Si la enfermedad renal ocurrió de repente o ha estado ocurriendo por mucho tiempo.
  • Cuál es la causa del daño en los riñones.
  • Cuál es el mejor tratamiento para ayudar a enlentecer el daño renal.
  • Cuán bien está funcionando el tratamiento.
  • Cuándo comenzar la diálisis o hacerse un trasplante de riñón.

Después de que se le diagnostique la enfermedad crónica de los riñones, los análisis de sangre y de orina pueden ayudarles a usted y su médico a vigilar la enfermedad.

Pruebas para revisar la función renal

Cuando la función renal disminuye, comienzan a acumularse en la sangre sustancias como urea, creatinina y ciertos electrolitos. Las siguientes pruebas miden los niveles de estas sustancias para mostrar qué tan bien están funcionando sus riñones.

Pruebas para la anemia

Si los riñones no producen suficiente de la hormona eritropoyetina necesaria para la producción de glóbulos rojos, se puede desarrollar anemia. Las siguientes pruebas ayudan a controlar la anemia:

Otras pruebas

Su médico podría usar otras pruebas para vigilar la función renal o para determinar si otra enfermedad o afección de los riñones está contribuyendo a la disminución en la función renal.

  • Una ecografía del riñón (ecografía renal) ayuda a estimar cuánto tiempo pudo haber tenido enfermedad renal crónica. También verifica si el flujo de orina de los riñones está bloqueado. Una ecografía también puede ayudar a encontrar causas de la enfermedad de los riñones, como obstrucción o enfermedad del riñón poliquístico.
  • Un estudio Doppler dúplex o una angiografía del riñón pueden hacerse para detectar problemas causados por un flujo de sangre restringido (estenosis de la arteria renal).
  • Una biopsia de riñón puede ayudar a averiguar la causa de la enfermedad crónica de los riñones. Después de un trasplante de riñón, el médico puede usar esta prueba si sospecha que el órgano está siendo rechazado por su cuerpo.

Pruebas de detección temprana de la enfermedad renal crónica

Los expertos recomiendan pruebas de detección de la enfermedad crónica de los riñones en grupos de alto riesgo, como las personas con diabetes o presión arterial alta. La enfermedad de los riñones es hereditaria, así que los familiares cercanos pueden también desear hacerse pruebas de función renal. Recibir un diagnóstico de enfermedad de los riñones antes de que esta haya avanzado le permite tener mayores probabilidades de controlar la enfermedad.

Para aprender más sobre la detección si ya tiene diabetes o presión arterial alta, vea:

Generalidades del tratamiento

La meta del tratamiento de la enfermedad crónica de los riñones es prevenir o enlentecer el daño adicional a los riñones. Otra afección como diabetes o presión arterial alta suele causar la enfermedad de los riñones, por lo cual es importante identificar y manejar la afección que está causando su enfermedad de los riñones. También es importante prevenir las enfermedades y evitar las situaciones que pueden causar daño en los riñones o empeorarlo.

Tratamiento para controlar la enfermedad de los riñones

Controle la enfermedad que esté causando el daño en los riñones

Una de las partes más importantes del tratamiento es controlar la enfermedad que esté causando el daño en los riñones. Usted y su médico elaborarán un plan para tratar y manejar la afección agresivamente, para ayudar a retardar cualquier daño adicional a los riñones.

Si tiene diabetes, es importante que controle los niveles de azúcar en la sangre mediante la dieta, el ejercicio y los medicamentos. Un nivel de azúcar en la sangre persistentemente alto puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones. Para más información sobre la enfermedad renal causada por diabetes, vea el tema Nefropatía diabética.

Si tiene presión arterial alta, también es importante controlar la presión arterial con dieta, ejercicio y cualquier medicina que su médico le recete. La meta es mantener su presión arterial por debajo de 130/80.1 Para aprender maneras de ayudar a controlar la presión arterial, vea el tema Presión arterial alta.

Si otras afecciones o enfermedades le están haciendo daño a los riñones, como un bloqueo (obstrucción) en las vías urinarias o el uso prolongado de medicinas que pueden hacerle daño a los riñones, usted y su médico establecerán un plan de tratamiento.

Tome medicamentos si se los recetan

Le pueden recetar un medicamento para la presión arterial, como un inhibidor de la ECA o un bloqueador de los receptores de la angiotensina II (ARB, por sus siglas en inglés). Estos medicamentos se usan para reducir la proteína en la orina y ayudar a manejar la presión arterial alta.

