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Nódulos tiroideos

Generalidades del tema

Glándula tiroidea

¿Qué son los nódulos tiroideos?

Los nódulos tiroideos son crecimientos o bultos en la glándula tiroidea, que está en la parte frontal del cuello. Esta glándula controla cómo su cuerpo utiliza la energía. La mayoría de los nódulos tiroideos no son cáncer y no causan problemas. Muchos ni siquiera requieren tratamiento.

A veces, un nódulo tiroideo puede causar problemas. A veces, un nódulo puede producir demasiada hormona tiroidea. Cuando un nódulo produce demasiada hormona, el resto de la glándula se inhibe y no funciona tanto como lo hace normalmente.

La mayoría de los nódulos tiroideos no son cancerosos. Pero si las pruebas indican cáncer, se realizará una cirugía para extirpar el nódulo.

¿Cuál es la causa de los nódulos tiroideos?

La causa de los nódulos tiroideos no está clara. Pero las personas que han estado expuestas a radiación tienen mayores probabilidades de tenerlos. Los nódulos tiroideos son más comunes a medida que envejece. Además, los nódulos tienden a ser hereditarios. Entonces, si sus padres tuvieron nódulos tiroideos, usted tiene más probabilidades de tener uno.

¿Cuáles son los síntomas?

La mayoría de los nódulos tiroideos son tan pequeños que es posible que no sepa que tiene uno.

Si usted tiene un nódulo grande, es posible que pueda palparlo o que pueda notar hinchazón en el cuello. Es posible que usted también:

  • Sienta dolor en la garganta o sienta que tiene algo en la garganta.
  • Tenga dificultades para tragar.
  • Tenga problemas para respirar.
  • Se sienta nervioso, tenga latidos cardíacos rápidos, sude mucho o baje de peso. Estos son síntomas del hipertiroidismo, en el que la glándula tiroidea produce demasiada hormona tiroidea.

¿Cómo se diagnostican los nódulos tiroideos?

La mayoría de las personas no descubren los nódulos tiroideos por su propia cuenta, debido a que los nódulos no son fáciles de palpar y no suelen causar síntomas. Es posible que su médico le haya descubierto un nódulo en la glándula tiroidea mientras usted se estaba realizando una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) o una ecografía por otro motivo. Su médico le realizará un examen físico y le preguntará si usted tiene síntomas o algún cambio en cómo se ha estado sintiendo.

Es posible que se le hagan pruebas para ver lo bien que está funcionando la glándula tiroidea y para asegurarse de que el nódulo no sea cáncer. Las posibles pruebas incluyen:

  • Un análisis de sangre para revisar el nivel de hormona tiroidea en el cuerpo.
  • Una gammagrafía de la glándula tiroidea, que utiliza material radiactivo y una cámara para ver lo bien que está funcionando la glándula tiroidea. Esto se realiza si el nivel de hormona tiroidea es alto.
  • Una biopsia por aspiración con aguja fina, la cual extirpa una pequeña cantidad de material del nódulo. El material se analiza para detectar células cancerosas.
  • Una ecografía de la glándula tiroidea, para ver la cantidad y el tamaño de los nódulos o para ubicar el nódulo para la biopsia por aspiración con aguja fina.

¿Cómo se tratan?

Si el nódulo no es cáncer (benigno) y no causa problemas, su médico vigilará de cerca el nódulo para detectar cualquier cambio. Pero si el nódulo es grande o causa problemas al respirar o al tragar, usted necesitará que lo operen para que le extirpen el nódulo.

Si el nódulo tiroideo causa hipertiroidismo, es posible que su médico le recomiende una dosis de yodo radiactivo que, por lo general, viene en forma líquida que usted traga. O es posible que su médico le recomiende tomar un medicamento (pastillas antitiroideas) para desacelerar la producción de hormonas. En algunos casos, puede operarse para extirpar un nódulo tiroideo hiperactivo.

Si el nódulo es cáncer (maligno), tendrán que operarlo para extirparle el nódulo. Es posible que usted también necesite tratamiento con yodo radiactivo para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado. Después de la cirugía, es posible que usted deba tomar medicamentos para la glándula tiroidea de por vida.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca de los nódulos tiroideos:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Cómo vivir con los nódulos tiroideos:

Causa

Los entendidos no saben cuál es la causa exacta de los nódulos tiroideos. Pero sí saben que las personas que han estado expuestas a radiación tienen mayores probabilidades de desarrollar nódulos tiroideos. La exposición a la radiación ambiental o el tratamiento de radiación previo en la cabeza, el cuello y el pecho (especialmente durante la infancia) aumenta el riesgo de que usted tenga nódulos tiroideos. Los nódulos tiroideos son más comunes a medida que envejece.

