Terapia transuretral con microondas para la hiperplasia prostática benigna

Generalidades de la cirugía

En la terapia transuretral con microondas (TUMT, por sus siglas en inglés) se introduce un instrumento (llamado antena) que envía energía de microondas a través de la uretra hasta un lugar dentro de la próstata. La energía de microondas se utiliza entonces para calentar el interior de la próstata. Se hace circular un líquido refrigerante alrededor de la antena de microondas para evitar que el calor dañe la pared de la uretra. Durante el procedimiento, se introduce en el recto del hombre un sensor de temperatura para evitar que esta se eleve demasiado fuera de la próstata. Si la temperatura en el recto sube demasiado, el tratamiento se detiene automáticamente hasta que la temperatura vuelve a bajar.

La temperatura se eleva lo suficiente dentro de la próstata como para eliminar parte del tejido. A medida que sana esta parte de la próstata, se contrae, lo que reduce la obstrucción del flujo de orina.

Este tratamiento se realiza en una sola sesión. No suele requerir pasar la noche en el hospital. Se necesita anestesia general o raquídea (espinal) durante el procedimiento.

La terapia con microondas también se conoce como termoterapia refrigerada ("cooled thermal therapy") o por el nombre del equipo que se utiliza.

Qué esperar después de la cirugía

Normalmente, usted puede volver a su hogar después de la cirugía. Es posible que no pueda orinar y que necesite un sondaje para drenar la vejiga. En la mayoría de los hombres, esto dura una semana o menos.

Por lo general, usted puede volver a trabajar 1 o 2 días después del tratamiento. Puede retomar la actividad sexual entre 1 y 2 semanas después de la cirugía.

Por qué se hace

La TUMT se hace para ayudar a aliviar los síntomas de la hiperplasia prostática benigna (BPH, por sus siglas en inglés). Es una opción para hombres que quieren algo más que medicamentos para tratar sus síntomas.

Eficacia

Un estudio demostró que la TUMT había mejorado los síntomas y el flujo de orina más que el bloqueante alfa terazosina cuando se examinaron 6 meses y 18 meses más tarde.nota 1

Los estudios han encontrado que la TUMT no mejora los síntomas ni el flujo de orina tanto como lo hace la TURP.nota 1

Riesgos

Las principales complicaciones de la TUMT incluyen:nota 1

  • Incapacidad total para orinar (retención urinaria). Es posible que tengan que introducirle una sonda en la vejiga directamente a través de la pared abdominal a fin de drenar la orina (sonda suprapúbica).
  • Una fuerte necesidad de orinar (vejiga hiperactiva), que también puede provocar fugas de orina (incontinencia imperiosa).
  • Irritación de la uretra y sangre en la orina (aunque no tanto como con la TURP).

Los hombres que se someten a la TUMT no pierden tanta sangre como los hombres que se realizan la TURP. Así que los hombres que se someten a la TUMT tienen menos necesidad de una transfusión de sangre. También tienen menos problemas de eyaculación retrógrada que los hombres que se someten a la TURP.

Hay informes que han advertido que en una pequeña cantidad de casos, el procedimiento ha causado lesiones y complicaciones graves, incluyendo daño al pene y a la uretra. Las lesiones han requerido que se realicen urostomías, amputaciones parciales de pene y otros procedimientos. En diciembre del 2000, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (Food and Drug Administration o FDA, por sus siglas en inglés) emitió una advertencia acerca de estas lesiones.

Para pensar

La mayoría de los ensayos que utilizaron la TUMT se vieron limitados por el pequeño número de participantes, el corto período de tiempo del estudio y el seguimiento limitado de los participantes después de finalizar el ensayo.

Este procedimiento no se recomienda para hombres que tienen cáncer de próstata ni para hombres que presuntamente tienen cáncer de próstata.

Complete el formulario de información sobre la cirugía (PDF) (¿Qué es un documento PDF ?) para ayudarle a prepararse para esta cirugía.

Referencias

Citas bibliográficas

  1. McNicholas T, Kirby R (2011). Benign prostatic hyperplasia, search date July 2009. Online version of BMJ Clinical Evidence: http://www.clinicalevidence.com.

Créditos

PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primario E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna
Revisor médico especializado J. Curtis Nickel, MD, FRCSC - Urología

Revisado14 octubre, 2014