Lleve un estilo de vida saludable

Puede tomar medidas en el hogar para ayudar a controlar la enfermedad de los riñones. Por ejemplo:

  • Siga una dieta que sea saludable para los riñones. Un dietista puede ayudarle a elaborar un plan de alimentación con cantidades adecuadas de sal (sodio), líquidos y proteínas.
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Enfermedad renal: Cómo cambiar su dieta
  • Haga que el ejercicio sea una parte rutinaria de su vida. Colabore con su médico para crear un programa de ejercicios adecuado para usted.
  • No use sustancias que puedan hacerle daño a sus riñones, como el alcohol, todo tipo de tabaco o drogas ilegales. Además, asegúrese de que su médico conozca todos los medicamentos recetados, medicamentos de venta libre y hierbas que esté tomando.
Vaya a todas las citas de seguimiento

Su médico usará análisis de sangre y de orina para revisar en forma regular cuán bien le están funcionando los riñones y evaluar si es necesario cambiar su plan de tratamiento. Estas pruebas son esenciales para ayudar a controlar su enfermedad. Las pruebas incluyen:

Trate cualquier complicación

A medida que la enfermedad empeore, sus síntomas —como fatiga, náuseas y pérdida del apetito— pueden ocurrir más a menudo o agravarse. Colabore con su médico para crear un plan de tratamiento a fin de ayudar a controlar estos síntomas.

Si usted desarrolla anemia, puede que deba tomar un medicamento llamado eritropoyetina humana recombinante (rhEPO). Le ayuda al cuerpo a producir nuevos glóbulos rojos y puede ayudar a mejorar el apetito y la sensación general de bienestar.

También puede necesitar un suplemento de hierro si tiene una deficiencia de hierro.

Si usted desarrolla síndrome urémico (uremia), tendrá que hacer que le extraigan los desechos y los líquidos por medio de diálisis o que le reemplacen su riñón con un trasplante de riñón.

Tratamiento de la insuficiencia renal

Cuando su función renal disminuye por debajo de cierto punto, esto se llama insuficiencia renal. La insuficiencia renal tiene efectos perjudiciales para todo el cuerpo. Puede causar problemas graves en el corazón, los huesos y el cerebro, y puede hacerle sentir muy enfermo.

Una vez que se tiene insuficiencia renal, es necesario realizarse diálisis o recibir un nuevo riñón. Ambas opciones tienen riesgos y beneficios.

Diálisis

La diálisis es un proceso que hace el trabajo de los riñones sanos limpiando los desechos y el líquido adicional del cuerpo, y restableciendo el equilibrio adecuado de sustancias químicas (electrolitos) en la sangre. Usted puede usar la diálisis por muchos años, o puede ser una medida a corto plazo mientras espera un trasplante de riñón.

Para aprender más sobre diálisis, vea Otro tratamiento.

Trasplante de riñón

El trasplante de riñón es a menudo una opción de tratamiento mejor que la diálisis para la insuficiencia renal, debido a que podría permitirle llevar una vida bastante normal. Pero hay algunos inconvenientes. Por ejemplo, probablemente deberá recibir diálisis mientras espera un riñón.

Para aprender más sobre trasplante de riñón, vea Cirugía.

Tomar decisiones de tratamiento cuando se encuentra muy enfermo es difícil. Es normal tener miedo y preocupación con respecto a los riesgos que esto implica. Hable sobre sus inquietudes con su familia y con su médico. Podría resultarle útil visitar un centro de diálisis o un centro de trasplantes y hablar con otras personas que hayan elegido estas opciones.

Cuidados paliativos

A medida que su enfermedad empeora, quizá desee considerar cuidados paliativos. Los cuidados paliativos son un tipo de atención para la gente que tiene enfermedades que no desaparecen y que a menudo empeoran con el tiempo. Son distintos de la atención que recibe para curar la enfermedad, que se llama tratamiento curativo. Los cuidados paliativos se concentran en mejorar la calidad de vida, no solo en el cuerpo, sino también en la mente y el alma. Algunas personas combinan los cuidados paliativos con los cuidados curativos, pero suele significar que no desean tratamientos de diálisis para preservar la vida.

