Dolor pélvico crónico femenino

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Generalidades del tema

¿Es para usted este tema?

Este tema se centra en el dolor pélvico que ha durado más de 6 meses. Si usted tiene dolor pélvico nuevo y repentino, consulte a su médico lo antes posible. Para aprender más acerca del dolor pélvico nuevo, vea el tema Dolor abdominal, 12 años o más.

¿Qué es el dolor pélvico crónico femenino?

El dolor pélvico femenino es un dolor por debajo del ombligo de una mujer. Se considera crónico (lo que significa de larga duración) si usted lo ha tenido por al menos 6 meses. El tipo de dolor varía de mujer a mujer. En algunas mujeres, es un dolor leve que viene y se va. En otras, el dolor es tan persistente y grave que hace que sea difícil dormir, trabajar o disfrutar de la vida.

Si su médico puede determinar qué está causando el dolor, tratar la causa puede hacer desaparecer el dolor. Si no se encuentra ninguna causa, su médico puede ayudarla a encontrar formas de aliviar el dolor para que pueda recuperar su calidad de vida.

¿Qué causa el dolor pélvico crónico femenino?

Algunas causas comunes incluyen:

Los médicos en realidad no comprenden todas las cosas que pueden causar dolor pélvico crónico. Así que, a veces, incluso después de muchas pruebas, la causa sigue siendo un misterio. Esto no significa que no haya una causa o que su dolor no sea real.

En ocasiones, después de que se haya tratado una enfermedad o de que una lesión haya sanado, los nervios afectados continúan enviando señales de dolor. A esto se le llama dolor neuropático. Tal vez ayude a explicar por qué puede resultar tan difícil encontrar la causa del dolor pélvico crónico.

¿Cuáles son los síntomas?

El tipo de dolor puede variar mucho y es posible que esté o no relacionado con los períodos menstruales. El dolor pélvico crónico puede incluir:

  • Dolor que varía de leve a grave.
  • Dolor que varía de sordo a agudo.
  • Cólicos intensos durante el período menstrual.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Dolor al orinar o al evacuar.

El dolor crónico puede causar depresión. La depresión puede hacer que usted se sienta triste y desesperanzada, que coma y duerma mal y que se mueva con lentitud.

¿Cómo se diagnostica el dolor pélvico crónico femenino?

En la primera visita, su médico le hará un examen pélvico completo para detectar problemas con su aparato reproductor. El médico también le hará preguntas acerca de su salud pasada y presente y acerca de sus síntomas. Es posible que le realicen algunas pruebas, como:

Los problemas emocionales pueden jugar un papel importante en el dolor crónico. Es posible que su médico le haga preguntas para determinar si la depresión o el estrés se suman a su problema. Quizás le pregunte acerca de cualquier abuso físico o sexual presente o pasado. Puede ser difícil hablar acerca de estas cosas, pero es importante que lo haga para que pueda recibir el tratamiento adecuado.

Si las primeras pruebas no encuentran una causa, es posible que le hagan otras pruebas que muestran imágenes de sus órganos abdominales. Estas pueden incluir:

Es posible que también le hagan un tipo de cirugía menor llamada laparoscopia. Durante esta operación, el médico coloca un tubo delgado e iluminado con una cámara diminuta a través de un pequeño corte en su abdomen. Esto le permite al médico observar si hay problemas como crecimientos o tejido cicatricial en el interior de su abdomen.

Encontrar la causa del dolor pélvico puede ser un proceso largo y frustrante. Usted puede ayudar tomando notas acerca del tipo de dolor que tiene, cuándo se presenta y qué parece provocarlo. Muéstrele estas notas a su médico. Pueden ofrecer pistas acerca de lo que está causando el problema o acerca de la mejor manera de tratarlo.

¿Cómo se trata?