Los expertos saben que los nódulos tiroideos son hereditarios. Esto significa que usted tiene más probabilidades de tener un nódulo tiroideo si uno de sus padres ha tenido un nódulo tiroideo.

Además, si usted tiene otra afección tiroidea (como bocio), es posible que tenga mayores probabilidades de desarrollar nódulos tiroideos.

Síntomas

La mayoría de los nódulos tiroideos no causan síntomas y son tan pequeños que usted no puede palparlos. A menudo, estos se descubren durante un examen físico o cuando se somete a otra prueba, como una tomografía computarizada (CT) o una ecografía, por un motivo diferente.

Si el nódulo tiroideo es grande, es posible que usted pueda palparlo o pueda notar que tiene el cuello hinchado. En raras ocasiones, es posible que usted también:

  • Sienta dolor en la garganta o sienta que tiene algo en la garganta.
  • Tenga dificultades para tragar.
  • Tenga dificultades para respirar.
  • Se sienta nervioso, tenga latidos cardíacos rápidos, sude mucho, baje de peso o tenga otros síntomas de hipertiroidismo (demasiada hormona tiroidea).
  • Se sienta cansado o deprimido, tenga problemas de memoria, esté estreñido, tenga sequedad en la piel, sienta frío o tenga otros síntomas de hipotiroidismo (muy poca cantidad de hormona tiroidea).

Qué sucede

La mayoría de los nódulos tiroideos no causan problemas y no son cancerosos. A menudo, es difícil notarlos debido a que son muy pequeños. Muchas personas tienen nódulos tiroideos que nunca se descubren ni se tratan.

Hay tres tipos de nódulos tiroideos: nódulos sólidos, nódulos que están llenos de líquido (nódulos quísticos) y nódulos que son parcialmente quísticos. Usted puede tener un nódulo tiroideo o varios nódulos tiroideos (bocio multinodular). Usted también puede tener algunos nódulos que sean sólidos y algunos que sean quísticos. Los nódulos sólidos podrían crecer lentamente con el tiempo. En raras ocasiones, los nódulos quísticos sangran, lo que puede hacer que crezcan repentinamente y se vuelvan dolorosos.

Por lo general, los nódulos tiroideos no impiden que la glándula tiroidea cumpla su función. Pero, a veces, un nódulo tiroideo no canceroso puede causar:

  • Hipertiroidismo. El hipertiroidismo sucede cuando uno o más nódulos producen demasiada hormona tiroidea. El hipertiroidismo se trata con medicamentos antitiroideos, posiblemente yodo radiactivo y muy raras veces con cirugía. El hipertiroidismo a causa de los nódulos tiroideos no es muy común. Para obtener más información sobre el tratamiento del hipertiroidismo, vea el tema Hipertiroidismo.
  • Dificultad para respirar o tragar. A veces, uno o más nódulos grandes pueden ejercer presión sobre la tráquea o sobre el esófago. Este tipo de nódulos tienen que extirparse quirúrgicamente.

Alrededor de 5 a 10 de cada 100 nódulos tiroideos son cáncer.1 Por lo general, el cáncer de la glándula tiroidea se diagnostica y se trata en forma temprana, por lo que la mayoría de las personas no tienen mayores problemas. Para obtener más información, vea el tema Cáncer de la glándula tiroidea.

Qué aumenta el riesgo

Usted tiene más probabilidades de tener un nódulo tiroideo si:

  • Es una persona mayor. Los nódulos tiroideos son más comunes en personas mayores.
  • Es mujer. Las mujeres tienen más probabilidades de que se les formen nódulos tiroideos que los hombres.
  • Ha estado expuesto a radiación. La exposición a la radiación ambiental o el tratamiento previo de radiación en la cabeza, el cuello y el pecho (especialmente durante la infancia) aumenta el riesgo de que usted tenga nódulos tiroideos.
  • No recibe suficiente yodo. La deficiencia de yodo es poco frecuente en los Estados Unidos, pero es común en lugares donde no se añade yodo a la sal, los alimentos ni al agua. Una deficiencia de yodo puede tener como resultado un agrandamiento de la glándula tiroidea (bocio), con o sin nódulos.
  • Usted tiene tiroiditis de Hashimoto. La tiroiditis de Hashimoto puede causar una glándula tiroidea hipoactiva (hipotiroidismo).
  • Uno de sus padres o ambos han tenido nódulos tiroideos.