Los cuidados paliativos pueden ayudarle a manejar los síntomas o los efectos secundarios del tratamiento. También podrían ayudarle a sobrellevar los sentimientos que genera vivir con una enfermedad a largo plazo (crónica) y a hacer planes para su atención médica en el futuro, o podrían ayudar a que su familia comprenda mejor su enfermedad y sepa cómo brindarle apoyo.

Si le interesa recibir cuidados paliativos, hable con su médico. Es posible que este pueda hacerse cargo de sus cuidados o que le remita a un médico especializado en este tipo de atención.

Para más información, vea el tema Cuidados paliativos.

Cuestiones del final de la vida

La enfermedad crónica de los riñones avanza hasta convertirse en insuficiencia renal cuando el daño en los riñones es tan grave que se necesita diálisis o un trasplante de riñón para controlar los síntomas y prevenir las complicaciones y la muerte. Muchas personas tienen trasplante de riñón con éxito o viven por años utilizando diálisis. Pero en este punto, quizá quiera hablar con la familia y el médico de la atención médica y otros asuntos legales que surgen cerca del final de la vida.

Es posible que llegue un momento en que sus metas o las metas de sus seres queridos pasen de tratar o curar una enfermedad a conservar la calma y la dignidad. Quizá le resulte útil y reconfortante dejar por escrito sus elecciones de cuidado de salud (por medio de instrucciones médicas por anticipado como un testamento vital) mientras aún pueda tomar y comunicar estas decisiones. Considere las opciones de tratamiento y cuál de los tipos de tratamientos será mejor para usted. Podría optar por escribir un poder legal permanente o designar un agente de atención médica, por lo general un familiar o un ser querido, para que tome decisiones con respecto a su atención y las cumpla si usted se volviera incapaz de hablar por sí mismo. Usted también tiene la opción de negarse a recibir tratamiento o de interrumpirlo. Para más información, vea el tema Cuidados al final de la vida.

Prevención

La enfermedad crónica de los riñones a veces puede prevenirse controlando las demás enfermedades o factores que pueden contribuir a la enfermedad de los riñones. Las personas que ya hayan desarrollado insuficiencia renal también necesitan concentrarse en estos aspectos para prevenir las complicaciones de la insuficiencia renal.

  • Mantenga su presión arterial por debajo de 130/80. Aprenda a revisarse la presión arterial en el hogar.
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Presión arterial alta: Cómo revisarse la presión arterial en el hogar
  • Si tiene diabetes, mantenga el nivel de azúcar en la sangre dentro de un intervalo deseado. Hable con su médico de con qué frecuencia debe revisarse el azúcar en la sangre.
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Diabetes: Cómo revisarse el azúcar en la sangre
  • Mantenga un peso saludable. Esto puede ayudarle a prevenir otras enfermedades, tales como diabetes, presión arterial alta y enfermedades cardíacas. Para más información, vea el tema Manejo del peso.
  • Controle sus niveles de colesterol. Para más información, vea el tema Colesterol alto.
  • No fume ni use otros productos derivados del tabaco. Fumar puede conducir a aterosclerosis, la cual reduce el flujo de sangre que va a los riñones y aumenta la presión arterial. Para más información sobre cómo dejarlo, vea el tema Cómo dejar de fumar.

Tratamiento en el hogar

Hay muchas cosas que puede hacer en casa para retardar la progresión de la enfermedad crónica de los riñones.

Cambios en el estilo de vida

  • Mantenga su presión arterial por debajo de 130/80. Aprenda a revisarse la presión arterial en el hogar.
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Presión arterial alta: Cómo revisar su presión arterial en el hogar
  • Si tiene diabetes, mantenga el nivel de azúcar en la sangre dentro de un intervalo deseado.
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Diabetes: Cómo revisarse el nivel de azúcar en la sangre
  • Mantenga un peso saludable. Esto también puede reducir el riesgo de tener enfermedad de las arterias coronarias, diabetes, presión arterial alta y ataque cerebral. Para más información, vea el tema Manejo del peso.
  • Siga el plan de alimentación que su dietista haya elaborado para usted. Su plan de alimentación equilibrará su necesidad de calorías con su necesidad de limitar ciertos alimentos, como sodio, líquidos y proteínas.
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Enfermedad renal: Cómo cambiar su dieta
  • Haga que el ejercicio sea una parte rutinaria de su vida. Colabore con su médico para diseñar un programa de ejercicios adecuado para usted. El ejercicio puede reducir el riesgo de diabetes y presión arterial alta.
  • No fume ni use otros productos derivados del tabaco. Fumar puede conducir a aterosclerosis, la cual reduce el flujo de sangre que va a los riñones y aumenta la presión arterial. Para más información sobre cómo dejarlo, vea el tema Cómo dejar de fumar.
  • No beba alcohol ni use drogas ilegales.

