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Asma en niños

Generalidades del tema

Los pulmones

¿Es para usted este tema?

Este tema proporciona información sobre el asma en los niños. Si está buscando información sobre el asma en adolescentes y adultos, vea el tema Asma en adolescentes y adultos.

¿Qué es el asma?

El asma dificulta la respiración de su hijo. Provoca hinchazón e inflamación de las vías respiratorias que conducen a los pulmones. Cuando se agrava el asma, las vías respiratorias se tensan y se estrechan. Esto impide que el aire pase por ellas con facilidad y dificulta la respiración de su hijo. Estas crisis también se llaman ataques o exacerbaciones de asma.

El asma afecta a los niños en diferentes formas. Algunos niños solo tienen ataques de asma en la estación de alergias, cuando respiran aire frío o cuando hacen ejercicio. Otros tienen muchos ataques graves que los envían al médico con frecuencia.

Aunque su hijo tenga pocos ataques de asma, de todos modos usted debe tratar el asma. Si no se controlan la hinchazón y la irritación en las vías respiratorias de su hijo, el asma podría reducir la calidad de vida de su hijo, impedirle hacer ejercicio y aumentar el riesgo de que su hijo deba ir al hospital.

Si bien el asma es una enfermedad de por vida, el tratamiento puede controlarla y mantener a su hijo saludable. Muchos niños con asma practican deportes y tienen vidas saludables y activas.

¿Cuál es la causa del asma?

Los expertos no saben exactamente cuál es la causa del asma. Pero estas son algunas cosas que sí sabemos:

  • El asma es hereditaria.
  • El asma es mucho más común en personas que tienen alergias, aunque no todas las personas que tienen alergias desarrollan asma. Y no todos los que tienen asma tienen alergias.
  • La contaminación puede empeorar el asma.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas del asma pueden ser leves o graves. Cuando su hijo tiene asma, es posible que:

  • Tenga respiración sibilante, haciendo un sonido similar al de un silbido fuerte o suave que ocurre cuando las vías respiratorias se estrechan.
  • Tosa mucho.
  • Sienta opresión en el pecho.
  • Sienta falta de aire.
  • Tenga problemas para dormir debido a la tos o a la respiración sibilante.
  • Se canse con rapidez al hacer ejercicio.

Muchos niños con asma tienen síntomas que son peores por la noche.

¿Cómo se diagnostica el asma?

Además de hacerle un examen físico y preguntarle los síntomas de su hijo, el médico puede solicitar pruebas como las siguientes:

  • Espirometría. Los médicos utilizan esta prueba para diagnosticar el asma y llevar un registro de esta en los niños de 5 años o más. Mide la velocidad con que su hijo puede mover el aire hacia adentro y hacia afuera de los pulmones y la cantidad de aire que mueve. La espirometría no se usa con bebés ni con niños pequeños. En esos casos, el médico por lo general escucha la respiración sibilante y pregunta con qué frecuencia el niño tiene respiración sibilante o tose.
  • Flujo espiratorio máximo (PEF, por sus siglas en inglés). Esta prueba muestra cuánto aire su hijo puede exhalar cuando se esfuerza al máximo.
  • Una radiografía del pecho para ver si otra enfermedad está causando los síntomas de su hijo.
  • Pruebas de alergias, si el médico piensa que estas pueden ser la causa de los síntomas de su hijo.

Su hijo necesita chequeos de rutina para que su médico pueda llevar un registro del asma y decidir sobre el tratamiento.

¿Cómo se trata?

El tratamiento del asma se divide en dos partes, que se describen en el plan de acción para el asma. Las metas son:

  • Controlar el asma a largo plazo. El plan de acción para el asma le indica qué medicamento debe tomar su hijo. También le ayuda a llevar un registro de los síntomas de su hijo y a saber lo bien que está funcionando el tratamiento. Muchos niños toman medicamentos controladores —por lo general un corticosteroide inhalado— todos los días. Tomar medicamentos controladores todos los días ayuda a reducir la hinchazón de las vías respiratorias y prevenir ataques.
  • Tratar los ataques de asma cuando ocurren. El plan de acción para el asma le indica qué hacer cuando su hijo tiene un ataque de asma. Le ayuda a identificar los desencadenantes que pueden causar los ataques de su hijo. Su hijo utilizará un medicamento de alivio rápido, como albuterol, durante un ataque.

Si su hijo necesita usar un medicamento de alivio rápido más de 2 días a la semana, hable con su médico. Esto es una señal de que el asma de su hijo no está controlada y puede causar problemas.

Los ataques de asma pueden poner la vida en peligro, pero es posible que pueda prevenirlos si sigue un plan. Su médico puede enseñarle las destrezas necesarias para seguir el plan de acción para el asma de su hijo.

¿Qué más puede hacer para aliviar el asma de su hijo?

Usted puede prevenir algunos ataques de asma ayudando a su hijo a evitar las cosas que los causan. Estas se llaman desencadenantes. Un factor desencadenante puede ser:

  • Irritantes que se encuentran en el aire, como el humo de cigarrillo u otro tipo de contaminación ambiental. No exponga a su hijo al humo de tabaco.
  • Cosas a las que su hijo es alérgico, como la caspa de los animales, los ácaros del polvo, las cucarachas o el polen. Tomar ciertos tipos de medicamentos para la alergia puede ayudar a su hijo.
  • El ejercicio. Pregúntele a su médico acerca de la utilización de un inhalador antes de hacer ejercicio si esto es un factor desencadenante del asma de su hijo.
  • Otras cosas como aire seco y frío, una infección y algunos medicamentos, como la aspirina. Procure no hacer que su hijo realice ejercicio al aire libre cuando el clima sea frío y seco. Hable con su médico acerca de las vacunas necesarias para prevenir algunas infecciones. Y pregúntele acerca de los medicamentos que su hijo debería evitar.

Puede causar miedo que su hijo tenga un ataque de asma. Es posible que se sienta impotente, pero tener un plan de acción para el asma le ayudará a saber qué hacer durante un ataque. Un ataque de asma puede ser tan fuerte que requiera atención médica urgente. Pero en la mayoría de los casos usted puede aliviar los síntomas en casa si tiene un buen plan de acción para el asma.

Causa

No se sabe cuál es la causa del asma. Los expertos en salud consideran que una combinación de factores hereditarios, ambientales y del sistema inmunitario causa la inflamación de los bronquios, que transportan aire a los pulmones. Esto puede provocar síntomas de asma y ataques de asma.