Cuándo llamar al médico

Llame a su médico si usted tiene cualquiera de estas señales de nódulos tiroideos:

  • Hinchazón en el cuello durante más de 2 semanas.
  • Voz ronca o áspera que no es causada por un resfriado ni una infección en la garganta y que dura más de 1 mes.
  • Dificultades para tragar.
  • Síntomas de un problema de la glándula tiroidea, como sentirse cansado, débil o nervioso, bajar de peso, tener problemas para dormir o tener latidos cardíacos rápidos.

Si se le ha extirpado una parte de la glándula tiroidea debido a nódulos tiroideos no cancerosos, usted necesitará chequeos médicos regulares para asegurarse de que la glándula tiroidea esté funcionando bien.

A quién consultar

Diferentes tipos de profesionales de la salud pueden ayudarle a tratar un problema de la glándula tiroidea.

Es posible que su médico también lo remita a un endocrinólogo para más pruebas y tratamientos.

Si necesita un examen o tratamiento especial, usted puede consultar a uno de estos médicos:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

El primer paso para diagnosticar nódulos tiroideos es un historial médico y un examen físico. A menudo, los nódulos tiroideos se encuentran durante un examen físico o durante una tomografía computarizada (CT) o una ecografía del cuello, del pecho (tórax) o de la cabeza que se realizan por otro problema. La mayoría de las personas no descubren los nódulos tiroideos por su cuenta, debido a que estos son difíciles de palpar y no suelen causar síntomas.

Si su médico descubre un nódulo tiroideo, puede remitirlo a un endocrinólogo para más pruebas y tratamiento.

Las pruebas comunes para las personas con nódulos tiroideos son:

  • Prueba de la hormona estimulante de la glándula tiroidea (TSH, por sus siglas en inglés). Esta es un análisis de sangre para ver lo bien que funciona la glándula tiroidea.
  • Biopsia por aspiración con aguja fina guiada por una ecografía. El material que se extirpa del nódulo se examina para detectar células cancerosas. Este es un procedimiento simple que puede hacerse en el consultorio de su médico.
  • Ecografía de la glándula tiroidea. La ecografía utiliza ondas sonoras reflejadas para crear una imagen de los órganos y otras estructuras internas del cuerpo. La ecografía no puede mostrar si un nódulo es canceroso o no, pero puede ayudar a su médico a:
    • Confirmar que usted tiene nódulos tiroideos si las demás pruebas no han sido claras.
    • Ver qué sucede con los nódulos que no desaparecen.
    • Encontrar el nódulo durante la biopsia de la glándula tiroidea por aspiración con aguja fina.

Otras pruebas a las que usted puede someterse incluyen:

  • Pruebas de la hormona tiroidea. Estos análisis de sangre se realizan para ver si un nódulo hace que la glándula tiroidea produzca mucha o muy poca cantidad de hormona tiroidea.
  • Prueba de calcitonina. Esta prueba mide el nivel de una hormona que se llama calcitonina como una manera de ayudar a averiguar si usted tiene cáncer. Probablemente le realicen esta prueba si otras personas de su familia han tenido cáncer de la glándula tiroidea u otro tipo de cáncer de las glándulas endocrinas.
  • Gammagrafía de la glándula tiroidea. Esta prueba utiliza material radiactivo y una cámara para ver lo bien que funciona la glándula tiroidea y para ver si usted tiene hipertiroidismo.

Exámenes continuos

Si el nódulo no es canceroso, su médico lo verá en forma regular para observar el tamaño del nódulo. El médico puede hacer otras pruebas, como revisar los niveles de la hormona estimulante de la glándula tiroidea (TSH) o realizar una ecografía de la glándula tiroidea. Si el nódulo crece, es posible que se necesiten otras pruebas o cirugía.

Si le extirpan la glándula tiroidea por un cáncer, su médico podría hacerle una prueba para detectar tiroglobulina, una proteína producida tanto por las células normales como por las células cancerosas. Los altos niveles de tiroglobulina pueden indicar que el cáncer se ha propagado (metastatizado) a otras partes del cuerpo.