Si su médico encontró un problema que pudiera estar causando su dolor pélvico, tratará ese problema. Algunos tratamientos comunes incluyen:

  • Pastillas anticonceptivas o tratamiento hormonal para problemas relacionados con su período menstrual.
  • Cirugía para extraer un crecimiento, quiste o tumor.
  • Medicamentos para tratar el problema, como un antibiótico para la infección o un medicamento para el síndrome del intestino irritable.

El dolor crónico por sí mismo puede convertirse en un problema médico. Independientemente de que se encuentre o no la causa, su médico puede sugerir tratamientos para ayudarla a manejar el dolor. Es posible que obtenga los mejores resultados con una combinación de tratamientos, tales como:

  • Analgésicos llamados antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno (por ejemplo, Advil o Motrin) o naproxeno (por ejemplo, Aleve). Puede comprarlos sin receta o su médico puede recetarle otros de mayor potencia. Estos medicamentos funcionan mejor si los toma con regularidad, no solo cuando tenga dolor. Su médico puede indicarle qué cantidad tomar y con qué frecuencia. Sea prudente con los medicamentos. Lea y siga todas las instrucciones de la etiqueta.
  • Medicamentos antidepresivos tricíclicos, los cuales pueden ayudar con el dolor y la depresión.
  • Terapia cognitivo-conductual o biorretroalimentación, para ayudarla a cambiar la manera en que piensa sobre el dolor o cómo reacciona a él.
  • Asesoría, para ofrecerle apoyo emocional y para reducir el estrés.

Podría tener que probar muchos tratamientos antes de encontrar los que más la ayuden. Si las cosas que está usando no le están funcionando bien, pregúntele a su médico qué más puede probar. Tener una participación activa en su tratamiento puede ayudarla a sentirse más esperanzada.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca del dolor pélvico crónico femenino:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

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Causa

El dolor pélvico femenino suele estar causado por una afección médica que involucra los órganos reproductores, las vías urinarias, el tubo gastrointestinal inferior o los músculos de la pared abdominal. Algunas causas son siempre a corto plazo (agudas), mientras que otras pueden llegar a ser a largo plazo (crónicas) a no ser que sean tratadas con éxito. A veces, no se puede encontrar ninguna causa.

Dolor sin causa conocida

Los expertos aún no comprenden todas las causas posibles del dolor pélvico, en particular cuando se ha vuelto crónico. Por lo tanto, incluso después de una gran cantidad de pruebas, muchas mujeres nunca encuentran la razón de su dolor.

Una razón podría ser lo que se llama dolor neuropático. Mucho tiempo después de que una enfermedad o una lesión haya sanado, los nervios pueden continuar enviando señales de dolor. Se cree que esto es causado por una sobrecarga del sistema nervioso debido a dolor extremo o duradero.

No poder encontrar una causa no significa que no haya una o que no haya tratamiento posible.

Problemas del aparato reproductor que pueden causar dolor crónico

  • Endometriosis. Esto es cuando el tejido que recubre el interior del útero comienza a crecer fuera del útero.
  • Adenomiosis. Esto es cuando el recubrimiento del útero comienza a crecer dentro del músculo uterino.
  • Tumores no cancerosos (benignos) del útero, como fibromas uterinos o pólipos.

Otros problemas en la zona pélvica que pueden causar dolor crónico

  • Tejido cicatricial (adherencias) en el interior de la pelvis y del abdomen. Esto suele estar causado por enfermedad pélvica inflamatoria, radioterapia o cirugía.
  • Problemas intestinales, como el síndrome del intestino irritable.
  • Problemas de las vías urinarias, como inflamación de la vejiga.
  • Varios cánceres que se presentan en la zona pélvica.
  • Espasmo muscular o dolor en los músculos inferiores de la pared abdominal. Esto a veces está relacionado con una cirugía anterior en esa zona.
  • Síndrome de congestión pélvica. Este es un problema que ocurre cuando las venas de la pelvis no drenan adecuadamente y se agrandan o retuercen como resultado.

