Totalmente recuperado de una insuficiencia orgánica
La atención compasiva y especializada que John Lyn recibió de Kaiser Permanente lo ayudó a recuperarse de varias complicaciones potencialmente mortales.
John Lynn (foto de arriba), de 63 años, empezó su día con un fuerte dolor de estómago. Como ya había sentido antes este dolor, trató de ignorarlo y fue a trabajar de todas formas. Pero a medida que transcurría el día, se sentía peor. Empezó a tener una tos que le dificultaba la respiración. Luego, perdió el conocimiento.
“Ni siquiera recuerdo el traslado en ambulancia”, comenta Lynn. “Solo recuerdo que les dije a los técnicos de emergencias médicas que no podía respirar. Eso es lo último que recuerdo hasta que me desperté un mes después”.
Complicaciones graves de salud que lo llevaron a luchar por su vida
La situación médica de Lynn era crítica. Lo hospitalizaron en el centro médico Kaiser Permanente Zion en San Diego, California. Tenía problemas respiratorios graves, insuficiencia multiorgánica, sepsis y pancreatitis necrosante, que hace que mueran partes del páncreas.
Durante 78 días, los equipos de atención trabajaron incansablemente para salvarlo. Enfrentó más problemas: inflamación sistémica, un coágulo de sangre y varios episodios de sepsis.
Lynn se despertó unos 30 días después de haber perdido el conocimiento en el trabajo. Sabía que su condición era grave. Aun así, su equipo de atención le dio esperanzas en cada paso del camino.
“Siempre hicieron lo que era mejor para mí”, afirma Lynn. “Nunca nadie me dijo que no lo lograría. Cuando le pregunté a un médico si esto tendría efectos a largo plazo, me dijo que seguiría trabajando conmigo. Cuando me deprimía, me daba ánimo”.
Apoyo emocional en cada paso del camino
La esposa de Lynn, Becky Lynn, y sus hijos estuvieron a su lado en todo momento. Becky Lynn, que había ayudado a sus padres cuando recibían cuidados paliativos, notó lo diferente que había sido la experiencia de atención de su esposo. Los equipos de atención nunca les pidieron a los familiares de Lynn que salieran de la habitación, incluso durante las emergencias médicas.
Vieron cómo los médicos, enfermeros, miembros del equipo de elevación de pacientes, fisioterapeutas, nutricionistas, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales y miembros del personal de mantenimiento cuidaban a Lynn con amabilidad y destreza.
Hábitos saludables que lo ayudan a vivir bien
Lynn pasó un año recuperándose con numerosas citas y consultas en el hospital. Hoy, ha logrado importantes cambios en su estilo de vida con ayuda de su equipo de atención.
“Mis hábitos de alimentación eran muy malos y había bebido toda mi vida”, explica Lynn. “La Dra. Joy Ye, que fue sumamente amable, me dijo: ‘John, no bebas más porque te va a matar’. Y no he bebido nada desde el 14 de agosto de 2023”.
Cuando se cumplió un año de su primera hospitalización, él y su esposa regresaron al centro médico Kaiser Permanente Zion. Visitaron a los miembros del equipo de atención, que ya eran como de la familia, y les expresaron su gratitud.
Gracias a la atención que recibió, ahora Lynn vive bien y puede disfrutar de esta segunda oportunidad que le dio la vida.