Comportamiento violento en niños y adolescentes

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Generalidades del tema

La violencia causa más lesiones y muertes en niños, adolescentes y jóvenes adultos que las enfermedades infecciosas, el cáncer o las anomalías congénitas (de nacimiento).

No hay una explicación única para la violencia causada por las personas jóvenes. Muchas cosas diferentes causan comportamientos violentos en los niños. Mientras más de estas cosas estén presentes en la vida de un niño, más probable es que él o ella cometa un acto de violencia. La conducta cambiará dependiendo de la edad y del sexo de un niño. El comportamiento violento puede estar dirigido a los padres, otros niños, los amigos u otros miembros de la familia.

Los delitos violentos incluyen ataque, violación y robo. La mayoría de los delitos violentos ocurren entre amigos o conocidos o dentro de las familias.

¿Cuáles son las señales de advertencia del comportamiento violento?

Es importante estar alerta a los cambios de conducta. Las personas generalmente dan indicios de que están considerando cometer un acto de violencia hacia otros, como, por ejemplo:

  • Hablar de violencia, especialmente de violencia dirigida a personas o grupos de personas específicos, como grupos de estudiantes, o lugares, como escuelas, iglesias o edificios gubernamentales.
  • Hablar, escribir o dibujar sobre la muerte y la violencia.
  • Tener cambios de estado de ánimo inexplicables.
  • Sentir ira intensa o enfurecerse todos los días.
  • Pelear a menudo.
  • Actuar en forma agresiva hacia los demás. Esto puede incluir:
    • Herir animales.
    • Hacer bromas a otros o burlarse de ellos insultándolos, ridiculizándolos o amenazándolos.
    • Hacer llamadas telefónicas amenazadoras.
  • Seguir o acosar a otra persona.
  • Dañar o vandalizar pertenencias de otra persona.
  • Consumir alcohol, drogas o tabaco.
  • Tener comportamientos de alto riesgo, como conducir a alta velocidad, beber y conducir o tener comportamientos sexuales de alto riesgo.
  • Portar un arma o hablar de la misma, especialmente cuando se trata de un arma de fuego. Tener acceso a un arma de fuego aumenta la probabilidad de homicidio por parte de un adolescente 3 veces y de suicidio de un adolescente 5 veces.
  • Comprar otros medios, como, por ejemplo, sustancias tóxicas, que pudieran matar o herir a otros, o hablar de estos medios.
  • No asumir la responsabilidad por las propias acciones o decir que las acciones están justificadas por cómo ha sido tratada la persona.

La posibilidad de violencia en los adolescentes también aumenta cuando están presentes los siguientes factores en la conducta de un adolescente a lo largo de varias semanas o meses:

  • Conducta agresiva o violenta
  • Consumo de drogas o alcohol
  • Pasar más tiempo escuchando música sobre violencia o mirar programas por televisión y videos violentos, o contenido violento en Internet
  • Ser miembro de una pandilla o tener un fuerte deseo de formar parte de una pandilla
  • Acceso a armas de fuego u otras armas violentas, o tener fascinación por ellas
  • Amenazar a otras personas regularmente
  • Aislarse de los amigos, la familia y de actividades generalmente placenteras
  • Miedo de otras personas (paranoia)
  • Sentirse rechazado, solo o que no lo respetan
  • Sentirse una víctima constante de intimidación
  • Pobre rendimiento o asistencia escolar
  • Problemas frecuentes con personas en posición de autoridad

¿Qué puedes hacer si te preocupa la conducta de alguien?

Cuando reconoces las señales de advertencia de comportamiento violento en otra persona, hay medidas que puedes tomar. No supongas que alguien más va a manejar la situación. Actuar y decirle a alguien que pueda ayudar puede prevenir que resulten heridos tú mismo y otros. También protegerás a otro adolescente que tenga conductas potencialmente violentas de que cometa un error que le afecte el resto de su vida.

  • No pases tiempo con personas que manifiesten señales de advertencia. Dile a alguien en quien confíes y a quien respetes, como un familiar, consejero o maestro, acerca de tus inquietudes y pídele ayuda.
  • Si te preocupa ser una víctima de la violencia, pídele a alguien con autoridad que te ayude.
    • No recurras a la violencia ni uses un arma para protegerte a ti mismo.
    • No trates de manejar la situación por ti mismo. Pide ayuda.
    • Elabora un plan de seguridad que te ayude si estás en una situación potencialmente peligrosa.

¿Cómo puedes manejar tu propio enojo sin volverte violento?

  • Habla con alguien. Busca a un amigo o a un adulto de confianza para que te ayude en forma individual si tienes miedo de hablar o si no puedes encontrar las palabras apropiadas para describir la situación por la que estás pasando.
  • Mantente calmo. Trata de expresar críticas, contrariedad, enojo o disgusto sin enfurecerte ni pelear. Pregúntate si tu respuesta es segura y razonable.
  • Escucha. Trata de escuchar y de responder sin enojarte cuando alguien te dice algo que tal vez no quieras oír. No reacciones exageradamente; trata de ver el punto de vista de la otra persona.
  • Busca soluciones. Resuelve tus problemas con otra persona examinando diferentes soluciones y formas de llegar a un acuerdo.