Abuso físico o sexual

Aunque no se comprende bien la conexión, hay un estrecho vínculo entre el maltrato pasado o presente y el dolor pélvico crónico.

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Síntomas

Los síntomas de dolor pélvico femenino pueden incluir:

  • Dolor que varía de leve a grave.
  • Dolor que varía de sordo a agudo.
  • Cólicos intensos durante el período menstrual.
  • Sangrado vaginal abundante o irregular.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Dolor al orinar o al evacuar.

Los síntomas de depresión comúnmente se relacionan con el dolor crónico. Las señales de depresión incluyen:

  • Problemas del sueño.
  • Cambios de apetito.
  • Sentimientos de vacío o tristeza.
  • Movimientos corporales y reacciones más lentos.

Para tener una mejor oportunidad de recuperarse del dolor, se debe tratar la depresión junto con cualquier causa física conocida del dolor.

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Qué sucede

En ocasiones, puede ser difícil saber cuánto tiempo durará el dolor pélvico y cuál es la mejor forma de tratarlo. Es un poco diferente para cada mujer. Pero, por lo general:

  • Cuando se encuentra y se trata una causa, como un quiste ovárico, es muy probable que el dolor desaparezca.
  • Cuando es difícil encontrar la causa, el médico puede realizar una serie de pruebas y probar determinados tratamientos para ver si funcionan.
  • Los síntomas causados por fluctuaciones hormonales suelen desaparecer sin tratamiento cuando llega la menopausia y las subidas y bajadas de los niveles hormonales se estabilizan.

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Qué aumenta el riesgo

Los factores de riesgo son las cosas que aumentan su probabilidad de tener una determinada afección o enfermedad. Los factores de riesgo del dolor pélvico que se convierte en crónico incluyen:

  • Antecedentes de enfermedad inflamatoria pélvica.
  • Antecedentes de maltrato físico o abuso sexual. Aproximadamente la mitad de las mujeres que tienen dolor pélvico crónico femenino informan de maltrato en el pasado.nota 1
  • Antecedentes de radioterapia o cirugía abdominal o pélvica. Esto incluye algunas operaciones para tratar la incontinencia urinaria.
  • Antecedentes de depresión. El dolor y la depresión parecen estar relacionados.
  • El consumo excesivo de alcohol o drogas.
  • Alguna anormalidad en la estructura de los órganos femeninos.
  • El embarazo y el parto pueden sobrecargar la espalda y la pelvis, como dar a luz a un bebé muy grande, un parto difícil o un parto con fórceps o con ventosa.

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Cuándo llamar al médico

Llame a un médico para recibir atención de inmediato si siente dolor pélvico repentino e intenso con o sin sangrado vaginal.

Llame a un médico si:

  • Sus períodos menstruales cambian de ser relativamente indoloros a ser dolorosos.
  • El dolor interfiere en sus actividades cotidianas.
  • Comienza a tener dolor durante el coito.
  • Tiene dolor al orinar, sangre en la orina o es incapaz de controlar el flujo de orina.
  • Tiene sangre en las heces o un cambio significativo e inexplicable en sus evacuaciones intestinales.
  • Nota cualquier nuevo síntoma pélvico.
  • Todavía no ha visitado a un médico acerca de su dolor pélvico crónico.

Espera vigilante

La espera vigilante es un período de tiempo durante el cual usted y su médico observan sus síntomas de dolor pélvico sin usar tratamiento médico.

Durante este período, usted puede mantener un registro diario de sus síntomas y de su ciclo menstrual así como de otros sucesos vitales que considere importantes. Un período de espera vigilante puede durar de unos pocos días hasta semanas o, posiblemente, meses.

A quién consultar

Los siguientes profesionales de la atención primaria generalmente pueden evaluar y ayudar con el manejo de los síntomas del dolor pélvico femenino:

Para métodos avanzados de tratamiento, visite a un ginecólogo o a un urólogo especializado en trastornos pélvicos femeninos.