Qué evitar

  • Evite tomar medicamentos que puedan causar daño a sus riñones. Asegúrese de que su médico conozca todos los medicamentos recetados, medicamentos de venta libre y hierbas que esté tomando.
  • Evite la deshidratación tratando de inmediato las enfermedades que la causan, como diarrea, vómito o fiebre. Sea especialmente cuidadoso cuando haga ejercicio o cuando esté caluroso. Para más información, vea el tema Deshidratación.
  • Evite productos que contengan magnesio, tales como antiácidos como Mylanta o leche de magnesio o laxantes como Citroma. Estos productos aumentan su riesgo de tener niveles anormalmente altos de magnesio (hipermagnesemia), que pueden causarle vómito, diarrea o ambos.
  • Evite pruebas de rayos X que requieran tinte (material de contraste) por vía intravenosa, como una angiografía, una pielografía intravenosa (IVP, por sus siglas en inglés) y algunas tomografías computarizadas (CT). El tinte por vía intravenosa puede causar más daño a los riñones. Asegúrese de que su médico sepa de todas las pruebas que ha programado hacerse.

Medicamentos

Aunque los medicamentos no pueden revertir la enfermedad crónica de los riñones, a menudo se usan para ayudar a tratar los síntomas y las complicaciones y para ayudar a enlentecer el daño adicional en los riñones.

Medicamentos para tratar la presión arterial alta

La mayoría de la gente con enfermedad renal crónica tiene problemas de presión arterial alta en algún momento durante su enfermedad. Los medicamentos que disminuyen la presión arterial ayudan a mantenerla en un intervalo deseado y detener más daño renal. Entre los medicamentos para la presión arterial comunes se incluyen:

Es posible que usted necesite probar varios medicamentos para la presión arterial antes de encontrar el medicamento que le controle bien la presión arterial sin provocarle efectos secundarios molestos. La mayoría de las personas necesitan tomar una combinación de medicamentos para obtener los mejores resultados. Su médico puede indicar exámenes de sangre entre 3 y 5 días después de iniciar o cambiar sus medicamentos. Las pruebas le ayudan a su médico a asegurarse de que sus medicamentos estén funcionando correctamente.

Medicinas para tratar síntomas y complicaciones de la enfermedad crónica de los riñones

Pueden usarse medicamentos para tratar los síntomas y las complicaciones de la enfermedad crónica de los riñones. Estos medicamentos incluyen:

Medicamentos que se usan durante la diálisis

Tanto la terapia de eritropoyetina humana recombinante (rhEPO) como la terapia con reemplazo de hierro también podrían usarse durante la diálisis para tratar la anemia, que a menudo se desarrolla cuando se tiene enfermedad crónica de los riñones avanzada.

  • La eritropoyetina humana recombinante (rhEPO) estimula la producción de nuevos glóbulos rojos y podría disminuir la necesidad de realizar transfusiones de sangre. Esta terapia también podría comenzarse antes de que se necesite diálisis, cuando la anemia sea grave y cause síntomas.
  • La terapia con hierro puede ayudar a aumentar los niveles de hierro en el cuerpo cuando la terapia con rhEPO sola no es eficaz.
  • La vitamina D ayuda a mantener los huesos fuertes y saludables.

Para pensar

Hable con su médico acerca de qué tipos de vacunas debe ponerse si tiene enfermedad crónica de los riñones. Además, asegúrese de hablar sobre las precauciones con respecto a medicamentos. Asegúrese de decirle a su médico todos los medicamentos recetados, medicamentos de venta libre y hierbas que esté tomando.

Cirugía

Trasplante de riñón

Si tiene enfermedad crónica de los riñones que avanza, podría tener la opción de realizarse un trasplante de riñón. La mayoría de los expertos coinciden en que es la mejor opción para las personas con insuficiencia renal. En general, las personas que reciben un trasplante de riñón viven más tiempo que las personas que se tratan con diálisis.