  • Los antecedentes familiares. Es posible que el asma se transmita en una familia (se herede). Si este es el caso de su familia, su hijo puede ser más propenso que otros niños a desarrollar inflamación a largo plazo (crónica) de los bronquios.
  • El sistema inmunitario. En algunos niños, las células del sistema inmunitario liberan sustancias químicas que causan inflamación en respuesta a ciertas sustancias (alérgenos) que causan reacciones alérgicas. Diversos estudios demuestran que la exposición a alérgenos, como los ácaros del polvo, las cucarachas y la caspa de los animales, puede influir en el desarrollo del asma. El asma es mucho más común en niños con alergias (niños atópicos), aunque no todos los niños con alergias desarrollan asma. Y no todos los niños con asma tienen alergias.
  • El entorno. Algunos factores ambientales y el actual estilo de vida con conciencia de la existencia de gérmenes pueden desempeñar un papel en el desarrollo del asma. Algunos expertos consideran que hay más casos de asma debido a la contaminación y a que hay menos exposición a ciertos tipos de bacterias y otros microbios perjudiciales.1 Como resultado, los sistemas inmunitarios de los niños pueden desarrollarse de forma tal que hayan más probabilidades de que ellos también desarrollen alergias y asma.

Síntomas

Los síntomas del asma pueden ser leves o graves. Su hijo puede no tener síntomas, tener síntomas graves y diarios, o algo intermedio. Además, puede cambiar la frecuencia con que su hijo tiene síntomas.

Los síntomas de asma pueden incluir:

  • Respiración sibilante, un silbido de volumen variable que ocurre cuando las vías respiratorias de los pulmones (bronquios) se estrechan.
  • Tos, que es el único síntoma en algunos niños.
  • Opresión en el pecho.
  • Falta de aire, que implica respiración rápida y superficial o dificultad para respirar.
  • Perturbaciones del sueño.
  • Cansarse con rapidez al hacer ejercicio.

Si su hijo solo tiene uno o dos de estos síntomas, no necesariamente significa que tenga asma. Cuantos más síntomas de este tipo tenga su hijo, más probabilidades existen de que tenga asma.

Muchos niños tienen síntomas que empeoran por la noche (asma nocturna). En todas las personas, la función pulmonar cambia a lo largo del día y de la noche. En los niños con asma, a menudo esto es muy notorio, especialmente durante la noche. Y la tos y la falta de aire nocturnas ocurren con frecuencia. En general, despertarse por la noche debido a la falta de aire o a la tos indica que el asma está mal controlada.

Puede ser difícil saber cómo de grave es el ataque de asma de su hijo. Saberlo es importante porque los ataques graves pueden requerir tratamiento urgente. Pero en la mayoría de los casos, usted puede tratar los síntomas de su hijo en el hogar con un plan de acción para el asma, que es un plan escrito que le indica qué medicamento necesita usar su hijo y cuándo debería llamar a un médico u obtener tratamiento urgente.

De qué se trata

El asma a menudo comienza durante la infancia o en la adolescencia, y puede durar toda la vida de su hijo.

El asma se clasifica en intermitente, persistente leve, persistente moderada y persistente grave.

Los ataques de asma y qué los empeora

Un ataque de asma ocurre cuando los síntomas de su hijo aumentan repentinamente. Si bien algunos ataques de asma ocurren en forma muy repentina, muchos empeoran en el transcurso de varios días.

Las cosas que pueden provocar un ataque de asma o empeorarlo incluyen:

La mayoría de los ataques de asma son el resultado de no controlar el asma con medicamentos. Cuando su hijo sigue estrictamente su plan de acción para el asma y toma todos los medicamentos en forma correcta, es posible prevenir los ataques.

Efecto en la vida de su hijo

En ocasiones, la inflamación de las vías respiratorias ocasionada por el asma causa un estrechamiento de las vías respiratorias de su hijo y produce mucosidad, lo que provoca síntomas de asma como falta de aire.

La pérdida de función pulmonar en el asma parece comenzar al comienzo de la infancia. El asma también puede aumentar el riesgo de colapso parcial del tejido pulmonar (atelectasia) o el colapso de un pulmón (neumotórax).

A veces, el asma no responde al tratamiento debido a que los niños no toman sus medicamentos o no los toman en forma correcta, no evitan los factores desencadenantes y no siguen su plan de acción para el asma de algún otro modo. Es muy importante que usted y los demás cuidadores se aseguren de que su hijo esté siguiendo su plan de acción para evitar que el asma empeore y para reducir el riesgo de muerte por asma.

Siguiendo los planes para el asma, la mayoría de los niños que tienen asma pueden tener una vida saludable y plena.

Qué aumenta su riesgo

Muchas cosas pueden aumentar el riesgo de asma de un niño. Algunas de estas están fuera de su control, y usted puede controlar otras.

Antecedentes personales y familiares

  • El sexo. Entre los niños, los varones tienen asma con más frecuencia que las mujeres.
  • La raza. El asma es más común en niños negros que en niños blancos.2
  • Los bronquios que reaccionan de manera excesiva. Suelen desarrollar asma los niños que heredan una tendencia de los bronquios (que transportan aire a los pulmones) a reaccionar de manera excesiva.
  • Los antecedentes de alergias, incluidas las alergias alimenticias. Los niños que tienen alguna alergia son más propensos que otros niños a desarrollar asma. La mayoría de los niños con asma tienen rinitis alérgica, dermatitis atópica o ambas. Algunos estudios demuestran que entre 40 y 50 de cada 100 niños que tienen dermatitis atópica desarrollan asma. Tener dermatitis atópica en la infancia también puede aumentar el riesgo de que una persona tenga asma más grave y persistente en la adultez.3
  • Los antecedentes familiares de alergias y de asma. Por lo general, los niños con alergias y asma tienen antecedentes familiares de alergias o de asma.
  • El virus respiratorio sincicial (RSV, por sus siglas en inglés) y la respiración sibilante a una edad temprana. La infección temprana por el virus respiratorio sincicial (RSV) que causa una infección respiratoria inferior aumenta el riesgo de respiración sibilante de un niño.4 Los niños pequeños con respiración sibilante tienen un mayor riesgo de asma que los niños sin respiración sibilante.