Si alguna vez ha sufrido maltrato físico o abuso sexual, ese trauma puede jugar un papel en su dolor. Por lo tanto, deberá informar a su médico acerca de ese maltrato. Esto puede ser difícil para usted, pero puede ser más fácil si encuentra un médico con quien se sienta cómoda al hablar.

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

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Exámenes y pruebas

Aunque su afección podría ser diagnosticada durante su primera visita, no se sorprenda si necesita una serie de citas médicas y pruebas. Para muchas mujeres que tienen dolor pélvico, diagnosticar la causa incluye un proceso de eliminación que toma tiempo.

Incluso si las pruebas no encuentran ningún problema, esto no significa que su dolor crónico no tenga una causa física. Las pruebas todavía no tienen la capacidad para detectar todas las causas.

Pruebas iniciales

Es una buena idea preparar un calendario o un diario de sus síntomas (¿Qué es un documento PDF ?), ciclo menstrual, actividad sexual y esfuerzo físico. Y mantenga un registro de cualquier otra cosa que usted considere importante, como sucesos estresantes o enfermedades. Llévelo consigo cuando consulte a su médico.

Para comenzar a reducir la lista de posibles causas del dolor, su médico revisará su diario de síntomas y:

  • Le preguntará acerca de sus antecedentes de salud. Esto incluye un historial de su ciclo menstrual y de cualquier cirugía pélvica, radioterapia, infección de transmisión sexual, embarazo o parto.
  • Le hará un examen pélvico para detectar cualquier señal de anomalías. También es posible que le haga un examen de tacto rectal. Su médico podría hacer estos exámenes de manera más lenta y exhaustiva que un examen pélvico de rutina, para comprobar cuidadosamente si hay zonas sensibles.

También es posible que le hagan pruebas como:

Pruebas adicionales

A veces, es necesario hacer pruebas adicionales. Su médico podría sugerirle una o más de las siguientes:

  • Pruebas de diagnóstico por imágenes (pruebas que toman imágenes de la zona pélvica), tales como:
  • Laparoscopia. Este procedimiento quirúrgico utiliza un instrumento de visualización delgado e iluminado que se inserta a través de un pequeño corte en el abdomen. Si es necesario, también se puede extraer tejido cicatricial o un crecimiento durante el procedimiento.
  • Cistoscopia, que utiliza un instrumento de visualización insertado a través de la uretra hasta la vejiga.
  • Estudios urodinámicos. Para estas pruebas, se inserta una sonda a través de la uretra hasta la vejiga para comprobar si hay problemas de vejiga.
  • Otras evaluaciones:
    • Para el síndrome del intestino irritable.
    • Para "puntos desencadenantes" en la pared abdominal. Estos son lugares específicos en el abdomen que causan dolor cuando se presionan.

Su salud mental

El dolor crónico puede tener un efecto de desgaste en la mente y en las emociones, lo cual a su vez puede dificultar el manejo del dolor.

Su médico podría recomendarle que se haga una evaluación de salud mental. Se le harán preguntas para determinar si afecciones como la depresión, el insomnio o el estrés están contribuyendo a su dolor crónico o son el resultado de este.

Para tener una mejor probabilidad de recuperarse del dolor, usted necesitará tratamiento para problemas emocionales como estos, además de tratamiento para cualquier causa física del dolor.

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Generalidades del tratamiento

El tratamiento del dolor pélvico crónico femenino puede abordarse de dos maneras: tratar una causa conocida y específica del dolor o tratar el dolor mismo como una afección médica. Siempre que sea posible, el médico hará las dos cosas.

