Cáncer de pulmón: Después de la consulta

Saltar a la barra de navegación

Instrucciones de cuidado

El cáncer de pulmón se caracteriza por el crecimiento descontrolado de células anormales en los pulmones. Puede comenzar en cualquier lugar de los pulmones y diseminarse a otras partes del cuerpo.

El tratamiento contra el cáncer de pulmón depende del tipo de cáncer de pulmón que tenga y de lo avanzado que esté. El tratamiento puede incluir una cirugía para extraer el cáncer. También puede incluir medicamentos (quimioterapia) o radioterapia para destruir las células cancerosas.

El tratamiento contra el cáncer puede debilitarle el organismo, y es posible que se sienta muy cansado. El tratamiento en el hogar y determinados medicamentos pueden ayudarlo a sentirse mejor.

Descubrir que tiene cáncer puede causarle temor. Es posible que sienta muchas emociones y que necesite ayuda para sobrellevarlas. Busque apoyo en sus familiares, amigos y consejeros. También puede hacer cosas en el hogar para sentirse mejor mientras está en tratamiento. Llame a la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society) al 1-800-227-2345 o visite su sitio web en www.cancer.org para obtener más información.

La atención de seguimiento es una parte clave de su tratamiento y seguridad. Asegúrese de hacer y acudir a todas las citas, y llame a su médico si está teniendo problemas. También es una buena idea saber los resultados de los exámenes y mantener una lista de los medicamentos que toma.

¿Cómo puede cuidarse en el hogar?

  • Tome los medicamentos exactamente según las indicaciones. Llame a su médico si cree estar teniendo un problema con su medicamento. Usted recibirá más detalles sobre los medicamentos específicos recetados por su médico.
  • Siga las instrucciones de su médico para aliviar el dolor. Utilice analgésicos (medicamentos para el dolor) cuando empiece a sentir dolor, antes de que aumente su intensidad. Tomar analgésicos en forma regular suele ser la mejor manera de controlar el dolor.
  • Coma alimentos saludables. Si no tiene ganas de comer, intente comer alimentos que contengan proteínas y calorías adicionales para mantenerse fuerte y prevenir la pérdida de peso. Beba sustitutos líquidos de comidas para obtener calorías y proteínas adicionales. Trate de comer su comida principal temprano. También podría ayudar comer porciones más pequeñas con más frecuencia.
  • Haga algo de actividad física cada día, pero no se fatigue demasiado. Siga disfrutando de sus pasatiempos preferidos en la medida que su energía se lo permita.
  • No fume. Fumar puede empeorar los síntomas del cáncer. Si necesita ayuda para dejar de fumar, hable con su médico sobre programas y medicamentos para dejar de fumar. Pueden aumentar sus probabilidades de dejar el hábito para siempre.
  • Si recibe oxígeno, no fume, no encienda un cigarrillo ni use una llama cuando el equipo de oxígeno esté encendido. Fumar mientras se usa oxígeno puede provocar un incendio y hasta una explosión.
  • Si tiene náuseas, trate de consumir varias comidas pequeñas al día. Cuando se sienta mejor, tome caldos y coma alimentos suaves hasta que todos los síntomas hayan desaparecido por un período de 12 a 48 horas. Otras buenas opciones incluyen el pan tostado seco, las galletas saladas, el cereal cocido y el postre de gelatina, como Jell-O.
  • Si vomita o tiene diarrea:
    • Beba abundantes líquidos (los suficientes como para que su orina sea de color amarillo claro o transparente como el agua) para prevenir la deshidratación. Elija tomar agua y otros líquidos claros sin cafeína. Si tiene una enfermedad renal, cardíaca o hepática y tiene que limitar los líquidos, hable con su médico antes de aumentar su consumo.
    • Cuando pueda comer, trate de consumir sopas claras (caldos), alimentos suaves y líquidos hasta que todos los síntomas hayan desaparecido por un período de 12 a 48 horas. Otras buenas opciones incluyen el pan tostado seco, las galletas saladas, el cereal cocido y el postre de gelatina, como Jell-O.
  • Tome medidas para controlar el estrés y la carga de trabajo. Aprenda técnicas de relajación.
    • Exprese sus sentimientos. El estrés y la tensión afectan nuestras emociones. Al expresar sus sentimientos a otras personas, podría entenderlos y sobrellevarlos.
    • Considere la posibilidad de unirse a un grupo de apoyo. Hablar sobre un problema con su pareja, un buen amigo u otras personas con problemas similares es una buena manera de reducir la tensión y el estrés.
    • Llore. Llorar puede aliviar la tensión. Es parte del proceso de sanación emocional.
    • Exprésese a través del arte. Pruebe a escribir, bailar, hacer artes o manualidades para aliviar el estrés. Algunos grupos de baile, escritura o arte están disponibles solo para personas con cáncer.
    • Sea amable con su cuerpo y su mente. Dormir lo suficiente, seguir una dieta saludable y tomarse el tiempo para hacer cosas que disfruta puede contribuir a un sentimiento general de equilibrio en su vida y a reducir el estrés.
    • Pida ayuda si la necesita. Hable sobre sus inquietudes con su médico o consejero.
  • Si todavía no lo ha hecho, prepare una lista de instrucciones médicas por anticipado. Las instrucciones médicas por anticipado son instrucciones para su médico y sus familiares sobre qué tipo de atención desea en caso de que sea incapaz de hablar por sí mismo o expresarse.

¿Cuándo debe pedir ayuda?

Llame al 911 en cualquier momento que considere que necesita atención de urgencia. Por ejemplo, llame si:

  • Tiene dolor de pecho repentino o intenso.
  • Tiene graves dificultades para respirar.
  • Tose mucha sangre.
  • Vomita y siente que se va a desmayar cuando se endereza o se pone de pie.

Llame a su médico ahora mismo o busque atención médica inmediata si:

  • Le falta el aire.
  • Tiene dolor nuevo en el pecho.
  • Tiene fiebre.
  • Tiene la cara y el cuello hinchados.
  • Tiene vómito o náuseas graves o inesperados.
  • El medicamento no controla el dolor.
  • Sus síntomas empeoran o no están mejorando.

Preste especial atención a los cambios en su salud y asegúrese de comunicarse con su médico si:

  • Presenta una tos nueva, o la tos no desaparece.
  • Al toser, expulsa mucosidad (flema) amarillenta o verdosa por más de 2 días.
  • Tiene estreñimiento o diarrea.

Revisado: 14 noviembre, 2014