Otros factores que aumentan el riesgo de su hijo

  • La exposición al humo de cigarrillo de segunda mano. Los niños expuestos al humo de cigarrillo de segunda mano tienen un mayor riesgo de desarrollar asma.5 Si los niños ya tienen la enfermedad, la exposición al humo de segunda mano aumenta la gravedad de sus síntomas.
  • El hábito de fumar cigarrillos. Los niños que fuman son más propensos a desarrollar asma al entrar en la adolescencia. Un estudio exhaustivo descubrió que los niños que fumaban al menos 300 cigarrillos en un año tenían casi 4 veces más probabilidades de desarrollar asma.6
  • Fumar cigarrillos durante el embarazo. Las mujeres que fuman durante el embarazo aumentan el riesgo de que sus bebés tengan respiración sibilante. Los bebés cuyas madres fumaron durante el embarazo también tienen peor función pulmonar que los bebés cuyas madres no fumaron.5
  • La obesidad. Diversos estudios han descubierto un vínculo entre la obesidad en los niños y una prevalencia del asma superior a la promedio. Pero el motivo del vínculo no está claro.2 Además, a veces se cree que los síntomas causados por la obesidad son síntomas de asma.
  • Los ácaros del polvo. La exposición a ácaros del polvo puede aumentar el riesgo de asma de su hijo.5
  • Las cucarachas. En un estudio, los niños que vivían en hogares con un nivel alto de excremento de cucaracha tenían 4 veces más probabilidades de tener un nuevo diagnóstico de asma que los niños cuyos hogares tenían un nivel bajo.5

Mascotas

Los expertos tampoco están seguros acerca del efecto que tener mascotas en el hogar puede causar en el desarrollo del asma. Un análisis de varios estudios ha descubierto que tener un gato como mascota aparentemente protege contra el asma. Tener un perro como mascota incrementa ligeramente el riesgo de asma. El efecto de otras mascotas peludas sobre el riesgo de asma no está claro.7

Si su hijo ya tiene asma y alergias a las mascotas, tener una mascota en el hogar puede empeorar su asma.

Riesgos de ataques muy graves de asma

Su hijo puede correr un mayor riesgo de tener ataques de asma graves si:

  • Es un bebé con síntomas de asma.
  • Tiene antecedentes de síntomas graves, como ataques de asma que empeoran rápidamente y síntomas nocturnos frecuentes.
  • Tiene dificultad para tomar medicamentos o tiene que usar agonistas beta 2 de acción rápida, como albuterol, con frecuencia.
  • Tiene cambios frecuentes en el flujo espiratorio máximo.
  • Tiene síntomas que duran un tiempo prolongado.
  • No usa corticosteroides orales con suficiente rapidez durante un ataque.
  • No recibe un apoyo adecuado de la familia ni de los amigos.

Los desencadenantes también pueden empeorar el asma y provocar ataques de asma.

Cuándo llamar a un médico

Llame al 911 o a otros servicios de urgencia de inmediato si:

Llame a su médico ahora mismo o busque atención médica inmediata si:

  • Los síntomas de su hijo no mejoran después de seguir el plan de acción para el asma.
  • Su hijo tiene nueva o peor dificultad para respirar.
  • La tos y respiración sibilante de su hijo empeoran.
  • Su hijo tose mucosidad (esputo) marrón oscuro o sanguinolenta (con sangre).
  • Su hijo tiene fiebre nueva o más alta.

Llame a su médico si:

  • Su hijo tiene que usar el medicamento de alivio rápido más de 2 días a la semana (a menos que sea solo para hacer ejercicio).
  • Su hijo tiene una tos más profunda o más frecuente, sobre todo si hay más mucosidad o un cambio en el color de la mucosidad.
  • Su hijo tiene asma y su PEF ha estado empeorando por 2 o 3 días.

Si piensa que su hijo tiene asma

Si su hijo no ha recibido un diagnóstico de asma, pero tiene síntomas de asma, llame a su médico y programe una cita para una evaluación.

Espera vigilante

La espera vigilante es un período durante el cual usted y su médico observan los síntomas o la afección de su hijo sin usar un tratamiento médico.

Si cree que su hijo tiene asma, la espera vigilante no es adecuada. Consulte a su médico.

Si su hijo ha recibido tratamiento de 1 a 3 meses y no está mejorando, pregúntele a su médico si el niño necesita ver a un especialista (alergólogo o neumólogo).

La espera vigilante puede ser adecuada si su hijo sigue su plan de acción para el asma y se mantiene dentro de la zona verde. Controle los síntomas de su hijo, y continúe evitando los desencadenantes del asma.

A quién consultar

Los profesionales de la salud que pueden diagnosticar y tratar el asma incluyen:

Es posible que su hijo deba ver a un especialista (un alergólogo o neumólogo) si él o ella:

  • Tiene asma de persistente moderada a persistente grave.
  • Tiene otras afecciones médicas que dificultan el tratamiento del asma.
  • Necesita más educación o tiene dificultades para seguir el plan de acción para el asma.
  • No está alcanzando las metas de tratamiento después de varios meses de terapia.
  • Ha tenido un ataque de asma que puso su vida en peligro.
  • Requiere pruebas cutáneas para detectar alergias o quizás le apliquen inyecciones antialérgicas.

Exámenes y pruebas

El diagnóstico del asma se basa en el historial de salud, un examen físico y pruebas simples de la función pulmonar, como la espirometría.

Diagnosticar asma en bebés y en niños menores suele ser muy difícil. Los síntomas pueden ser los mismos que en el caso de otras enfermedades, como la infección por el virus respiratorio sincicial (RSV, por sus siglas en inglés) o la inflamación de los pulmones (neumonía), de los senos paranasales (sinusitis) y de las vías respiratorias pequeñas (bronquiolitis). Si tiene un niño muy pequeño, la espirometría no resulta práctica. Por lo tanto, el diagnóstico se hace en base a su informe de los síntomas.

Pruebas de función pulmonar

En un niño mayor, las pruebas de la función pulmonar permiten diagnosticar el asma, determinar su gravedad y detectar complicaciones.

  • La espirometría es la prueba más común para diagnosticar el asma en niños mayores. Mide la velocidad con la que un niño puede mover el aire hacia adentro y hacia afuera de los pulmones y la cantidad de aire que mueve.
  • Las pruebas de cambios durante el día en el flujo espiratorio máximo (PEF, por sus siglas en inglés) se hacen en el transcurso de 1 o 2 semanas. Esta prueba se necesita cuando su hijo tiene síntomas que aparecen y desaparecen, pero tiene resultados normales en la espirometría.
  • Puede usarse una prueba de provocación con ejercicio o con inhalación si los resultados de la espirometría han sido normales o casi normales, pero aún se sospecha la existencia de asma. Estas pruebas miden la velocidad con que su hijo puede inhalar y exhalar después del ejercicio o después de usar un medicamento. Una prueba de provocación con inhalación también puede hacerse utilizando un irritante o un alérgeno específico.
  • Una broncoscopia implica el uso de un endoscopio flexible, que se llama broncoscopio, para examinar las vías respiratorias. A veces, otros problemas en las vías respiratorias, como tumores o cuerpos extraños, generan síntomas que imitan a los del asma.