Tratar una causa conocida o posible

Dependiendo de la causa, el tratamiento puede incluir:

  • Medicamentos para controlar o detener el ciclo ovulatorio. Esto se hace si los cambios hormonales cíclicos parecen empeorar los síntomas.
  • Medicamentos para tratar otras enfermedades, como un antibiótico en caso de infección o un medicamento para el síndrome del intestino irritable.
  • Terapia cognitivo-conductual, asesoría o biorretroalimentación para tratar la depresión u otros problemas de salud mental.
  • Cirugía para extraer crecimientos, quistes o tumores dolorosos.
  • Seguir un estilo de vida saludable, como hacer ejercicio con regularidad para manejar el estrés y mejorar la fuerza, el estado de ánimo y la salud en general, junto con cambios alimenticios, como aquellos que se recomiendan para manejar el síndrome del intestino irritable.

Tratar el dolor mismo

Encontrar un tratamiento que funcione puede tomar tiempo. Es común que las mujeres tengan que probar muchos tratamientos antes de encontrar uno o más que ayuden.

Los medicamentos que pueden ayudar a manejar el dolor incluyen:

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Estos medicamentos son el primer tratamiento que se elige para aliviar el dolor y la inflamación. Funcionan bien para el dolor menstrual. Sea prudente con los medicamentos. Lea y siga todas las instrucciones de la etiqueta.
  • Medicamentos que controlan los niveles hormonales, como las pastillas anticonceptivas. A veces funcionan bien para el dolor que parece estar causado por la menstruación o que empeora debido a ella.
  • Determinados antidepresivos. Estos también se usan para tratar el dolor crónico en otras partes del cuerpo.

La asesoría y el entrenamiento de las habilidades mentales, como la terapia cognitivo-conductual, le ayudan a manejar el dolor y el estrés que lo empeora. Para obtener más información, vea Otros tratamientos.

Los tratamientos alternativos para el dolor que pueden ayudarla a manejar el dolor incluyen cosas como la acupuntura y la estimulación nerviosa transcutánea (TENS, por sus siglas en inglés). Para obtener más información, vea Otros tratamientos.

Si el dolor crónico no ha respondido al tratamiento o parece no tener causa física, es posible que usted tenga dolor neuropático. Esto significa que los nervios aún generan señales de dolor mucho después de que una lesión o enfermedad originales hayan sanado. Si su médico sospecha que usted puede tener dolor neuropático, es posible que la remita a una clínica de manejo del dolor para su evaluación y tratamiento.

Para pensar

Las decisiones son complicadas cuando usted está considerando tratamientos para el dolor pélvico crónico. Reflexione acerca de las siguientes preguntas y hable con su médico sobre ellas:

  • ¿Son los síntomas lo suficientemente molestos como para requerir tratamiento?
  • ¿Quiere tener uno o más hijos?
  • ¿Se ha encontrado una causa específica del dolor, o no está clara la causa?
  • ¿Va usted a entrar en la menopausia, la cual puede detener los síntomas, dentro de poco?
  • ¿Sería útil recibir una opinión de otro médico?
  • ¿Sería útil recibir una opinión de un médico especializado en dolor crónico?

Si usted se encuentra cerca de la menopausia (generalmente alrededor de los 50 años) y es probable que sus síntomas estén relacionados con las hormonas, su mejor opción puede ser el tratamiento en el hogar y medicamentos mientras espera a entrar en menopausia.

Los cambios hormonales de la menopausia podrían hacer que desaparezca el dolor crónico, pero el dolor podría regresar si utiliza terapia hormonal. Si se encuentra cerca de la menopausia, hable con su médico acerca de sus opciones.

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Prevención

El diagnóstico y el tratamiento tempranos del dolor pélvico pueden ayudar a evitar que el dolor se convierta en crónico.

Una de las causas del dolor pélvico crónico es la enfermedad inflamatoria pélvica. Usted puede reducir significativamente su riesgo de tener esta enfermedad teniendo relaciones sexuales más seguras. Las relaciones sexuales más seguras incluyen usar condones y usarlos correctamente.