Generalidades del tratamiento

Su tratamiento dependerá de cómo le afecte el nódulo tiroideo. Si el nódulo tiroideo no es canceroso (benigno) y no causa ningún problema, su médico vigilará el nódulo de cerca antes de hacer otra cosa. Si el nódulo tiroideo causa problemas, es posible que usted necesite tomar medicamentos o someterse a una cirugía.

El medicamento antitiroideo y el yodo radiactivo pueden tratar los nódulos benignos que hacen que la glándula tiroidea produzca demasiadas hormonas (hipertiroidismo). Para obtener más información sobre el hipertiroidismo, vea el tema Hipertiroidismo.

Por lo general, la cirugía solo es necesaria si el nódulo tiroideo es tan grande que causa problemas al respirar o al tragar, o si el nódulo es canceroso. Después de que se extirpa el nódulo canceroso quirúrgicamente, es posible que usted necesite yodo radiactivo para destruir cualquier tejido de la tiroides o célula cancerosa que aún esté causando problemas. Si usted necesita que le extirpen toda la glándula tiroidea, necesitará tomar medicamentos de hormona tiroidea de por vida.

Para obtener más información sobre el cáncer de la glándula tiroidea y su tratamiento, vea el tema Cáncer de la glándula tiroidea.

Tratamiento inicial

Cuando usted sabe que tiene un nódulo tiroideo, sus opciones de tratamiento incluyen:

  • Observación. Si el nódulo tiroideo no es canceroso, es posible que su médico elija examinarlo con una frecuencia de 6 a 12 meses para detectar cambios de tamaño. Muchos nódulos tiroideos no cancerosos permanecen con el mismo tamaño o reducen el tamaño sin tratamiento.
  • Cirugía (tiroidectomía). No todos los nódulos tiroideos necesitan operarse. Usted necesitará cirugía para extirpar una parte o la totalidad de la glándula tiroidea si:
    • El nódulo es canceroso o se sospecha que es canceroso.
    • El nódulo es tan grande que le causa dificultades para respirar o tragar.
  • Yodo radiactivo. Puede utilizarse el yodo radiactivo para destruir el tejido de la glándula tiroidea si:
    • El nódulo no es canceroso pero produce demasiada hormona tiroidea y causa hipertiroidismo. Si usted tiene hipertiroidismo debido a su nódulo y está embarazada, no es una buena idea tener tratamiento con yodo radiactivo. Es posible que su médico le recomiende cirugía en lugar de yodo radiactivo.
    • Usted tiene varios nódulos (bocio multinodular) y la cirugía no es una buena idea debido a otros problemas de salud que usted tiene. El yodo radiactivo puede reducir el tamaño de los nódulos que causan problemas al respirar o al tragar, pero los nódulos pueden reaparecer después del tratamiento.

Tratamiento continuo

Si es necesario extirpar quirúrgicamente una parte o la totalidad de la glándula tiroidea debido a un cáncer, puede utilizarse yodo radiactivo para destruir cualquier tejido de la glándula tiroidea o células cancerosas que queden después de la operación.

Si usted tiene un nódulo tiroideo:

  • Tome cualquier medicamento de hormona tiroidea que le recete su médico a la misma hora cada día y no olvide tomar ninguna dosis.
  • Siga el consejo de su médico sobre hacerse medir el nivel de la hormona tiroidea en sangre.
  • Llame a su médico si tiene síntomas de hipertiroidismo, como sentirse nervioso, tener latidos cardíacos rápidos, sudar más de lo habitual y bajar de peso. A veces, el hipertiroidismo se desarrolla al tomar un medicamento de hormona tiroidea o cuando un nódulo no canceroso comienza a producir demasiada hormona tiroidea.
  • Llame a su médico si tiene síntomas de hipotiroidismo, como sentirse cansado, sentir frío cuando otras personas no lo sienten y aumentar de peso. El hipotiroidismo puede desarrollarse después de que usted se haya tratado con yodo radiactivo o de que se haya sometido a una cirugía.
  • Programe chequeos regulares con su médico. Incluso los nódulos no cancerosos necesitan ser observados por su médico en forma regular.

Tratamiento si la afección empeora

Si el nódulo tiroideo aumenta de tamaño, es posible que su médico le recomiende otra biopsia por aspiración con aguja fina para ver si el nódulo se ha vuelto canceroso o no. Si el nódulo se ha vuelto canceroso o parece canceroso, su médico probablemente le recomiende cirugía (tiroidectomía) para extirpar una parte o la totalidad de la glándula tiroidea. Usted también podría necesitar yodo radiactivo.