Una prueba más nueva para supervisar el asma es el sistema de prueba de óxido nítrico (NIOX, por sus siglas en inglés). Esta prueba mide la cantidad de óxido nítrico en el aire exhalado. Una disminución del óxido nítrico sugiere que el tratamiento puede estar reduciendo la inflamación causada por el asma. Pero algunos expertos consideran que esta prueba no es útil para supervisar el asma.8

Pruebas para detectar otras enfermedades

A veces, es difícil diagnosticar el asma debido a que los síntomas varían en gran medida de un niño a otro y en cada niño con el tiempo. Los síntomas pueden ser iguales que los de otras afecciones, como influenza u otras infecciones respiratorias virales. Las pruebas que pueden hacerse para determinar si otras enfermedades distintas del asma están causando los síntomas de su hijo incluyen:

  • Una radiografía de pecho. Una radiografía de pecho puede utilizarse para ver si otro elemento, como un objeto extraño, está causando los síntomas.
  • Una prueba de sudor, que mide la cantidad de sal en el sudor. Esta prueba podría usarse para ver si la fibrosis quística está causando síntomas.

Pueden hacerse otras pruebas para ver si su hijo tiene otros problemas de salud, como sinusitis, pólipos nasales o enfermedad de reflujo gastroesofágico.

Chequeos regulares

Usted debe supervisar la afección de su hijo y hacerle chequeos regulares para mantener el asma bajo control, y para revisar y posiblemente actualizar el plan de acción para el asma de su hijo. La frecuencia de las evaluaciones depende de la clasificación del asma de su hijo. Los chequeos se recomiendan:

  • Aproximadamente cada 6 a 12 meses para niños que tienen asma intermitente o persistente leve que hayan estado bajo control durante, al menos, 3 meses.
  • Cada 3 o 4 meses, para niños que tienen asma persistente moderada.
  • Cada 1 o 2 meses, para niños que tienen asma persistente grave o no controlada.

Durante los chequeos, su médico les preguntará a usted y a su hijo si los síntomas y el flujo espiratorio máximo se han mantenido constantes, si han mejorado o si han empeorado. También les preguntará sobre los ataques de asma al hacer ejercicio, por la noche o después de reír o llorar intensamente. Usted y su hijo registran esta información en un diario sobre el asma.

Es posible que se le pida a su hijo que traiga el medidor de flujo espiratorio máximo y el inhalador a una cita, para que el médico pueda ver cómo los usa. Según los resultados, la categoría de asma de su hijo puede cambiar. Y su médico puede cambiar los medicamentos o la cantidad de medicamento que usa su hijo.

Pruebas para identificar desencadenantes

Si su hijo tiene asma persistente y toma medicamentos todos los días, su médico puede hacerle preguntas sobre su exposición a sustancias (alérgenos) que causan una reacción alérgica. Para obtener más información sobre las pruebas de alergias, vea el tema Rinitis alérgica.

Generalidades del tratamiento

Aunque el asma de su hijo no puede curarse, usted puede manejar los síntomas con medicamentos y otras medidas.

Es muy importante tratar el asma de su hijo. Aunque su hijo puede sentirse bien la mayor parte del tiempo, incluso el asma leve podría provocar cambios en las vías respiratorias que aceleren y empeoren la disminución natural de la función pulmonar que ocurre con el envejecimiento.

Su hijo puede esperar llevar una vida normal si sigue su plan de acción para el asma. Los síntomas de asma que no se controlan pueden limitar las actividades de su hijo y reducir su calidad de vida.

Sepa las metas del tratamiento

Al seguir el plan de tratamiento de su hijo, usted puede ayudar a su hijo a alcanzar estas metas:

  • Aumentar la función pulmonar tratando la inflamación de los pulmones.
  • Disminuir la gravedad, la frecuencia y la duración de los ataques de asma evitando los desencadenantes.
  • Tratar los ataques agudos cuando ocurran.
  • Usar menos medicamento de alivio rápido (idealmente, no más de 2 días a la semana).
  • Llevar una vida plena —la capacidad de participar en todas las actividades cotidianas, incluyendo la escuela, el ejercicio y la recreación— previniendo y manejando los síntomas.
  • Dormir toda la noche sin que los síntomas de asma perturben el sueño.
Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo tomar el control del asma

Los bebés y niños pequeños requieren tratamiento temprano para los síntomas de asma, a fin de prevenir problemas respiratorios graves. Ellos pueden tener problemas más graves que los adultos debido a que sus bronquios son más pequeños.

Siga el plan de acción de su hijo

Un plan de acción para el asma le indica qué medicamentos toma su hijo cada día y cómo tratar los ataques de asma. También podría incluir un diario sobre el asma en el que su hijo registra el flujo espiratorio máximo (PEF), los síntomas, los factores desencadenantes y el medicamento de alivio rápido utilizado para los síntomas de asma. Esto le ayuda a identificar los desencadenantes que pueden cambiarse y evitarse, y a estar atento a los síntomas de su hijo. Un plan también le ayuda a tomar decisiones rápidas sobre medicamentos y tratamiento.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo usar un plan de acción para el asma

Vea un ejemplo de un plan de acción para el asma (¿Qué es un documento PDF ?).

Tome medicamentos

Su hijo tomará varios tipos de medicamentos para controlar su asma y prevenir ataques. Estos incluyen:

  • Corticosteroides inhalados. Estos se usan para el tratamiento del asma a largo plazo y generalmente se toman todos los días. Reducen la inflamación de las vías respiratorias de su hijo.
  • Agonistas beta 2 de acción rápida y anticolinérgicos (medicamentos de alivio rápido). Estos medicamentos se usan para los ataques de asma. Relajan las vías respiratorias, lo que permite que su hijo respire con más facilidad.
  • Corticosteroides orales o inyectados. Estos medicamentos pueden usarse para tener bajo control el asma de su hijo antes de que comience a tomar un medicamento diario. En el futuro, su hijo también puede tomar corticosteroides orales o inyectables para tratar los ataques de asma.

Usted y su hijo aprenderán cómo usar un inhalador de dosis medida (MDI, por sus siglas en inglés) o un inhalador de polvo seco (DPI, por sus siglas en inglés). Un MDI administra los medicamentos inhalados directamente a los pulmones. La mayoría de los médicos recomiendan usar un espaciador con un MDI.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo usar un inhalador de dosis medida
Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo usar un inhalador de polvo seco

Vaya a los chequeos

Su hijo tiene que supervisar el asma y hacerse chequeos regulares para mantener el asma bajo control y para asegurarse de recibir el tratamiento adecuado. La frecuencia de las evaluaciones depende de la clasificación del asma de su hijo.

