Logró vencer 2 cánceres mientras escalaba montañas
Chris Hogan enfrentó cáncer de riñón y de próstata al mismo tiempo. Con su historia de determinación y resiliencia, espera inspirar a otras personas en sus propias batallas.
Chris Hogan después de escalar White Mountain Peak, la tercera cumbre más alta de California.
Mientras Chris Hogan sentía cada vez más estrés en su trabajo, no sabía que pronto enfrentaría la batalla de su vida.
Observó que tenía la presión arterial sistemáticamente más alta de lo normal, por eso decidió hacerse un chequeo de salud. En los análisis de sangre se identificaron niveles altos del antígeno prostático específico (Prostate Specific Antigen, PSA). Un valor de PSA alto puede ser una señal de cáncer de próstata.
A Chris no le sorprendió demasiado el resultado, ya que había casos de ese tipo de cáncer en su familia. Ya le habían hecho una prueba de detección a los 40 años, con resultado negativo, pero en ese momento, a los 50, el resultado de la biopsia fue cáncer de próstata, estadio 3.
Chris quería hacerse el tratamiento más agresivo, por lo que eligió la cirugía para extirpar el tumor, en vez de la radiación. Sin embargo, luego tuvo que enfrentar un problema inesperado.
Mediante una tomografía computarizada (Computed Tomography, CT) prequirúrgica se identificó un tumor en el riñón derecho. Posteriormente, los médicos confirmaron que era cáncer de riñón, estadio 3. El cirujano le dijo que probablemente el cáncer ya existía desde hacía 10 a 15 años.
“A los 40 años, no tenía cáncer y los médicos confirmaron que gozaba de perfecta salud”, explicó Chris. “De repente, a los 50, tenía 2 cánceres. Durante los años anteriores, no hubo indicios de que tuviera alguno de los dos”.
Los médicos de Chris le dijeron que probablemente tenía 17 años más de vida. Ante un futuro incierto, eligió la determinación en lugar de la desesperación.
Recuperación del cáncer de riñón
En abril de 2021, a Chris le hicieron una cirugía abdominal abierta para extirpar el riñón completo.
Chris llevó su oso de peluche a todas las citas, cirugías y sesiones de radioterapia.
Quería que la siguiente cirugía resolviese el cáncer de próstata de inmediato, pero los médicos le dijeron que debía hacer radiación. Le advirtieron que hacerse dos cirugías demasiado juntas podría demorar la recuperación.
Chris se negó a sentir lástima de sí mismo. Quería demostrar que era lo suficientemente fuerte como para hacerse una segunda cirugía. El día posterior a la cirugía de riñón, un miembro del personal de enfermería le pidió que diera vueltas alrededor del área de recuperación. Chris hizo más de lo que le pidieron: 5,500 pasos.
“Dije ‘este cáncer no me va a detener’, así que seguí adelante”, recordó. “Cuando me decían que hiciera 3 repeticiones de un ejercicio de rehabilitación, yo hacía 10. Cuando me pedían que me presentara en un determinado horario, yo llegaba antes”.
Además, empezó a escalar montañas para mantenerse motivado y poner a prueba su cuerpo.
Una fuente de esperanza en los pasillos
Como las citas eran muy frecuentes, Chris pasó a ser un rostro conocido en los pasillos.
“Los pasillos del área de tratamiento de cáncer son un mundo muy solitario”, admitió. “Cuando caminaba por ese sector, veía muchas personas desanimadas y tristes, y no me gustaba”.
Como siempre llegaba temprano, se hizo amigo de otros pacientes.
“Ofrecía una sonrisa, hablaba con quienes me escuchaban, les ayudaba a procesar sus emociones y les decía que podíamos superar la situación juntos”, compartió.
Tratamiento para el cáncer de próstata
Los esfuerzos de Chris tuvieron su recompensa. Tan solo cinco meses más tarde, en septiembre de 2021, recuperó las fuerzas suficientes para hacerse una cirugía y extirparse la próstata.
Se recuperó bien de ambas cirugías, pero como los niveles de PSA continuaban siendo una preocupación para su oncólogo, Ghalib Jibara, MD, se le refirió a radioterapia.
Chris hizo 23 sesiones de radiación en 2 meses. No solo no se tomó ningún descanso después de cada sesión, sino que condujo hasta San Gabriel Mountains para escalar.
“Me levantaba absolutamente todos los días y no ponía ninguna excusa”, dijo Chris. “Creo que esa actitud puede marcar una enorme diferencia en una recuperación”.
Desde julio de 2021, Chris escaló 16 cumbres: un ascenso acumulado total de 400 millas y 75,000 pies.
Chris escaló Mount San Antonio, conocido como Mount Baldy, una cima de 10,064 pies en San Gabriel Mountains.
Una historia de éxito
Cuando finalizó la radioterapia, el nivel de PSA de Chris era cero. Este resultado significaba que, extraoficialmente, no tenía cáncer. Cinco años después, ambos cánceres continúan en remisión.
Chris se siente agradecido de la atención que recibió en Kaiser Permanente.
“Kaiser Permanente fue positivo para mí”, dijo. “Te dan todas las herramientas que necesitas para que tú también puedas ser un sobreviviente. Si utilizas las herramientas correctamente, te ayudarán”.