Probablemente se le considere buen candidato si no tiene una enfermedad significativa del corazón, los pulmones, o el hígado ni otras enfermedades como cáncer, que podrían disminuir su expectativa de vida.

Hay algunos inconvenientes. Es posible que tenga que esperar para que donen un riñón. De ser así, necesitará hacerse diálisis mientras espera. Además, puede ser difícil encontrar un riñón que sea compatible con su tipo de sangre y tejidos. A veces, incluso cuando el riñón es lo suficientemente compatible, el cuerpo rechaza el nuevo riñón.

Después de un trasplante de riñón, deberá tomar medicamentos llamados inmunodepresores. Estos medicamentos, como la ciclosporina o el tacrolimus, ayudan a evitar que su cuerpo rechace el nuevo riñón.

  • Es muy importante que tome sus medicamentos exactamente como le han sido recetados. Esto ayudará a evitar que su cuerpo rechace el nuevo riñón.
  • Deberá tomar medicamentos por el resto de su vida.
  • Dado que estos medicamentos debilitan la función de su sistema inmunitario, tendrá un mayor riesgo de tener infecciones graves o cáncer.

Incluso si toma sus medicamentos, existe una probabilidad de que su cuerpo rechace el nuevo riñón. Si esto sucede, deberá reanudar la diálisis o hacerse otro trasplante de riñón.

El éxito del trasplante también depende del tipo de riñón donado que usted esté recibiendo. Cuanto más próxima sea la compatibilidad del riñón donado con su composición genética, mayores son las probabilidades de que su cuerpo no lo rechace.

Para más información general sobre trasplante, vea el tema Trasplante de órganos.

Para pensar

Un trasplante de riñón no garantiza que usted vivirá más tiempo que el que habría vivido sin un nuevo riñón.

La cirugía de trasplante de riñón tiene un costo elevado, pero ha sido cubierta por Medicare desde los años setenta. Consulte con su compañía de seguros o con Medicare acerca de su cobertura.

Otro tratamiento

Diálisis

La diálisis es un proceso mecánico que hace el trabajo que los riñones sanos harían. Limpia los desechos y el líquido adicional del cuerpo, y restablece el equilibrio adecuado de sustancias químicas (electrolitos) en la sangre. Cuando la enfermedad crónica de los riñones se vuelve tan grave que sus riñones ya no funcionan en forma adecuada, es posible que necesite diálisis. Podría usar la diálisis para reemplazar el trabajo de los riñones por muchos años. O bien, la diálisis podría ser una medida a corto plazo mientras espera un trasplante de riñón.

Los dos tipos de diálisis que se usan para tratar la enfermedad crónica de los riñones grave son la hemodiálisis y la diálisis peritoneal.

  • La hemodiálisis utiliza una membrana artificial llamada dializador para limpiar la sangre. Usted se conecta al dializador mediante los tubos conectados a sus vasos sanguíneos. Antes de que se puedan comenzar los tratamientos de hemodiálisis, un cirujano crea un lugar desde donde la sangre pueda fluir hacia adentro y hacia afuera de su cuerpo. Esto se llama el acceso de diálisis. Por lo general, el médico crea el acceso conectando una arteria y una vena en el antebrazo o usando un pequeño tubo para conectar una arteria y una vena. Podría crearse un acceso a corto plazo colocando un pequeño tubo en una vena del cuello, de la parte superior del pecho o de la ingle.
  • La diálisis peritoneal usa el revestimiento abdominal, llamado membrana peritoneal, para filtrar la sangre. Antes de que pueda comenzar con la diálisis peritoneal, es necesario que un cirujano le coloque un catéter en el estómago para crear el acceso de diálisis.
Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Insuficiencia renal: ¿Debería comenzar a hacerme diálisis?
Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Insuficiencia renal: ¿Cuándo debería comenzar la diálisis?
Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Insuficiencia renal: ¿Qué tipo de diálisis debería hacerme?

Para pensar

Si tiene enfermedad crónica de los riñones grave pero aún no ha desarrollado insuficiencia renal, hable con su médico de qué tipo de diálisis sería más adecuado para usted.

Aprender acerca de la diálisis (educación prediálisis) es un paso importante en la preparación para la diálisis. La mayoría de las clínicas de diálisis ofrecen servicios de prediálisis para ayudarle a saber acerca de sus opciones.