Prevención

Los nódulos tiroideos no pueden prevenirse.

La American Thyroid Association (Asociación Americana de la Glándula Tiroidea) recomienda que todos los adultos se sometan a una prueba al cumplir los 35 años y que continúen con esta prueba cada 5 años.2 Pero después de revisar toda la investigación, el U.S. Preventive Services Task Force (Grupo Especial de Servicios Preventivos de los Estados Unidos o USPSTF, por sus siglas en inglés) no ha hecho recomendaciones a favor ni en contra de la prueba de tiroides de rutina.3 Otros grupos sugieren que a las personas con alto riesgo —mujeres mayores de 60 años y cualquier persona que tiene antecedentes familiares de enfermedad tiroidea, o que tiene otras enfermedades autoinmunitarias— les puede convenir someterse a pruebas de detección.4 Hable con su médico acerca de si necesita someterse a una prueba para detectar problemas en la glándula tiroidea o no.

Tratamiento en el hogar

La mayoría de los nódulos tiroideos no son cancerosos. La mayoría de los nódulos tiroideos no necesitan tratamiento médico. Si usted tiene un nódulo tiroideo que está siendo vigilado, programe chequeos médicos regulares para ver si existe algún cambio o no.

Si usted se ha sometido a una cirugía para extirpar la glándula tiroidea, es importante que:

  • Tome su medicamento a la misma hora cada día y no olvide ninguna dosis.
  • Siga las indicaciones de su médico si omite una dosis.
  • Llame a su médico si tiene síntomas de hipertiroidismo, como sentirse nervioso, tener latidos cardíacos rápidos, sudar más de lo habitual y bajar de peso.
  • Pregunte a su médico o a su farmacéutico si el medicamento para la glándula tiroidea puede mezclarse en forma segura con otros medicamentos recetados o sin receta que usted toma.

Si usted se ha sometido a tratamiento con yodo radiactivo para los nódulos tiroideos, llame a su médico si:

  • Tiene dolor en el cuello. Esto podría significar que la glándula tiroidea está hinchada.
  • Tiene síntomas de hipotiroidismo, como sentirse cansado, sentir frío cuando otras personas no lo sienten o aumentar de peso.

Medicamentos

A veces, el yodo radiactivo se utiliza para tratar el hipertiroidismo en personas que tienen nódulos tiroideos no cancerosos.

Para pensar

Si un nódulo no es canceroso pero produce demasiada hormona tiroidea y causa hipertiroidismo, es posible que se utilicen medicamentos antitiroideos antes del tratamiento con yodo radiactivo. Para obtener más información sobre el tratamiento del hipertiroidismo, vea el tema Hipertiroidismo.

Cirugía

La cirugía (tiroidectomía) es el mejor tratamiento para los nódulos tiroideos que:

  • Son cancerosos (malignos).
  • Se sospecha que son cancerosos.
  • No son cancerosos (benignos), pero son suficientemente grandes como para causar problemas al respirar o al tragar.

Las personas a quienes se les forman nódulos tiroideos después de recibir tratamiento de radiación en la cabeza, el cuello o el pecho tienen mayores probabilidades de necesitar que las operen debido a que su riesgo de tener cáncer de la glándula tiroidea es mayor. Pero la mayoría de los nódulos en las personas que se han sometido a radioterapia no son cancerosos.

Para obtener más información sobre el cáncer de la glándula tiroidea y su tratamiento, vea el tema Cáncer de la glándula tiroidea.

Otro tratamiento

Podría administrarse la terapia de inhibición de la hormona estimulante de la glándula tiroidea (TSH) para reducir el tamaño de los nódulos tiroideos no cancerosos. Esta utiliza medicamentos como levotiroxina (por ejemplo, Synthroid, Levoxyl o Levothroid), liotironina (por ejemplo, Cytomel), liotrix (Thyrolar) o tiroides disecada (por ejemplo, Armour Thyroid).

No está clara la eficacia de la terapia de inhibición de la hormona estimulante de la glándula tiroidea para reducir el tamaño de los nódulos tiroideos no cancerosos. Si usted tiene un nódulo no canceroso, hable con su médico acerca de si la terapia de inhibición de la TSH es adecuada para usted o no.