Vigile el flujo máximo

Es fácil subestimar la gravedad de los síntomas de su hijo. Es posible que usted no los note hasta que los pulmones funcionen al 50% del mejor flujo espiratorio máximo (PEF) personal.

Medir el PEF es una forma de llevar un registro de los síntomas de asma en el hogar. Puede ayudarles a usted y a su hijo a saber cuándo está empeorando la función pulmonar antes de que baje hasta un nivel peligrosamente bajo. Esto se hace con un medidor de flujo máximo.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo medir el flujo máximo

Controle los factores desencadenantes

Estar rodeado de desencadenantes aumenta los síntomas. Procure evitar las situaciones que expongan a su hijo a irritantes (como el humo o la contaminación del aire) o sustancias (como la caspa de los animales) a las que su hijo podría ser alérgico. Utilizar una máquina para filtrar el aire en su hogar reduce el humo y otras partículas en el aire, lo cual puede ayudar a prevenir los síntomas de asma en los niños.9

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo identificar sus desencadenantes

Consiga ayuda para sus inquietudes especiales

Los aspectos especiales en los que se debe pensar al tratar el asma incluyen:

  • Manejar el asma inducida por el ejercicio. El ejercicio con frecuencia causa síntomas de asma. Los pasos que usted y su hijo pueden seguir para reducir este riesgo incluyen usar medicamento inmediatamente antes de hacer ejercicio.
  • Manejar el asma antes de una cirugía. Los niños con asma moderada a grave corren un mayor riesgo que los niños que no tienen asma de tener problemas durante y después de una cirugía. Antes de hacer cualquier cirugía, asegúrese de que el cirujano de su hijo sepa que el niño tiene asma.
  • Tratar otros problemas de salud. Si su hijo también tiene otros problemas de salud, como inflamación e infección de los senos paranasales (sinusitis) o enfermedad de reflujo gastroesofágico (GERD, por sus siglas en inglés), necesitará tratamiento para estas afecciones.

Sepa qué hacer si el asma empeora

Si el asma de su hijo no está mejorando, hable con su médico y:

  • Revise el diario de asma de su hijo para ver si tiene un desencadenante nuevo o que no estaba identificado antes, como la caspa de los animales. Hable con su médico sobre la mejor forma de evitar los desencadenantes.
  • Revise los medicamentos de su hijo, para asegurarse de que esté usando los medicamentos correctos en forma correcta.
  • Revise el plan de acción para el asma de su hijo para asegurarse de que aún sea correcto para su afección.
  • Averigüe si su hijo tiene una afección con síntomas similares a los del asma, como sinusitis.

Si el medicamento de su hijo no puede controlar la inflamación de las vías respiratorias, su médico primero revisará si su hijo está usando el inhalador en forma correcta. Si su hijo lo está usando en forma correcta, su médico podría aumentar la dosificación, cambiar de medicamento o agregar un medicamento al tratamiento existente.

Si el asma de su hijo no mejora con el tratamiento, puede que requiera más tratamiento, incluyendo dosis mayores de corticosteroides u otros medicamentos. Un especialista en asma suele recetar estos medicamentos.

Planifique para las emergencias

Si su hijo tiene un ataque de asma grave (la zona roja del plan de acción para el asma), usted debe darle su medicamento según el plan de acción. Hable con un médico de inmediato sobre qué acción hay que tomar. Esto es especialmente importante si el flujo espiratorio máximo (PEF, por sus siglas en inglés) de su hijo no regresa a la zona verde o permanece en la zona amarilla después de que toma el medicamento.

Es posible que su hijo tenga que ir a la sala de urgencias para recibir tratamiento.

En el hospital, su hijo probablemente reciba agonistas beta 2 y corticosteroides inhalados. Es posible que se le administre terapia de oxígeno. Los médicos evaluarán la función pulmonar y el estado de los pulmones de su hijo. Según la respuesta, es posible que sea necesario brindarle tratamiento adicional en la sala de urgencias o que sea necesaria la hospitalización.

Prevención

Si bien no existe una manera determinada de prevenir el asma, los expertos siguen investigando cosas que puedan reducir las probabilidades de que un niño tenga asma.

Irritantes en el aire

Los irritantes comunes que se encuentran en el aire, como el humo de tabaco y la contaminación del aire, pueden provocar síntomas de asma en algunos niños.

Controlar el humo de tabaco es importante, debido a que es la principal causa de los síntomas de asma en niños y adultos. Si su hijo tiene asma, procure evitar estar rodeado de personas que fuman. Y pídales a las personas que no fumen en su hogar.

  • Las mujeres embarazadas que fuman cigarrillos durante el embarazo aumentan el riesgo de que sus bebés recién nacidos tengan respiración sibilante.
  • Exponer a los niños pequeños al humo de segunda mano de tabaco aumenta las probabilidades de que los niños desarrollen asma y agrava los síntomas si los niños ya tienen la enfermedad.

Considere la posibilidad de mantener a su hijo dentro del hogar cuando los niveles de contaminación del aire sean altos. A veces, otros irritantes en el aire (como humos provenientes de gas, aceite o queroseno, o de cocinas a leña) pueden irritar los bronquios. Evitarlos puede reducir los síntomas de asma.

Considere asimismo usar una máquina para filtrar el aire en su hogar con el fin de reducir la cantidad de polvo y otros contaminantes.

Amamantamiento

Nadie sabe con seguridad si el amamantamiento afecta el riesgo de que un niño desarrolle asma. Un estudio significativo en el que se siguieron niños hasta los 14 años de edad descubrió que el amamantamiento no está asociado con el asma.10 Se anima a las madres a amamantar a sus hijos por todos los demás beneficios para la salud comprobados que brinda el amamantamiento.

Cómo vivir con asma

Usted puede limitar el impacto que tiene el asma en la vida de su hijo aprendiendo sobre el asma y cómo puede usted ayudarle a seguir su plan de tratamiento.

Aprenda sobre el asma y consulte con su médico

  • Consiga información sobre el asma para usted y su hijo. Este cuestionario puede ayudarles a usted y a su hijo a ver qué es lo que ya saben del asma y qué deberían hablar con su médico.
  • Vea al médico de su hijo en forma regular para controlar el asma. La frecuencia de las evaluaciones depende de la clasificación del asma de su hijo. Lleve su plan para el asma a cada cita.
  • Fíjese metas que se relacionen con la calidad de vida de su hijo. Decidan juntos qué desean poder hacer. ¿Tener noches sin síntomas? ¿Poder jugar al fútbol? ¿Sentirse seguros de saber que ambos pueden manejar un ataque de asma? Colabore con su médico para asegurarse de que las metas de su hijo sean realistas y de que su hijo sepa cómo alcanzarlas.