Ambos tipos de diálisis pueden tener un costo elevado. Pero Medicare o el seguro quizá cubran la mayoría de los costos. Consulte con su compañía de seguros o con Medicare acerca de su cobertura. El centro de diálisis o el hospital pueden ayudarle a encontrar la mejor manera de pagar su tratamiento.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones


Life Options
Life Options c/o Medical Education Institute
414 D'Onofrio Drive
Suite 200
Madison, WI  53719
Teléfono: 1-800-468-7777
Fax: (608) 833-8366
Dirección del sitio web: www.lifeoptions.org
 

Life Options is a program supporting research, education, and outreach for people living with kidney disease. They offer a toll-free helpline for people who have questions about kidney function, dialysis, keeping a job, Medicare, exercise, and more. The Web site has a link to Kidney School, an interactive kidney learning center. They also have free educational information, a message board, and links to other resources.


National Kidney and Urologic Diseases Information Clearinghouse
3 Information Way
Bethesda, MD  20892-3580
Teléfono: 1-800-891-5390
TDD: 1-866-569-1162
Fax: (703) 738-4929
Correo electrónico: nkudic@info.niddk.nih.gov
Dirección del sitio web: www.kidney.niddk.nih.gov
 

El Repositorio Nacional de Información sobre Enfermedades Renales y Urológicas (NKUDIC, por sus siglas en inglés) brinda información sobre enfermedades de los riñones y el aparato urológico a personas con estos problemas y a sus familias, a profesionales de la salud y al público en general. NKUDIC responde preguntas; crea, revisa y distribuye publicaciones; y trabaja estrechamente con grupos de profesionales y de pacientes y entidades del gobierno para coordinar recursos sobre enfermedades renales y urológicas.

NKUDIC, una entidad federal, es un servicio del Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK, por sus siglas en inglés). NIDDK es parte de los Institutos Nacionales de Salud que depende del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU.


National Kidney Disease Education Program (NKDEP)
3 Kidney Information Way
Bethesda, MD  20892
Teléfono: 1-866-4-KIDNEY (1-866-454-3639) toll-free
Fax: (301) 402-8182
Correo electrónico: nkdep@info.niddk.nih.gov
Dirección del sitio web: nkdep.nih.gov
 

NKDEP is a program from the National Institutes of Health (NIH) to help people who have kidney disease and to help their doctors. The program helps people understand kidney disease. NKDEP wants to help people who have diabetes, high blood pressure, or a family history of kidney failure understand why it is important to know about kidney health. They offer free educational materials and links to other resources.


National Kidney Foundation
30 East 33rd Street
New York, NY  10016
Teléfono: 1-800-622-9010
Teléfono: (212) 889-2210
Fax: (212) 689-9261
Dirección del sitio web: www.kidney.org
 

La National Kidney Foundation (Fundación Nacional del Riñón) trabaja para prevenir las enfermedades de los riñones y del tracto urinario, y ayudar a las personas que tienen estas afecciones. Su sitio web tiene mucha información sobre afecciones en adultos y en niños. El sitio tiene herramientas interactivas, información de donantes, recetas para pacientes con enfermedad de los riñones y foros de mensajes con respecto a muchos temas de los riñones. Se encuentran disponibles materiales gratuitos, como folletos y boletines.


United Network for Organ Sharing (UNOS)
700 North 4th Street
Richmond, VA  23219
Teléfono: 1-888-894-6361
Dirección del sitio web: www.unos.org
 

The United Network for Organ Sharing (UNOS) is a nonprofit scientific and educational organization that administers the nation's only Organ Procurement and Transplantation Network (OPTN). It was established by the U.S. Congress in 1984. UNOS collects and manages data about every transplant event occurring in the United States, facilitates the organ matching and placement process, and brings together health professionals, transplant recipients, and donor families to develop organ transplantation policy. UNOS:

  • Matches donors to recipients and coordinates the organ-sharing process 24 hours a day, 365 days a year.
  • Maintains the databases that contain all clinical transplant data for every transplant event that occurs in the United States.
  • Performs data analyses, fills data requests, produces the Annual and other data reports, and authors authoritative publications.
  • Monitors every organ match to ensure adherence to UNOS policy, and works with the Board of Directors to develop equitable policies that maximize the limited supply of organs.
  • Offers support to members of the transplant community. These services include seminar planning, providing educational programs and workshops, and much more.
  • Provides assistance to patients, family members, and friends, and sets professional standards for efficiency and quality patient care.
  • Raises public awareness about the importance of organ donation.
  • Works to keep patients informed about transplant issues and policies.
  • Offers comprehensive travel and event planning to assist organizations within the transplant community.

