Cáncer de cabeza y cuello: Después de la consulta

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Instrucciones de cuidado

El cáncer de cabeza y cuello es el rápido desarrollo de células anormales que comienza por lo general en la boca, la nariz o en la zona de la garganta. Estos tipos de cáncer pueden extenderse a órganos o ganglios linfáticos cercanos, o a zonas distantes del cuerpo. La mayoría de los cánceres de cabeza y cuello están relacionados con el consumo de tabaco o alcohol.

El tratamiento para el cáncer de cabeza y cuello depende del tipo de cáncer que tenga y de cuánto se haya extendido. Podría ser necesaria una cirugía para eliminarlo. También podría tomar medicamentos (quimioterapia) o recibir radioterapia para eliminar las células cancerosas, o podría necesitar los tres tratamientos.

La quimioterapia o la radioterapia puede hacer que se sienta muy fatigado y que tenga el estómago revuelto y podría producirle vómito y diarrea. La radioterapia también podría causar dolor y enrojecimiento en la zona tratada, aunque estos síntomas desaparecen tras finalizar el tratamiento. Estos tratamientos también pueden debilitar el sistema inmunitario y aumentar el riesgo de infección.

Descubrir que tiene cáncer puede causarle temor. Podría sentir muchas emociones y necesitar ayuda para sobrellevarlas. Busque apoyo en sus familiares, amigos y consejeros. También hay cosas que puede hacer en su hogar para sentirse mejor mientras está en tratamiento. Llame a la Sociedad Americana del Cáncer (1-800-227-2345) o visite su sitio web en www.cancer.org para obtener más información.

La atención de seguimiento es una parte clave de su tratamiento y seguridad. Asegúrese de hacer y acudir a todas las citas, y llame a su médico si está teniendo problemas. También es una buena idea saber los resultados de los exámenes y mantener una lista de los medicamentos que toma.

¿Cómo puede cuidarse en el hogar?

  • Tome sus medicamentos exactamente como le fueron recetados. Llame a su médico si tiene algún problema con los medicamentos. Podrían darle medicamentos para las náuseas y el vómito, si tiene estos efectos secundarios.
  • Coma alimentos saludables. Si no tiene ganas de comer, intente comer alimentos que contengan proteínas y calorías adicionales para mantenerse fuerte y prevenir la pérdida de peso. Beba sustitutos líquidos de comidas para obtener calorías y proteínas adicionales. Trate de comer su comida principal temprano. Algunas personas se sienten mejor si comen comidas pequeñas y frecuentes en vez de una o dos comidas abundantes.
  • Su médico podría sugerirle utilizar una sonda de alimentación si tiene la boca y la garganta muy adoloridas para masticar y tragar. Esta sonda le ayudará a obtener la nutrición adecuada, una parte fundamental de su recuperación.
  • Haga algo de actividad física todos los días, pero no se fatigue demasiado. Siga disfrutando de sus pasatiempos preferidos en la medida que su energía se lo permita.
  • Tome medidas para controlar su estrés y carga de trabajo. Aprenda técnicas de relajación.
    • Exprese sus sentimientos. El estrés y la tensión afectan nuestras emociones. Al expresar sus sentimientos a otras personas, podría entenderlos y sobrellevarlos.
    • Considere unirse a un grupo de apoyo. Hablar sobre un problema con su pareja, un buen amigo u otras personas con problemas similares es una buena manera de reducir la tensión y el estrés.
    • Llore. Llorar también puede aliviar la tensión. Es parte del proceso de sanación emocional.
    • Exprésese a través del arte. Pruebe a escribir, bailar, hacer artes o manualidades para aliviar la tensión. Es posible que existan algunos grupos sólo para personas con cáncer.
    • Sea amable con su cuerpo y su mente. Dormir lo suficiente, seguir una dieta saludable y tomarse el tiempo para hacer cosas que disfruta puede contribuir a un sentimiento general de equilibrio en su vida y ayudar a reducir el estrés.
    • Busque ayuda si la necesita. Hable de sus inquietudes con su médico, consejero u otro profesional de la salud.
  • Si vomita o tiene diarrea:
    • Beba abundantes líquidos (suficientes para que su orina sea de color amarillo claro o transparente como el agua) para prevenir la deshidratación. Elija tomar agua y otros líquidos claros sin cafeína. Si tiene una enfermedad del riñón, del corazón o del hígado y tiene que limitar los líquidos, hable con su médico antes de aumentar su consumo.
    • Cuando pueda comer, empiece a consumir sopas claras (caldos), alimentos suaves y líquidos hasta que todos los síntomas hayan desaparecido por 12 a 48 horas. Otras buenas opciones incluyen pan tostado seco, galletas saladas, cereal cocido y postre de gelatina, como Jell-O.
  • Si todavía no lo ha hecho, prepare una lista de instrucciones médicas por anticipado. Las instrucciones médicas por anticipado son instrucciones para su médico y sus familiares sobre qué tipo de atención desea en caso de que sea incapaz de hablar por sí mismo o expresarse.

¿Cuándo debe pedir ayuda?

Llame al 911 en cualquier momento que considere que necesita atención de emergencia. Por ejemplo, llame si:

  • Tose mucha sangre.

Llame a su médico ahora mismo o busque atención médica inmediata si:

  • Tiene náuseas o vómito y no puede controlarlos con medicamentos.
  • El medicamento no controla el dolor.
  • Tiene sangrado fuera de lo común, como:
    • Manchas de sangre debajo de la piel.
    • Una hemorragia (sangrado) nasal que no puede detener.
    • Le sangran las encías cuando se cepilla los dientes.
    • Sangre en la orina.
    • Sangrado vaginal cuando no tiene el período menstrual, o sangrado menstrual abundante.

Preste especial atención a los cambios en su salud y asegúrese de comunicarse con su médico si:

  • No puede comer bien y está perdiendo peso.
  • Se siente más fatigado que lo habitual.
  • Sus síntomas no mejoran o empeoran.
  • Se siente muy triste o ansioso, o ambos.

Revisado: 14 noviembre, 2014