¿Cómo pueden ayudar los padres a los adolescentes?

Los padres pueden ayudar a proteger a los adolescentes de situaciones violentas de las siguientes maneras:

  • Esté involucrado en la vida de su hijo adolescente.
  • Sepa lo que su hijo adolescente disfruta y cómo pasa su tiempo libre.
  • Sepa con quién pasa tiempo su hijo.
    • Explore maneras para que su hijo pueda evitar situaciones peligrosas y que pueda evitar juntarse con adolescentes con problemas.
    • Hable con su hijo acerca del efecto que puede tener un grupo en su vida. Los pares (compañeros y amigos) tienen un fuerte impacto en el comportamiento de un adolescente.
    • Proteja a su hijo adolescente de los medios de comunicación violentos lo más que pueda. Las personas jóvenes que miran mucha de esta violencia pueden llegar a creer que tal conducta está bien. Esto puede hacer que sea más probable que actúen en forma violenta ellos mismos. También puede llevar a pesadillas, agresión o miedo de resultar heridos.
  • Desaliente la violencia física. Ayude a su hijo adolescente a encontrar maneras de resolver conflictos sin recurrir a la violencia.
    • Simule situaciones de conflicto con la técnica de dramatización o de juegos de roles. Deje que su adolescente determine qué estilo le queda mejor. Simule maneras para ayudar a que su hijo se salga de peleas.
    • Sea un ejemplo positivo. Use modos pacíficos para resolver conflictos en el hogar. Piense en cómo usted y la otra figura parental tratan los conflictos con su hijo. Hablen juntos para asegurarse de que sus métodos de tratar los conflictos sean firmes, justos y coherentes. Deje que su hijo adolescente lo vea manejar un desacuerdo hablando del asunto, sin atacar física ni verbalmente a la otra persona. Los adolescentes que presencian violencia en su hogar o comunidad tienen más probabilidades de elegir métodos violentos para resolver conflictos.
  • Haga desaparecer las armas de fuego y otras armas violentas de su casa.
    • La víctima más común cuando un adolescente dispara un arma en el hogar es el propio adolescente. La segunda víctima más común es un adolescente amigo.
    • Guardar bajo llave un arma en lugar separado de las municiones puede ayudar a desalentar el acceso, pero no es infalible.
  • Aliente a su hijo adolescente a tener más participación en deportes organizados, música o actividades recreativas o de servicio.
    • La participación en deportes le da a los adolescentes una sensación de dominio de una habilidad y contribuye a una autoimagen positiva.
    • Ser parte de un equipo es una manera saludable de liberar energía.
    • Los deportes organizados y otras actividades recreativas brindan a los adolescentes buenos modelos a imitar.
  • Hable con su hijo adolescente acerca de las relaciones saludables y las que no son saludables. El maltrato en las relaciones románticas es común entre los adolescentes. El maltrato puede ser verbal, emocional, psicológico, sexual o físico. Puede ocurrir en persona, por computadora o por vía telefónica. Explíquele que una pareja cariñosa no le haría al otro algo que le cause miedo, le baje la autoestima o que le haga daño físico. Pídale a su hijo adolescente que hable con usted o con otra persona de confianza si él o ella tiene inquietudes acerca del maltrato. Haga que su hijo adolescente tenga a mano el número telefónico gratuito 1-866-311-9474 de la Línea de Ayuda Nacional contra la Violencia entre Parejas Adolescentes (National Teen Dating Abuse Helpline). Para obtener más información, vea el tema Maltrato doméstico o vaya a www.loveisrespect.com.
  • Desaliente el consumo de alcohol y drogas. El consumo de alcohol y drogas está presente en más de la mitad de todas las situaciones violentas entre los adolescentes. Hable con su hijo adolescente acerca de lo que puede hacer si se halla en una situación donde hay consumo de alcohol o drogas.
  • Sea un ejemplo positivo. Todos los demás adultos en la casa y otros familiares también pueden ser buenos ejemplos a imitar.
    • Use medidas de seguridad, como usar su cinturón de seguridad, toda vez que sea posible.
    • Responda a situaciones difíciles de manera tranquila y relajada. Evite los gritos o los insultos.
    • Preste atención a su propio consumo de alcohol o de drogas.
      • No le dé a su hijo adolescente la idea de que usted tiene que beber un trago para sentirse a gusto.
      • Nunca beba y conduzca.
  • Preste atención a la percepción de su hijo adolescente. Los adolescentes suelen ser más propensos a la violencia cuando perciben el mundo en forma negativa, interpretan situaciones inofensivas como hostiles y ven a las personas ya sea como víctimas o como acosadoras. Si esto describe a su hijo, hable con su hijo acerca de sus inquietudes.
  • Consiga ayuda. Hable con un profesional de la salud o un consejero profesional matriculado si piensa que su hijo adolescente puede necesitar ayuda para responder a situaciones de conflicto.

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Créditos

PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primario William H. Blahd, Jr., MD, FACEP - Medicina de emergencia
Revisor médico especializado H. Michael O'Connor, MD - Medicina de emergencia

Revisado14 noviembre, 2014