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Tratamiento en el hogar

Usted puede tomar las siguientes medidas en el hogar para aliviar el dolor pélvico:

  • Pruebe un medicamento de venta libre, como ibuprofeno (por ejemplo, Advil o Motrin) o acetaminofén (por ejemplo, Tylenol).
  • Pruebe con calor. Colóquese una almohadilla térmica, una bolsa de agua caliente o una compresa tibia sobre la parte inferior del abdomen, o tome un baño tibio. El calor mejora la circulación de la sangre y puede aliviar el dolor.
  • Para el dolor de espalda, túmbese y eleve las piernas colocando una almohada debajo de las rodillas. Cuando esté acostada de lado, lleve las rodillas hacia el pecho.
  • Pruebe técnicas de relajación, como:
  • Haga ejercicio en forma regular. Mejora la circulación de la sangre y reduce el dolor.

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Medicamentos

Los medicamentos no curarán el dolor pélvico femenino. Pero pueden ayudar a controlar el dolor y a evitar que empeore o se convierta en crónico. No existe un medicamento que funcione para todas las mujeres.

Medicamentos para controlar las hormonas

  • Las pastillas anticonceptivas se usan comúnmente para el dolor menstrual. También se recetan frecuentemente para el dolor relacionado con la endometriosis.
  • La progestina de dosis alta se receta a veces para el dolor relacionado con la endometriosis.
  • Los agonistas de la hormona liberadora de la gonadotropina pueden aliviar el dolor de la endometriosis deteniendo la producción de hormonas que empeoran la endometriosis. Este tratamiento también puede aliviar el dolor pélvico que se presenta de manera cíclica pero no está relacionado con la endometriosis así como el dolor pélvico relacionado con el síndrome del intestino irritable. Sin embargo, este tratamiento a corto plazo provoca síntomas menopáusicos, con efectos secundarios como sofocos y pérdida de densidad ósea todo el tiempo que lo tome.

Medicamentos para controlar el dolor

  • Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) recetados, tomados a horario regular, ayudan a aliviar el dolor causado por la inflamación o la menstruación. Si un tipo de medicamento no le funciona, es posible que su médico pueda recomendarle otro.
  • Los antidepresivos tricíclicos a veces se usan para tratar el dolor crónico en otras partes del cuerpo. Estudios de investigación limitados sugieren que ayudan a aliviar el dolor pélvico crónico en algunas mujeres.nota 2
  • Los anticonvulsivos, como la gabapentina, se usan a veces para tratar el dolor pélvico crónico.
  • Los analgésicos opiáceos solo se recomiendan como tratamiento de último recurso para el dolor pélvico intenso.

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Cirugía

La cirugía tiene mayores probabilidades de ayudar cuando se realiza para tratar una afección específica, como los fibromas o la endometriosis.

La histerectomía, que es la extracción del útero, se usa a veces como tratamiento de último recurso. Dependiendo de la causa, la histerectomía puede aliviar el dolor en algunas mujeres.

Los estudios han demostrado que la cirugía para extirpar las adherencias de tejido cicatricial causado por operaciones anteriores o por enfermedad inflamatoria pélvica no ayuda a aliviar el dolor a menos que las adherencias sean graves.nota 1

La cirugía para extraer los órganos reproductores también puede ayudar cuando no se puede encontrar la causa del dolor.nota 1 Cuando se hace una cirugía, como una histerectomía o el cortar determinados nervios de la zona pélvica, para tratar dolores sin causa conocida, existe el riesgo de tener dolor persistente o de que el dolor sea peor después de la operación. Además, puede causar efectos secundarios graves.

Se puede hacer una laparoscopia para diagnosticar el dolor pélvico crónico antes de cualquier otro tratamiento. Durante la laparoscopia se pueden extirpar o destruir las zonas con endometriosis o tejido cicatricial.