Siga el plan de acción de su hijo

  • El plan de acción para el asma le ayuda a minimizar los efectos del asma a largo plazo y describe qué medicamentos tomar cada día. El plan de acción también contiene los pasos para manejar los ataques de asma en el hogar. Vea un ejemplo de un plan de acción para el asma (¿Qué es un documento PDF ?). Su hijo también podría tener un diario sobre el asma en el que usted o su hijo registren los flujos espiratorios máximos, los síntomas y los desencadenantes de los ataques de asma. Esta valiosa herramienta puede ayudarle a su médico a manejar el asma de su hijo.
  • Comprenda las barreras y las soluciones de su hijo. ¿Qué puede impedir que su hijo siga su plan? Estas pueden ser barreras físicas, como vivir lejos del médico o la farmacia. O su hijo puede tener barreras emocionales, como miedos con respecto a la afección de los que no hable o expectativas que no sean realistas. Hable con el médico acerca de las barreras de su hijo y trabaje para encontrar soluciones.
Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo tomar el control del asma
Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo usar un plan de acción para el asma

Supervise el flujo espiratorio máximo

Es fácil subestimar la gravedad del asma. Medir el flujo espiratorio máximo (PEF, por sus siglas en inglés) es una forma de llevar un registro de los síntomas de asma en el hogar y de saber cuándo está empeorando la función pulmonar de su hijo antes de que baje hasta un nivel peligrosamente bajo.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo medir el flujo máximo

Conozca los desencadenantes de su hijo

Un desencadenante es cualquier cosa que puede provocar un ataque de asma. Si su hijo puede evitar los desencadenantes, puede reducir las probabilidades de tener un ataque de asma.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo identificar sus desencadenantes

Controle los alérgenos

Su hijo puede ser alérgico a ciertas sustancias (alérgenos). Usted puede reducir los síntomas de asma de su hijo limitando la exposición a esas sustancias.

También puede ser necesario evitar la exposición a otros tipos de desencadenantes que provocan síntomas de asma.

  • Haga que su hijo evite los alimentos que podrían causarle síntomas de asma. Algunos niños tienen síntomas después de comer papas procesadas, langostinos o frutas secas. Estos alimentos y líquidos contienen sulfitos, que podrían causar síntomas de asma.
  • Si los analgésicos como el ibuprofeno parecen causar síntomas de asma o empeorarlos, use acetaminofén (como Tylenol) para aliviar le dolor. (No le dé aspirina a nadie menor de 20 años debido al riesgo de síndrome de Reye).

Controle los síntomas por la noche

Toser y respirar con silbidos pueden despertar a su hijo. Los problemas especiales que podrían causar síntomas nocturnos incluyen:

  • Reacciones alérgicas retrasadas. A veces, los alérgenos que se introducen en las vías respiratorias pueden provocar problemas hasta 8 horas más tarde. Hable con su médico acerca de tratar las alergias que afectan a su hijo por la noche. Es posible que el médico pueda cambiar el medicamento de su hijo o el momento en que su hijo lo toma.
  • Medicamentos cuyos efectos desaparecen temprano en la mañana, lo que causa que su hijo se despierte. Para asegurarse de que el medicamento dure toda la noche, es posible que el médico pueda cambiar la dosis, la medicina o el momento en que su hijo la toma.

Tratar una infección de los senos paranasales, un resfriado o alergias puede evitar que su hijo tenga síntomas durante la noche.

Evite las infecciones respiratorias superiores

Las infecciones respiratorias superiores, incluido el resfriado común, causan 85 de cada 100 ataques de asma en niños menores.11 Entre las medidas preventivas básicas se incluye lo siguiente:

  • Evite contacto con otras personas que estén enfermas. Si hay un niño enfermo en el hogar, sepárelo de los demás niños si es posible.
  • Si usted tiene una infección respiratoria, como un resfriado o gripe, o si está cuidando a una persona con una infección respiratoria, lávese las manos antes y después de cuidar a esta persona.
  • No fume. El humo de segunda mano irrita las membranas mucosas de la nariz de su hijo, los senos paranasales y los pulmones, y aumenta su riesgo de tener infecciones respiratorias.
  • Los niños que tienen asma y sus familiares deben aplicarse una vacuna contra la influenza ("flu shot" (¿Qué es un documento PDF ?) o vacuna nasal en aerosol (¿Qué es un documento PDF ?)) todos los años.

Ayude a su hijo a tomar los medicamentos

Tomar medicamentos es una parte importante del tratamiento para el asma. Pero puede ser difícil que se acuerde de tomarlos. Para ayudarles a usted y a su hijo a recordarlo, comprenda los motivos por los que las personas no toman sus medicamentos para el asma. Y luego busque formas de superar esos obstáculos, como pegar notas en el espejo del baño.

La mayoría de los medicamentos para el asma se inhalan. Con los medicamentos inhalados, puede administrarse una dosis específica del medicamento directamente a los bronquios, lo que evita o reduce los efectos del medicamento en el resto del cuerpo. Los sistemas de administración de medicamentos inhalados incluyen inhaladores de dosis medida y de polvo seco y nebulizadores. Un inhalador de dosis medida (MDI) suele ser usado por niños mayores, y los nebulizadores suelen usarse para niños menores.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo usar un inhalador de dosis medida
Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma en niños: Cómo ayudar a un niño a usar un inhalador de dosis medida y un espaciador con mascarilla
Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Asma: Cómo usar un inhalador de polvo seco

Más consejos para manejar el asma de su hijo

Para manejar el asma de su hijo:

  • Mantenga una rutina diaria. Haga que el tratamiento forme parte de las actividades normales, cotidianas, para ayudar a su hijo a adaptarse a la afección y a asumir la responsabilidad de manejar el tratamiento. Por ejemplo, su hijo puede acostumbrarse a usar el medicamento antes de cepillarse los dientes.
  • Revise los síntomas de su hijo. Si su hijo es lo suficientemente grande como para comprender el proceso, enséñele a qué síntomas debe prestar atención y cómo revisar el flujo espiratorio máximo. Ayude a su hijo a comprender cómo seguir su plan de acción para el asma.
  • Infórmeles a las demás personas que forman parte de la vida de su hijo acerca del asma. Infórmeles al director de la escuela, a la enfermera de la escuela, a los maestros y a los instructores de la escuela que su hijo tiene asma. Proporcione una copia del plan de acción para el asma de su hijo al personal, para que puedan ayudar a su hijo a tomar su medicamento y sepan qué hacer en caso de un ataque de asma. Anime a su hijo a participar en actividades de ejercicio y deportes. El asma, cuando está bien controlada, no debería impedir que su hijo participe en deportes y otras actividades físicas.