La terapia de inhibición de la TSH puede aumentar el riesgo de tener problemas cardíacos y óseos, especialmente si usted tiene una enfermedad cardíaca u osteoporosis. Si usted tiene una enfermedad cardíaca, este tipo de medicamento puede empeorar el dolor de pecho o los problemas del ritmo cardíaco. También puede aumentar las probabilidades de tener un ataque al corazón. Si usted tiene osteoporosis, la terapia de inhibición de la TSH puede debilitar aún más los huesos.

Para pensar

El hipotiroidismo (muy poca cantidad de hormona tiroidea) sucede en algunas personas después de ser tratadas con yodo radiactivo para los nódulos tiroideos. Por este motivo, su médico medirá los niveles de hormona tiroidea en forma regular después de que usted se someta a este tratamiento.

Si un nódulo tiroideo no es canceroso pero produce demasiada hormona tiroidea y causa hipertiroidismo, es posible que se utilicen medicamentos antitiroideos antes del tratamiento con yodo radiactivo. Para obtener más información sobre el tratamiento del hipertiroidismo, vea el tema Hipertiroidismo.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Academy of Otolaryngology—Head and Neck Surgery (AAO-HNS)
1650 Diagonal Road
Alexandria, VA  22314-2857
Teléfono: (703) 836-4444
Dirección del sitio web: www.entnet.org
 

The American Academy of Otolaryngology—Head and Neck Surgery (AAO-HNS) is the world's largest organization of physicians dedicated to the care of ear, nose, and throat (ENT) disorders. Its Web site includes information for the general public on ENT disorders.


American Thyroid Association
6066 Leesburg Pike
Suite 550
Falls Church, VA  22041
Teléfono: 1-800-THYROID (1-800-849-7643)
(703) 998-8890
Fax: (703) 998-8893
Correo electrónico: thyroid@thyroid.org
Dirección del sitio web: www.thyroid.org
 

The American Thyroid Association promotes scientific and public understanding of thyroid disorders. It publishes a monthly journal and manages a Web site.


Hormone Foundation
8401 Connecticut Avenue
Suite 900
Chevy Chase, MD  20815-5817
Teléfono: 1-800-HORMONE (1-800-467-6663)
Dirección del sitio web: www.hormone.org
 

The Hormone Foundation is a nonprofit organization started by the Endocrine Society. The organization promotes the prevention, treatment, and cure of hormone-related conditions through public outreach and education.


Referencias

Citas bibliográficas

  1. Ladenson PW (2010). Thyroid. In EG Nabel, ed., ACP Medicine, section 3, chap. 1. Hamilton, ON: BC Decker.
  2. Ladenson PW, et al. (2000). American Thyroid Association guidelines for detection of thyroid dysfunction. Archives of Internal Medicine, 160: 1573–1575.
  3. U.S. Preventive Services Task Force (2004). Screening for thyroid disease: Recommendation statement. Annals of Internal Medicine, 140: 125–141.
  4. Surks MI, et al. (2004). Subclinical thyroid disease: Scientific review and guidelines for diagnosis and management. JAMA, 291(2): 228–238.

Otras obras consultadas

  • American Thyroid Association Guidelines Taskforce (2009). Revised American Thyroid Association management guidelines for patients with thyroid nodules and differentiated thyroid cancer. Thyroid, 19(11): 1167–1214. Also available online: http://thyroidguidelines.net/revised/taskforce.
  • Carling T, Udelsman R (2011). Thyroid tumors. In VT DeVita Jr et al., eds., DeVita, Hellman and Rosenberg's Cancer: Principles and Practice of Oncology, 9th ed., pp. 1457–1472. Philadephia: Lippincott Williams and Wilkins.
  • Gharib H, et al. (2010). AACE/AME/ETA medical guidelines for clinical practice for the diagnosis and management of thyroid nodules. Endocrine Practice, 16(Suppl 1): 3–43.
  • Jameson JL, Weetman AP (2012). Disorders of the thyroid gland. In DL Longo et al., eds., Harrison's Principles of Internal Medicine, 18th ed., vol. 2, pp. 2911–2939. New York: McGraw–Hill.
  • Nygaard B (2010). Hyperthyroidism (primary), search date February 2010. Online version of BMJ Clinical Evidence. Also available online: http://www.clinicalevidence.com.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Revisor médico primario E. Gregory Thompson, MD - Internal Medicine
Revisor médico especializado Matthew I. Kim, MD - Endocrinology
Última revisión 14 marzo, 2013

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