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Levey AS, et al. (2003). National Kidney Foundation practice guidelines for chronic kidney disease: Evaluation, classification, and stratification. Annals of Internal Medicine, 139(2): 137–147.

Otras obras consultadas

  • Barry JM, Conlin MJ (2012). Renal transplantation. In AJ Wein et al., eds., Campbell-Walsh Urology, 10th ed., vol. 2, pp. 1226–1253. Philadelphia: Saunders.
  • Correa-Rotter R, et al. (2012). Peritoneal dialysis. In MW Taal et al., eds., Brenner and Rector's The Kidney, 9th ed., vol. 2, pp. 2347–2377. Philadelphia: Saunders.
  • Depner TA, et al. (2006). Clinical Practice Guidelines for Hemodialysis Adequacy, Peritoneal Dialysis Adequacy, and Vascular Access. New York: National Kidney Foundation. Available online: http://www.kidney.org/professionals/KDOQI/guideline_upHD_PD_VA/index.htm.
  • Fouque D, Laville M (2009). Low protein diets for chronic kidney disease in nondiabetic adults. Cochrane Database of Systematic Reviews (3).
  • Fouque D, Mitch WE (2012). Dietary approaches to kidney disease. In MW Taal et al., eds., Brenner and Rector's The Kidney, 9th ed., vol. 2, pp. 2170–2204. Philadelphia: Saunders.
  • Kopple JD (2014). Nutrition, diet, and the kidney. In AC Ross et al., eds., Modern Nutrition in Health and Disease, 11th ed., pp. 1330–1371. Philadelphia: Lippincott, Williams, and Wilkins.
  • Levey AS, et al. (2003). National Kidney Foundation practice guidelines for chronic kidney disease: Evaluation, classification, and stratification. Annals of Internal Medicine, 139(2): 137–147.
  • U.S. Department of Health and Human Services (2008). 2008 Physical Activity Guidelines for Americans (ODPHP Publication No. U0036). Washington, DC: U.S. Government Printing Office. Available online: http://www.health.gov/paguidelines/guidelines/default.aspx.
  • Van Wyck DB, et al. (2006). Clinical Practice Guidelines for Anemia in Chronic Kidney Disease. New York: National Kidney Foundation. Available online: http://www.kidney.org/professionals/KDOQI/guidelines_anemia/index.htm.
  • Van Wyck DB, et al. (2007). KDOQI Clinical Practice Guideline and Clinical Practice Recommendations for Anemia in Chronic Kidney Disease: 2007 Update of Hemoglobin Target. New York: National Kidney Foundation. Available online: http://www.kidney.org/professionals/kdoqi/guidelines_anemiaUP/guide1.htm.
  • Wilkens KG, et al. (2012). Medical nutrition therapy for renal disorders. In LK Mahan et al., eds., Krause's Food and the Nutrition Care Process, 13 ed., pp. 799–831. St Louis: Saunders.
  • Yeun JY, et al. (2012). Hemodialysis. In MW Taal et al., eds., Brenner and Rector's The Kidney, 9th ed., vol. 2, pp. 2294–2346. Philadelphia: Saunders.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Revisor médico primario Anne C. Poinier, MD - Internal Medicine
Revisor médico especializado Tushar J. Vachharajani, MD, FASN, FACP - Nephrology
Última revisión 29 agosto, 2013

Esta información no reemplaza la consulta médica. Healthwise, Incorporated niega toda garantía y responsabilidad por el uso de esta información. El uso que usted haga de esta información implica que usted acepta las Condiciones de Uso. Cómo se desarrolló esta información para ayudarle a tomar mejores decisiones de salud.

© 1995-2013 Healthwise, Incorporated. Healthwise, Healthwise para cada decisión de la salud, y el logo de Healthwise son marcas de fábrica de Healthwise, Incorporated.


The Health Encyclopedia contains general health information. Not all treatments or services described are covered benefits for Kaiser Permanente members or offered as services by Kaiser Permanente. For a list of covered benefits, please refer to your Evidence of Coverage or Summary Plan Description. For recommended treatments, please consult with your health care provider.