Es importante tratar los ataques de asma de su hijo rápidamente. Si su hijo no mejora poco tiempo después de tratar un ataque, hable con un médico.

  • Durante los ataques, mantenga la calma y tranquilice a su hijo. Esto puede ayudar a que su hijo se relaje y respire con más facilidad.
  • No subestime ni sobreestime la gravedad del asma de su hijo. A menudo, es difícil saber cuánta dificultad para respirar tiene un bebé o un niño pequeño. Obtenga atención médica en forma temprana para bebés y niños pequeños que tienen síntomas de asma.

Medicamentos

Los medicamentos no curan el asma. Pero son una parte importante del manejo de la afección. Los medicamentos para el tratamiento del asma se usan para:

  • Prevenir y controlar la inflamación de las vías respiratorias para minimizar el daño pulmonar a largo plazo.
  • Disminuir la gravedad, la frecuencia y la duración de los ataques de asma.
  • Tratar los ataques cuando ocurren.

Los medicamentos para el asma se dividen en dos grupos: los que se usan para prevenir y controlar la inflamación a largo plazo, y los que proporcionan alivio rápido para los ataques de asma. La mayoría de los niños con asma persistente necesitan usar medicamentos a largo plazo a diario. Los medicamentos de alivio rápido se usan cuando son necesarios y proporcionan alivio rápido de los síntomas durante los ataques de asma.

Administración del medicamento

La mayoría de los medicamentos para el asma se inhalan, porque puede administrarse una dosis específica del medicamento directamente a los bronquios. Los sistemas de administración incluyen inhaladores de dosis medida y de polvo seco y nebulizadores. La mayoría de las veces, se usa un inhalador de dosis medida.

La mayoría de los médicos recomiendan que cada niño que usa un inhalador de dosis medida (MDI, por sus siglas en inglés) también use un espaciador, que se sujeta al MDI. Un espaciador puede administrar el medicamento a los pulmones de su hijo mejor que un inhalador solo. Y para muchas personas, un espaciador es más fácil de usar que un MDI solo. Usar un espaciador con corticosteroides inhalados puede ayudar a reducir sus efectos secundarios y la necesidad de corticosteroides orales.

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Opciones de medicamentos

Los medicamentos para el asma más importantes son:

  • Corticosteroides inhalados. Estos son los medicamentos preferidos para el tratamiento del asma a largo plazo. Reducen la inflamación de las vías respiratorias de su hijo y se toman todos los días para mantener el asma bajo control y para prevenir los síntomas repentinos y graves (ataques de asma). Los corticosteroides inhalados incluyen beclometasona, budesonida, flunisolida, fluticasona y triamcinolona.
  • Agonistas beta 2 de acción rápida (medicamentos de alivio rápido) para ataques de asma. Relajan las vías respiratorias, lo que le permite a su hijo respirar con más facilidad. Estos medicamentos incluyen albuterol, levalbuterol y pirbuterol.
  • Corticosteroides orales o inyectables (corticosteroides sistémicos), para tener bajo control el asma de su hijo antes de que comience a tomar el medicamento diario. Su hijo también puede necesitar estos medicamentos para tratar los ataques de asma. Los corticosteroides orales incluyen dexametasona, prednisolona y prednisona.

Los medicamentos a largo plazo que a veces se usan solos o con otros medicamentos para el tratamiento diario incluyen:

En algunos casos, podrían administrarse otros medicamentos.

  • Los anticolinérgicos (como ipratropio) pueden usarse para los ataques de asma graves.
  • Podrían usarse otros medicamentos, como omalizumab o sulfato de magnesio si el asma no mejora con tratamiento.

El tratamiento para el asma con medicamentos depende de la edad de su hijo, de su tipo de asma y de lo bien que el tratamiento esté controlando los síntomas de asma.

  • Por lo general, los niños de hasta 4 años se tratan en forma un poco diferente de los que tienen entre 5 y 11 años.
  • Se usa la menor dosis de medicamento que controle los síntomas de su hijo.
  • La dosis de medicamento y el número de medicamentos se aumentan progresivamente. Por lo tanto, si el asma de su hijo no se controla a una dosis baja de un medicamento controlador, podría aumentarse la dosis. O bien, podría agregarse otro medicamento.
  • Si el asma de su hijo ha estado bajo control por varios meses con cierta dosis de medicamento, podría reducirse la dosis. Esto puede ayudar a encontrar la menor dosis de medicamento que controlará el asma de su hijo.
  • El medicamento de alivio rápido se usa para tratar los ataques de asma. Pero si su hijo necesita usar el medicamento de alivio rápido más de 2 días a la semana, la dosis y la cantidad de medicamentos de control podrían cambiarse.

El médico de su hijo colaborará con usted y su hijo para ayudarles a encontrar la cantidad y la dosis de los medicamentos que funcionen mejor.

Inquietudes sobre los medicamentos y el crecimiento

A algunos padres les preocupa que los niños que usan corticosteroides inhalados quizá no lleguen a ser tan altos como otros niños. Se encontró una muy pequeña diferencia en altura y desarrollo en niños que usan corticosteroides inhalados en comparación con niños que no los usan.12 Y en un estudio se encontró una diferencia muy pequeña de altura [aproximadamente 0.5 pulgadas (1.3 cm)] en adultos que usaron corticosteroides inhalados cuando eran niños en comparación con adultos que no usaron corticosteroides inhalados.13 Pero el uso de corticosteroides inhalados tiene importantes beneficios para la salud en niños que tienen asma. Si a usted le preocupan los efectos de los medicamentos para el asma en su hijo, hable con su médico.

Para pensar

  • Medicamentos controladores. Uno de los mejores instrumentos para manejar el asma es un medicamento controlador diario que tiene un corticosteroide (a veces llamado un "esteroide"). Pero a algunas personas les preocupa usar medicamentos corticosteroides por los mitos que han oído acerca de ellos. Si está tomando una decisión sobre un inhalador de corticosteroides, es útil saber la verdad.
  • Medicamentos de alivio rápido. Dado que estos medicamentos reducen los síntomas rápidamente, a veces los niños los usan en exceso en lugar de agregar medicamentos a largo plazo de acción más lenta. Pero el uso excesivo de medicamentos de alivio rápido puede tener efectos perjudiciales, como disminuir la eficacia de estos medicamentos en el futuro.14 El uso excesivo de medicamentos de alivio rápido también es una señal de que los síntomas de asma no se están controlando. Usted debería hablar con su médico de inmediato si su hijo está usando un medicamento de alivio rápido más de 2 días a la semana.
  • Pastillas de corticosteroides. Las investigaciones muestran que el factor más importante en la reducción de la gravedad y duración de un ataque de asma en niños es administrarles una pastilla de corticosteroides en forma temprana en un ataque grave. Estas pastillas funcionan mejor si se administran ante la primera señal de síntomas.15
  • Medicamentos inhalados. Procure evitar darle a su hijo un medicamento inhalado mientras llora, debido a que se administrará menos cantidad de medicamento a los pulmones.

