Resección transuretral de la próstata para la hiperplasia prostática benigna

Generalidades de la cirugía

Durante la resección transuretral de la próstata (TURP, por sus siglas en inglés), se introduce un instrumento en la uretra para eliminar la parte de la próstata que está obstruyendo el flujo de orina.

La TURP generalmente requiere una estancia en el hospital. Se realiza con anestesia general o raquídea (espinal).

Qué esperar después de la cirugía

La estancia en el hospital después de la TURP suele ser de 1 o 2 días.

Después de la cirugía, se utiliza una sonda para eliminar orina y sangre o coágulos de sangre en la vejiga que pueden derivarse del procedimiento. Cuando la orina está libre de sangrado o coágulos de sangre significativos, se puede retirar la sonda y usted puede irse a su hogar.

Deben evitarse las actividades intensas, el estreñimiento y la actividad sexual por alrededor de 4 a 6 semanas. Síntomas como la micción frecuente continuarán por un tiempo debido a la irritación y la inflamación provocadas por la cirugía. Pero deberían aliviarse durante las primeras 6 semanas.

Por qué se hace

El médico puede recomendar la TURP si los síntomas causados por la hiperplasia prostática benigna (BPH, por sus siglas en inglés) no han mejorado con tratamiento en el hogar y medicamentos.

Eficacia

En hombres que tienen síntomas de moderados a graves de un agrandamiento de la próstata, la TURP es más eficaz que la espera vigilante para aliviar los síntomas urinarios. Los estudios han encontrado que:

  • Los hombres que se sometieron a la TURP tenían una puntuación de síntomas más baja en comparación con los que utilizaron la espera vigilante.nota 1
  • Los síntomas mejoran para entre 7 y 10 de cada 10 hombres que se operan.nota 2

Los hombres tienen una mejoría de aproximadamente un 85% en sus puntuaciones según el índice de síntomas de la Asociación Urológica Americana (American Urological Association o AUA, por sus siglas en inglés).nota 2 Por ejemplo, si usted tenía una puntuación de 25, es posible que sea de aproximadamente 4 después de esta operación. Los hombres con síntomas que les molestan mucho tienen más probabilidades de notar una importante mejoría de sus síntomas después de la TURP. Los hombres cuyos síntomas no les molestan mucho tienen menos probabilidades de notar un gran cambio.

Riesgos

Los riesgos de la resección transuretral de la próstata (TURP, por sus siglas en inglés) incluyen problemas de funcionamiento sexual, incontinencia y problemas relacionados con la cirugía.

Problemas de funcionamiento sexual

  • La eyaculación en la vejiga (eyaculación retrógrada) es muy común. Se presenta en aproximadamente 25 a 99 de cada 100 hombres.nota 2 Esto no afecta al funcionamiento sexual.
  • Algunos hombres informan que tienen problemas de erección después de esta operación. Pero no está claro si la cirugía causó estos problemas. Los medicamentos pueden ayudar a los hombres que tienen problemas para lograr una erección.

Pérdida de la capacidad para controlar el flujo de orina (incontinencia)

  • Una pequeña cantidad de hombres (cerca de 1 de cada 100) dicen que son completamente incapaces de contener la orina después de la cirugía.nota 2 Pero algunos expertos dicen que los hombres que se someten a la TURP no parecen tener un mayor riesgo de incontinencia que los hombres que no se operan.nota 3
  • Algunos hombres encuentran que aún pueden retener la orina después de la cirugía, pero tienden a tener fugas o goteo.

Problemas relacionados con la cirugía en sí

  • Alrededor de 5 de cada 100 hombres tienen sangrado intenso y necesitan una transfusión de sangre.nota 4
  • El síndrome de la resección transuretral (TUR, por sus siglas en inglés) se presenta en aproximadamente 2 de cada 100 hombres que se realizan la TURP.nota 2 Este síndrome se produce cuando el cuerpo absorbe demasiada cantidad del líquido que se utiliza para lavar la zona que rodea la próstata cuando se extrae el tejido prostático. Los síntomas del síndrome de la TUR incluyen confusión mental, náuseas, vómitos, presión arterial alta, latidos cardíacos más lentos y alteraciones visuales. El síndrome de la TUR es temporal (suele durar solo las primeras 6 horas después de la cirugía) y se trata con un medicamento que elimina el exceso de agua del cuerpo (diurético).
  • Alrededor de 2 de cada 100 hombres necesitan operarse otra vez después de 3 años. Y aproximadamente 8 de cada 100 hombres necesitan operarse otra vez después de 5 años.nota 2
  • La necesidad de repetir la cirugía debido a una complicación quirúrgica ocurre menos de un 10% de las veces.nota 2

Para pensar

El síndrome de la TUR no sucede cuando la TURP se realiza utilizando un instrumento bipolar (resectoscopio) en comparación con un resectoscopio monopolar. Es posible que desee preguntarle a su médico qué tipo de instrumento utiliza.

Generalmente, la cirugía no es necesaria para tratar la BPH, aunque algunos hombres pueden optar por ella porque sus síntomas les molestan mucho. La elección de la cirugía depende en gran medida de sus preferencias y de lo cómodo que se sienta con la idea de someterse a una cirugía. Los factores a considerar incluyen sus expectativas sobre los resultados de la cirugía, la gravedad de los síntomas y la posibilidad de tener complicaciones de la cirugía.

Los hombres que tienen síntomas graves suelen tener una gran mejoría en la calidad de vida después de la cirugía. Los hombres cuyos síntomas son leves pueden encontrar que la cirugía no mejora demasiado su calidad de vida. Los hombres que solo tienen síntomas leves tal vez deseen reflexionar cuidadosamente antes de decidir someterse a cirugía para tratar la BPH.

Complete el formulario de información sobre la cirugía (PDF) (¿Qué es un documento PDF ?) para ayudarle a prepararse para esta cirugía.

Referencias

Citas bibliográficas

  1. McNicholas T, Kirby R (2011). Benign prostatic hyperplasia, search date July 2009. Online version of BMJ Clinical Evidence: http://www.clinicalevidence.com.
  2. Fitzpatrick JM (2012). Minimally invasive and endoscopic management of benign prostatic hyperplasia. In AJ Wein et al., eds., Campbell-Walsh Urology, 10th ed., vol. 3, pp. 2655–2694. Philadelphia: Saunders.
  3. AUA Practice Guidelines Committee (2010). AUA guideline on management of benign prostatic hyperplasia. Chapter 1: Guideline on the management of benign prostatic hyperplasia (BPH). Available online: http://www.auanet.org/content/guidelines-and-quality-care/clinical-guidelines.cfm?sub=bph.
  4. Wilt TJ, N'Dow J (2008). Benign prostatic hyperplasia. Part 2—Management. BMJ, 336(7637): 206–210.

Créditos

PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primario E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna
Revisor médico especializado J. Curtis Nickel, MD, FRCSC - Urología

Revisado14 octubre, 2014