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Otro tratamiento

El dolor pélvico crónico tarda tiempo en desarrollarse y su tratamiento puede requerir mucho tiempo. Tome el control de cómo sobrelleva el dolor usando una o más de las opciones de tratamiento de abajo. Combinar su tratamiento médico con estas prácticas puede ayudarla a mantener una actitud mental positiva.

Asesoría y manejo del estrés

La asesoría y el entrenamiento de las habilidades mentales la ayudan a aprender las herramientas mentales y emocionales para manejar el dolor crónico y el estrés que lo empeora. Combinar el tratamiento médico y psicológico aumenta las probabilidades de que su tratamiento tenga éxito.

Los tratamientos comúnmente usados incluyen:

  • Terapia cognitivo-conductual enfocada en cambiar la manera en que usted piensa acerca del dolor y cómo lo maneja mentalmente. Consulte a un psicólogo, un consejero licenciado o un trabajador social clínico que se especialice en las habilidades del manejo del dolor.
  • Biorretroalimentación. Esto se refiere al control consciente de las funciones corporales que normalmente son controladas inconscientemente.
  • La asesoría interpersonal, enfocada en el manejo de eventos vitales, factores estresantes y relaciones.

Para obtener más información, vea el tema Manejo del estrés.

Fisioterapia

La fisioterapia puede ayudarla a aprender ejercicios específicos para estirar y fortalecer determinados grupos de músculos. Esto la ayuda a mejorar su postura, marcha y tono muscular.

Tratamientos alternativos para el dolor

Los tratamientos alternativos para el dolor pélvico crónico femenino no están bien estudiados. Pero se consideran útiles para manejar el estrés y establecer un control mental del dolor.

Se ha demostrado que la acupuntura y la estimulación nerviosa transcutánea (TENS, por sus siglas en inglés) tienen cierto éxito en el alivio de los períodos menstruales dolorosos. La acupuntura se ha usado también como tratamiento para el dolor pélvico crónico no relacionado con la menstruación, pero aún no se ha estudiado bien.nota 1

Otros tratamientos alternativos de bajo riesgo que muchas personas utilizan como ayuda para manejar el dolor incluyen:

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Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Congress of Obstetricians and Gynecologists (ACOG)
www.acog.org
The International Pelvic Pain Society (U.S.)
www.pelvicpain.org

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Referencias

Citas bibliográficas

  1. American College of Obstetricians and Gynecologists (2004, reaffirmed 2010). Chronic pelvic pain. ACOG Practice Bulletin No. 51. Obstetrics and Gynecology, 103(3): 589–605.
  2. Rapkin AJ, Nathan L (2012). Pelvic pain and dysmenorrhea. In JS Berek, ed., Berek and Novak's Gynecology, 15th ed., pp. 470–504. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.

Otras obras consultadas

  • Andrews J, et al. (2012). Noncyclic Chronic Pelvic Pain Therapies for Women. Comparative Effectiveness Review No. 41 (AHRQ Publication No. 11(12)-EHC088-1). Rockville, MD: Agency for Healthcare Research and Quality. Available online http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK84586.
  • Chen J, Roy S (2010). Chronic pelvic pain. In Management of Common Problems in Obstetrics and Gynecology, 5th ed., pp. 256–260. Chichester, UK: Wiley-Blackwell.
  • Engeler D, et al. (2012). Guidelines on Chronic Pelvic Pain. Arnhem, The Netherlands: European Association of Urology. Available online: http://www.uroweb.org/guidelines/online-guidelines.
  • Rapkin AJ, Nathan L (2012). Pelvic pain and dysmenorrhea. In JS Berek, ed., Berek and Novak's Gynecology, 15th ed., pp. 470–504. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.

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Créditos

PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primario Sarah Marshall, MD - Medicina familiar
Revisor médico especializado Kirtly Jones, MD - Obstetricia y ginecología

Revisado20 febrero, 2015