Otros tratamientos

Inyecciones antialérgicas

Las inyecciones antialérgicas (inmunoterapia) pueden recomendarse para niños que tengan síntomas de asma cuando se rodeen de sustancias a las que sean alérgicos (alérgenos). Se ha demostrado que las inyecciones antialérgicas reducen los síntomas de asma y la necesidad de medicamentos en algunas personas.16 Pero las inyecciones antialérgicas no tienen la misma eficacia para todos los alérgenos. Las inyecciones antialérgicas no deberían administrarse cuando el asma está mal controlada.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Alergias: ¿Debería aplicarme inyecciones antialérgicas?

Asesoría psicológica

Las investigaciones han demostrado que (además de tomar medicamentos) la terapia familiar, como la asesoría psicológica, puede ser útil para niños que tienen asma.17 En un pequeño estudio, el flujo espiratorio máximo y la respiración sibilante diurna mejoraron en niños que recibían terapia en comparación con los que no la recibían. En otro estudio pequeño, se descubrió que los niños demostraban una mejoría general gracias a la terapia.

Tratamientos complementarios y alternativos

Una revisión de tratamientos complementarios y alternativos para el asma en niños llegó a la conclusión de que ninguno había demostrado mejorar los síntomas de asma y que algunos podrían tener efectos secundarios perjudiciales.18 Las terapias revisadas incluyeron:

Hable con su médico antes de que su hijo pruebe un tratamiento complementario o alternativo.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Academy of Allergy, Asthma, and Immunology
555 East Wells Street
Suite 1100
Milwaukee, WI  53202-3823
Teléfono: (414) 272-6071
Correo electrónico: info@aaaai.org
Dirección del sitio web: www.aaaai.org
 

The American Academy of Allergy, Asthma, and Immunology publishes an excellent series of pamphlets on allergies, asthma, and related information. It also provides physician referrals.


American Lung Association
1301 Pennsylvania Avenue NW
Suite 800
Washington, DC  20004
Teléfono: 1-800-LUNG-USA (1-800-586-4872) para hablar con un profesional de los pulmones
(202) 785-3355
 

La Asociación Americana del Pulmón ofrece programas de educación, servicio a la comunidad y promoción. Algunos de los temas disponibles incluyen asma, control de tabaco, enfisema, enfermedades infecciosas, amianto, monóxido de carbono, radón y ozono.


Asthma and Allergy Foundation of America (AAFA)
1233 20th Street NW
Suite 402
Washington, DC  20036
Teléfono: 1-800-7-ASTHMA (1-800-727-8462)
Correo electrónico: info@aafa.org
Dirección del sitio web: www.aafa.org
 

The Asthma and Allergy Foundation of America (AAFA) provides information and support for people who have allergies or asthma. The AAFA has local chapters and support groups. And its Web site has online resources, such as fact sheets, brochures, and newsletters, both free and for purchase.


Centers for Disease Control and Prevention (CDC)
1600 Clifton Road
Atlanta, GA 30333
Teléfono: 1-800-CDC-INFO (1-800-232-4636)
TDD: 1-888-232-6348
Dirección del sitio web: www.cdc.gov
 

Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) es un organismo del Departamento de Salud y de Servicios Humanos de los EE. UU. Los CDC trabajan con funcionarios de la salud a nivel local y estatal y el público para lograr que toda la gente goce de mejor salud. Los CDC preparan los conocimientos, la información y las herramientas que las personas y las comunidades necesitan para proteger su salud, al promover la salud, prevenir enfermedades, lesiones y discapacidades, y estar preparados para nuevas amenazas a la salud.


KidsHealth for Parents, Children, and Teens
Nemours Home Office
10140 Centurion Parkway
Jacksonville, FL 32256
Teléfono: (904) 697-4100
Dirección del sitio web: www.kidshealth.org
 

Este sitio web está patrocinado por la Fundación Nemours. Tiene una amplia variedad de información sobre la salud de los niños, desde alergias y enfermedades a crecimiento y desarrollo normales (desde el nacimiento hasta la adolescencia). Este sitio web ofrece áreas separadas para niños, adolescentes y padres, que brindan información apropiada para cada edad que los niños o padres pueden entender. Puede registrarse para recibir correos electrónicos semanales sobre temas que le interesen.


National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI)
P.O. Box 30105
Bethesda, MD  20824-0105
Teléfono: (301) 592-8573
Fax: (240) 629-3246
TDD: (240) 629-3255
Correo electrónico: nhlbiinfo@nhlbi.nih.gov
Dirección del sitio web: www.nhlbi.nih.gov
 

El centro de información del National Heart, Lung, and Blood Institute (Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre o NHLBI, por sus siglas en inglés) de los EE. UU. ofrece información y publicaciones sobre la prevención y el tratamiento de:

  • Enfermedades que afectan el corazón y la circulación, como ataques al corazón, colesterol alto, presión arterial alta, enfermedad arterial periférica y problemas del corazón presentes en el momento del nacimiento (enfermedades cardíacas congénitas).
  • Enfermedades que afectan los pulmones, como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfisema, apnea del sueño y neumonía.
  • Enfermedades que afectan la sangre, como anemia, hemocromatosis, hemofilia, talasemia y enfermedad de von Willebrand.

Referencias

Citas bibliográficas

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Otras obras consultadas

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  • Gold DR, Fuhlbrigge AL (2006). Inhaled corticosteroids for young children with wheezing. Editorial. New England Journal of Medicine, 354(19): 2058–2060.
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  • Kolski GB (2011). Asthma in children. In ET Bope, et al., eds., Conn's Current Therapy 2011, pp. 786–796. Philadelphia: Saunders.
  • Malveaux FJ, et al., eds. (2009). State of childhood asthma and future directions: Strategies for implementing best practices. Pediatrics, 123(Suppl 3).

Créditos

Por El personal de Healthwise
Revisor médico primario John Pope, MD - Pediatrics
Revisor médico especializado Lora J. Stewart, MD - Allergy and Immunology
Última revisión 16 agosto, 2013

Última revisión: 16 agosto, 2013

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